jueves, 23 de abril de 2009

Autoprogramación 5.- La verdad

La verdad es lo que han estado buscando los grandes sabios durante toda la historia de la humanidad.

Algunos llegaron a encontrarla, pero el común de los mortales pasa por esta vida con un completo desconocimiento de ella.

La verdad es la esencia de todo, el como está construido este universo que ves, que oyes, que sientes, que vives. La verdad es el secreto que contiene el poder de entenderlo todo, de hacerlo todo, de conseguirlo todo, de poseer todo aquello que puedas desear tener.

Las estrategias naturales, que son aquellas más básicas, son aquellas con las que naciste.

La mente no es más que una serie de pensamientos y estrategias mentales.

Por lo tanto, y dado que el corazón lo mueve la mente, todo indica que el corazón debería moverse al ritmo de una estrategia mental.

Pero ¿qué tipo de estrategia mental mueve el corazón?

Normalmente, las opiniones, las creencias, las convicciones y hasta la mayoría de las improntas, se crean por intervenciones externas.

Nuestras opiniones acerca de lo que es bueno o malo, de lo que nos parece verdad o no, es decir, lo que es nuestra verdad, está basada en lo que hemos visto, oído, percibido, sentido y vivenciado en la sociedad en la que nos desarrollamos, las enseñanzas y “adiestramientos” recibidos de nuestra familia, de nuestros maestros, de nuestros consejeros espirituales, las influencias recibidas de nuestros amigos, de nuestro entorno, la publicidad y la propaganda a la que hemos sido sometidos, principalmente, en los primeros años de nuestra vida, en que nuestra mente estaba fresca y ávida de aprender…

Si creemos que matar está mal, es porque así nos lo enseñaron nuestros padres o en el colegio, o en las enseñanzas religiosas o de ética. Lo creemos así porque así lo aprendimos, así nos lo enseñaron. No nacimos creyendo que matar esta mal.

Pero, ¿qué cree un palestino, que, nació en guerra, creció y aprendió en medio de la guerra y todas sus experiencias de vida han estado presididas por la muerte, la violencia, la destrucción, el odio, el rencor y el miedo? Su idea de la verdad, por fuerza, tiene que ser distinta. Su verdad es distinta de la nuestra...

Las experiencias que vivimos marcan nuestras creencias e influyen en la creación de nuestras estrategias mentales.

Sin embargo, ¿quién te enseñó a mover el corazón? ¿quién organiza las células de tu cuerpo? ¡Nadie! ¡Ya naciste sabiendo hacerlo!

Mover el corazón es una estrategia natural, una estrategia con la que ya se nace.

Las estrategias naturales son materia pura, y las improntas, convicciones, creencias y opiniones, son los moldes que le dan forma.

Un trozo de acero no es nada por si mismo, pero si le das la forma adecuada, puede convertirse en una herramienta valiosísima.

Naturalmente, según los moldes que seleccionemos para formar nuestras herramientas, obtendremos unos resultados u otros, ya que, al mismo bloque de acero se le puede dar la forma de un escudo o de una espada, de una sartén o de una docena de cucharas,…

La estrategia natural, es la potencia, el poder latente. Y las improntas, convicciones, creencias y opiniones, son los moldes que le da una forma útil.

¿Siempre una forma útil?

Ocurre que no siempre la forma es la que nos conviene.

Si uno tiene que ir a la guerra a luchar por su vida y la de su familia, quizás sea positivo darle al bloque de acero la forma de una espada, pero, si el bloque de acero fuera modelado en forma de una docena de estupendas y útiles cucharas... ¿Útiles?... ¡Sería autodestructivo! ¿Qué futuro te puede esperar, en un combate a vida o muerte, armado con una docena de cucharas?

Eso es lo que ocurre, muchas veces, en nuestra sociedad. Las improntas, convicciones, creencias y opiniones, moldean a las estrategias naturales hasta formas que son verdaderas aberraciones, aberraciones que acaban por la autodestrucción de una persona. ¿Por ejemplo?

Analicemos la estrategia natural del corazón, el corazón es la constancia personificada. Desde el día en que nacimos, nuestro corazón ha estado latiendo una o más veces por segundo, Sin pausa, sin parar jamás. Nuestro corazón late siempre, y gracias a eso nos da la vida.
Esa estrategia de constancia está latente en nosotros desde el primer instante en que nacemos y en toda persona viva. Es persistir siempre. Es la estrategia mental más básica que existe. ¡Y la más vital! Porque, ya sabemos lo que ocurre cuando al corazón se le acaba la constancia… Pero, el corazón persiste a lo largo de toda la vida y nosotros, conscientemente, no tenemos que preocuparnos en si toca sístole o toca diástole, ni en recordarle que tiene que bombear la sangre.

Todos los procesos biológicos de nuestro cuerpo disponen de esa estrategia natural de constancia, ya que, de no tenerla, si, por las razones que sean, abandonan esa estrategia natural, fracasan en su cometido y enfermamos o morimos.

El fracaso no existe, sólo existe el abandono.

Nunca en la vida sabremos cuántas veces hemos fracasado en nuestras pretensiones o en la consecución de nuestras metas, por abandonar… nunca en la vida sabremos cuántas veces abandonamos justo un intento antes de conseguir nuestro objetivo.

Edison realizó más de mil intentos antes de inventar la bombilla. Un discípulo suyo le preguntó una mañana que por qué persistía en construir la dichosa bombilla, si tras más de mil intentos no había conseguido más que fracasos.

A lo que Edison le respondió: “no son fracasos, ya he conseguido aprender mil formas de como no se debe hacer una bombilla”.

Formulario de consulta

miércoles, 22 de abril de 2009

Taller de crecimiento: 8.- ¿Estás esperando?

Se da una clásica dinámica psicológica que nos limita el progreso, y es la siguiente: La inmensa mayo­ría de nosotros vivimos "esperando" que alguien venga a sal­vamos cuando pasamos por momentos de dificultad. Muchos vivimos aguardando "la llegada del salvador", y en esa espera nos posicionamos en una cómoda circunstancia, pasiva, sedentaria, inactiva y aguardando un milagro, haciendo nada por nosotros mismos.

Las personas con una gran autoestima se hacen drásticamente dueñas de sí y piensan en resolver sus problemas por sí mismas. Son personas que tienen el sano conocimiento de que nadie va a venir en su auxi­lio. Son seres humanos que toman la iniciativa y no esperan a que sucedan las cosas, sino que hacen que las cosas sucedan para salir adelante.

La persona de baja autoestima suele vivir esperando a que le llegue la buena suerte, comúnmente espera a que alguien venga a ayudarlo, mientras que en la cultura de alta autoestima común, nunca espera a que alguien venga en su auxilio para iniciar la acción, él hace las cosas necesarias para encontrarse con la buena suerte. El sabe que nadie va a venir, luego entonces inicia la acción que lo sacará avante de inmediato.

Para salir de esta red de creencias, lo único que hay que hacer es cuestionarse acerca de ellas, y de esa forma nos podemos dar cuenta de si nos han servido para crecer o nos han limitado en nuestro desarrollo.

"Nadie va a venir”.

Saber que nadie va a venir no es para deprimirse porque no lle­gará el Salvador. No, no, no. Es la sana actitud del Poder Personal para iniciar la acción que nos llevará al resultado que queramos. Ese poder radica en ti y sólo en ti. Ésta es la sabia posición desde donde se vive el éxito personal.

Esa postura genera sufrimiento: esperar algo de alguien. Saber que nadie va a venir disminuye el sufrimiento. Gran parte de los conflictos humanos en la vida surgen por esperar algo de alguien, lo cual, nunca llega.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Ves cómo tengo razón? Si esperas a que alguien venga para salir a dar la vuelta, corres el riesgo de quedarte sin tu vuelta. Si esperas a que alguien te de un beso para ser feliz, corres el riesgo de permanecer infeliz.

Si esperas el reconocimiento de tu esposa e hijos para sentirte un hombre realizado, corres el riesgo de quedarte amargado. Si esperas un excelente trato de alguien para sentirte pleno y feliz, te juegas la opción de sentir el sufrimiento de la frustración y decep­cionarte. Si esperas que alguien siempre esté contigo para sentirse bien, te aseguro que te vas a sentir muy mal en muchísimas ocasiones. Si esperas que alguien llegue a la hora que ordenaste para poder irte a dormir, corres el alto riesgo de padecer un largo insomnio.

¿Ves como no te con­viene no esperar?

Esperar algo de alguien o algo de la providencia, resultará ser una atadura en tu vida, y toda atadura es un impedimento para vivir en un nivel superior de conciencia, nos impide crecer. Cuanto más atados (por la espera) nos hallamos a personas, cosas, ideas o emo­ciones, menos capacidad tenemos para experimentar esos fenó­menos con autenticidad

Y aún así, en muchas ocasiones, ¡alguien llega! ¿Qué hacer en esos casos? Pues, ¡darle infinitas gracias a Dios! Salta de la alegría que te generará esa agradabilísima sorpresa. Pero tómalo así: ¡fue una sorpresa! Esta actitud le liberará del posible sufrimiento que genera la espera al verse defraudada.

Saber que nadie va a venir lo obligará a crecer y a madu­rar como persona.

¿Yahora, sigues esperando?

Autoprogramación 4.- Estrategias Mentales 1/2

Lo que obtienes en la vida depende exclusivamente de tus estrategias mentales, es decir, de tus pensamientos subconscientes.

Cuando el cerebro se encuentra ante una nueva idea, primero la juzga comparándola con las experiencias de sus conocimientos anteriores y considera si es posible, y si lo considera posible, realiza una conexión cerebral entre dos o más neuronas.

Más o menos, la cosa es así: Cuando el cerebro capta una idea nueva, crea una débil conexión entre dos o más neuronas. Las neuronas (las células grises del cerebro) pueden crear cientos de "patitas" que alargan hasta conectar con sus compañeras. Cuando las alargan lo suficiente, se crea un camino neuronal entre ellas y por ese camino, transmiten señales eléctricas que forman los pensamientos.

Sin embargo, si la idea es captada una sola vez, el camino neuronal creado es muy débil. Tan débil, que si no se vuelve a usar, se deshace. Las propias neuronas rompen ese camino que no se usa.

A través de los caminos neuronales, las neuronas van juntando más y más "patitas", entretejiendo una cadena cada vez más sólida, de esa manera, crean lo que sería una especie de autopista neuronal. Y de esa forma la idea o el concepto aprendido, se hace fuerte en el cerebro.

Si la idea sigue utilizándose a lo largo del tiempo, la autopista se cristaliza (las neuronas segregan una sustancia que recubre toda la parte exterior de las conexiones neuronales, formando algo parecido a una pared cristalina, que hace aún más sólida la conexión.

Así, en la práctica, cuando a una persona se le genera, a través de la información, una conexión neuronal, se le está creando una opinión (mesa con una pata) sobre algo.

Si se le van creando más conexiones, se estará creando una opinión fundada (mesa con dos patas).

Si se le siguen aportando nuevas conexiones, el camino neuronal se fortalece aún más, creando en la persona una creencia (mesa con tres patas).

Y si, a través de nuevas conexiones se logra reforzar la creencia, el camino neuronal se convierte en una autopista, y, por lo tanto, se habrá creado en el individuo una profunda convicción (mesa con cuatro patas).

Y cuando se consigue cristalizar la autopista, entonces estaremos ante una impronta cristalizada (una mesa con más de cuatro patas).

Cuando las ideas se fortalecen hasta convertirse en convicciones e improntas, la persona siente que eso es verdad, y pasa a creer que eso es la realidad. Pero, esa realidad, lo más probable, es que no sea cierta.

Lo que creemos y sentimos como cierto... tal vez, no lo sea… Tus ojos te estarán mintiendo al mostrarte algo sólido donde, en realidad, sólo hay energía y vacío. Es energía y vacío, pero tu filtro visual, te hacen ver solidez. Al mismo tiempo tu sentido del tacto te miente también, transmitiéndote que lo que es energía es sólido. Tu oído también ayuda, ya que te ha enseñado a identificar ciertas variaciones de onda, como provinentes de un objeto sólido. En conclusión: Tú tocas la mesa y, como tus sentidos te mienten, en un principio, tú te forjas la opinión de que la mesa es sólida.

Y, a medida que vas experimentendo con la mesa, una y otra vez, y obtienes de tus sentidos la misma información, vas convirtiendo la idea de que la mesa es sólida en una creencia y luego en una convicción y ésta en una impronta.

Hasta el punto de poder llegar a asegurar, “a ciencia cierta”, que la mesa es sólida, ya que esas es “la verdad”.

Pero, la realidad, como hemos visto anteriormente, es que esa mesa es energía, y, además, que el 99% de la misma, es vacío. Así que, si supieras cómo hacerlo, podrías atravesarla con sólo variar la vibración de tu propia energía electromagnética.

Hay que saber distinguir entre lo que no se puede hacer y lo que simplemente no se sabe hacer, entre los que se conoce y lo que se ignora.

Como dijo Terry Pratchett "La lógica está muy bien, pero algunas veces se consigue más Pensando."

Que tú no sepas hacer algo, no significa que sea imposible. Que tú o toda la humanidad, si se da el caso, ignoremos la existencia de algo, no significa que no exista…

Todo lo que obtienes en la vida depende de aquello que sabes (de lo que crees) en tu subconsciente. El problema es que lo que sabes, normalmente, depende de lo que otros te han enseñado y no, de tu propia experiencia.

Si hay algo que ha demostrado la ciencia, a través de los siglos, es que la verdad es provisional, mientras no se descubre una nueva verdad que la sustituye, sin embargo, paradójicamente, una parte de la comunidad científica se aferra a sus teorías, como si ellas fueran la única verdad posible, pero, la experiencia nos ha demostrado que nada es inamovible y Einstein nos desveló que todo es relativo.

Mi abuelo, hombre sabio, siempre me decía: “No te fíes nunca de los que están en posesión de la verdad, porque la verdad no existe”.

Pero, la verdad será tema para otro capítulo.

Si quieres conseguir resultados diferentes en tu vida, tendrás que aprender cosas diferentes.

Se feliz y contagioso.

sábado, 18 de abril de 2009

Cerebro. Ejercicio 1

Mira esta lista de palabras e intenta decir rápidamente el color de cada una, no lo que pone escrito.


¿Qué tal?
No te preocupes, estás ante un conflicto entre los hemisferios de tu cerebro. El derecho, intenta decir el color, pero el izquierdo, insiste en leer las palabras.

viernes, 17 de abril de 2009

Los tres leones


En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión.
-Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva, existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro rey?
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí:
-Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes, y no queremos luchar entre nosotros ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cuál será el elegido, pero, ¿Cómo descubrirlo?
Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada:
-Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.
La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada. El primer león intento escalar y no pudo llegar a la cima, quedó rendido en la mitad de la escalada. El segundo león empezó con muchas ganas y todas sus fuerzas, pero también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y también bajó exhausto y derrotado. Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegir un rey? En ese momento un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:
-¡Yo sé quién debe ser el rey!
Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectación
-¿Cómo?- Preguntaron todos.
-Es simple-...dijo el águila.
-Yo estaba volando muy cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil, escuche lo que cada uno de ellos dijo a la Montaña. El primer león dijo: -¡Montaña... me has vencido! El segundo león dijo: ¡Montaña... me has vencido! El tercer león dijo: -¡Montaña... me has vencido, por ahora! pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo-. -La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió. Y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de sí mismo, y está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiasmados al tercer león que fue coronado el Rey de los animales.
OS QUIERO
Sed felices y contagiad a todo el que podais.

Tabaquismo: 1.- ¿Qué es?

El tabaquismo es la adicción al tabaco provocada, principalmente, por uno de sus componentes activos, la nicotina; la acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo. El tabaquismo es una enfermedad crónica sistémica perteneciente al grupo de las adicciones y está catalogada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-IV de la American Psychiatric Association. Actualmente se cree la causa principal mundial de enfermedad y mortalidad evitable. Se considera una enfermedad adictiva crónica con posibilidades de tratamiento.


Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa de enfermedad, invalidez y muerte prematura del mundo. En Europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer, y es la principal causa del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de las bronquitis y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares. En España cada año mueren más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco, más que por los accidentes de tráfico y el consumo de todas las drogas ilegales juntos. (Fuente:Wikipedia)


¿Y TÚ, QUIERES ENTRAR A FORMAR PARTE DE LAS ESTADÍSTICAS?

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud y muchos gobiernos luchan contra el tabaquismo por medio de la concienciación de la población (Día Mundial Sin Tabaco —cada 31 de mayo—, publicidad, etc.), y la prohibición de fumar en lugares públicos o cerrados.

Contra la industria tabacalera luchan también numerosas asociaciones, habiéndose ganado importantes juicios contra ésta en Estados Unidos, por prácticas como agregar nicotina extra al tabaco natural. Además, se ha criticado duramente a estas empresas por dirigir su publicidad hacia niños y adolescentes, utilizar intensamente publicidad engañosa, como en el caso de los cigarrillos light, y haber patrocinado numerosos estudios supuestamente científicos que demostrarían efectos beneficiosos del tabaco, que luego resultarían no ser tan ciertos.


No existe hoy día una opinión unánime acerca de la importancia de la dependencia física a la nicotina como mayor o único componente de la adicción. Allen Carr, creador de un conocido método para dejar de fumar, afirmaba que aunque la ansiedad provocada por la retirada de la nicotina es físicamente real, es mucho más leve de lo que aparenta. Por tanto, esta ansiedad, aunque existente, podría estar multiplicada en la mente del fumador por factores sociales, situaciones de estrés o sus propios temores, lo que, de ser cierto, agregaría un componente psicológico muy importante a la adicción física.
Dependencia moderada-intensa: consumo de más de 20 cigarrillos al día, fuman el primer cigarrillo en la primera media hora después de levantarse.
Dependencia leve: consumo de menos de 20 cigarrillos al día, fuman el primer cigarrillo después de media hora de levantarse. (Fuente:Wikipedia)


TODO ESTÁ EN TU MENTE...

PERO, ¿QUIÉN MANEJA TU MENTE?

Adelgazar 2.- Las influencias del pasado

En el post anterior escribiste una lista de sensaciones negativas que recordabas de tu ingfancia, referentes a la comida. (Si no leíste el post anterior, te sugiero que lo hagas aquí).

¿Con cuántos referentes negativos del tipo “que no quede nada en el plato”, “si te lo comes todo, te doy un premio”, “te vas a la cama sin comer”, etc., te has encontrado? ¿O, actitudes de alguno de tus allegados frente a la comida: angustia, comer compulsivamente, sin límites, comer a escondidas, etc.

Tienes que entender consciente e inconscientemente que esos referentes negativos provienen de otros, no te pertenecen, no son auténticamente tuyos.

Pueden ser de algún familiar, de algún amigo, del colegio, pero no son tuyos.

Retomemos el ejercicio:

Como quemaste la lista de las sensaciones negativas en la sesión anterior, vas a elaborar una nueva lista, teniendo en cuenta lo que ya sabes.

Es muy posible que la lista de hoy ya no tenga algunos de los elementos de la anterior, eso quiere decir que ya hemos resuelto alguno de ellos.

Busca tu rincón silencioso, toma lápiz y papel, haz tres respiraciones lentas y profundas, y vuelve a centrar tu recuerdo en algún momento de cuando eras niño (recuerda que, si quieres utilizar una foto, puedes hacerlo) y comienza a escribir todos los aspectos negativos referentes a la comida que te vengan a la mente. Ya sabes a qué me refiero…

Bien. Esa o esas otras personas que te dejaron referentes negativos sobre la comida, llamémosles Sr. Otro, tan solo te enseñó lo que él sabía, desde su conocimiento, en aquel momento y circunstancia, pero, tal vez, esa enseñanza se ha quedado obsoleta para ti en el aquí y ahora.

Tampoco vamos a culpara al Sr. Otro por las consecuencias de sus enseñanzas, ya que sería un gasto inútil de energías. Además, estoy seguro de que el Sr. Otro, pensaba que lo hacía por tu bien.

Así que, lo mejor que puedes hacer, es perdonar al Sr. Otro, amar al Sr. Otro y liberarte de sus referentes negativos. Y, en su lugar, diseñar tus nuevos referentes, construir tus propias elecciones.

Cambiar tus referentes negativos por referentes positivos.

Los referentes negativos que provienen de la niñez fueron asimilados por ti naturalmente y sin cuestionamientos, seguramente resultaron de gran utilidad en su momento, pero todo indica que ya no te sirven.

Así que, vamos a zanjar este asunto.

Cierra los ojos, haz tres respiraciones profundas y visualiza, uno por uno, a cada uno de los Sres. Otro de tu infancia. Y, mentalmente o en voz alta, como prefieras, dale las gracias por su ayuda, pídele perdón, perdónalo y dile que le amas. Hazlo con todos los que recuerdes.

Cuando termines el proceso del perdón, permanece en estado de relajación repitiendo mentalmente: “Soy una nueva persona, con nuevos referentes más saludables para mi vida. Me comprendo, me acepto y me amo. Estoy adelgazando porque ese es mi deseo y así ha de ser”.

Repite la frase como si fuera un mantra o estuvieras rezando e intenta profundizar en tu relajación mientras la pronuncias.

Cuando lo desees, centra la atención en tu respiración, cuenta de cinco a uno y sal lentamente del estado en el que te encuentres.

Por la noche, justo antes de que el sueño te venza, vuelve a recitar tu mantra, una y otra vez, hasta que te quedes dormido.

Te aseguro que ya estás perdiendo peso.

jueves, 16 de abril de 2009

Atrévete

Taller de Crecimiento: 7.- ¿Quien se llevó mi queso?




Taller de crecimiento 6.- El poder de la comunicación

La convivencia es una de las más desafiantes experiencias que tiene que superar el hombre.

La seguridad, la alegría y el éxito en la vida están directamente correlacionados con nuestra habilidad de relacionamos unos con otros, con cierto grado de compromiso, profundidad y amor.
Seguro que habéis tenido la oportunidad de conocer a muchas personas en cuya casa u oficina jamás se apaga la radio o la televisión. "Es una compañía" es lo que te contestarían todos, si les preguntases por qué tienen el aparato encendido todo el tiempo.

Debemos reaprender a generar el nexo sociológico más antiguo de la humanidad: la Amistad.

La Comunicación es la pieza clave de una relación, sea de amistad o de amor.

Hemos desarrollado sistemas de comunicación que permiten que desde la Luna, un hombre hable con su familia en la Tierra. Hemos desarrollado sistemas de comunicación asombrosamente eficientes como lo es la telefonía móvil, los GPS, la nave­gación por Internet, las videoconferencias, la globalización, etc. Sin embargo, y a menudo, al mismo tiempo, una madre es incapaz de hablar con su hija o un padre, con su hijo.

En una amistad, como en cualquier relación humana, la comunicación es el arte de hablar unos con otros, de decir lo que sentimos y lo que nos pro­ponemos, de expresarlo con claridad, escuchando lo que la otra persona nos dice y asegurándonos de haber escuchado con atención para lograr esa habilidad de mantener una relación de amor.

El primer desafío que encon­tramos en nuestras relaciones humanas es el hecho de ponernos en contacto con nuestros propios sentimientos y posteriormente comunicarlos a la persona que nos interesa.

¿Has experi­mentado la necesidad de comunicar un sentimiento y no saber cómo hacerlo? Si tu respuesta es afirmativa (como en la inmensa mayoría de la gente), ten en cuenta que esa es una de las principales dificultades que afrontamos los seres humanos en cuanto a nuestro poder de comunicación.

"Cuantas más palabras conozcas, más posibilidades tendrás de expresar tus emociones y sen­timientos".

Si tan sólo sabes ciertas palabras que etiquetan nuestras emociones, por ejemplo: alegría, tristeza, ansiedad, euforia, angustia, etc., pues son tan sólo esas (las que conozcas) las palabras que tu cerebro utilizará para todas las emociones que percibas

El poder de las palabras es enorme. Todo lo que podamos expresar mediante el don y el poder de la palabra afectará indudablemente a quien se lo decimos (incluyendo lo que te digas a ti mismo).
Ese poder de influencia a través de la palabra es el que usamos todos los seres humanos cada vez que nos comuni­camos con alguien.

No tengas miedo a mostrar tus sen­timientos.

En la mayoría de los casos, alguna vez te has dicho: "...no vuelvo a ser bueno, me tomaron el pelo y no me volveré a dejar..." ¿Has dicho algo parecido en algún momento, o lo has empeorado diciendo "no me vuelvo a enamorar"?

Vale la pena darse una oportunidad de intentarlo de nuevo. El problema en que caemos muchos es que juzgamos una futura relación con base en nuestras experiencias, y en nuestras rela­ciones pasadas y llegamos a creer que todo será igual.

Una buena relación es aquella en la cual los individuos confían tanto el uno en el otro, que se vuelven vulnerables, pero seguros de que la otra persona no se aprovechará de ello. Y eso es algo que implica mucha comunicación.

Una relación basada en amistad es aquella en la cual uno puede mostrarse franco y honesto con la otra persona sin el temor de ser juzgado. Es "sentirse seguro" sabiendo que ambos son los mejores amigos y que no importa lo que suceda, siempre estarán uno al lado del otro.

Una relación de amor es aquella en la cual hay una mutua preocupación por el crecimiento y el progreso del otro; en donde las actitudes posesivas ceden el paso a la entrega de uno mismo a la otra persona; en donde el egoísmo cede el paso al dar desprendidamente, a la participación y la solicitud; en donde siem­pre se mantienen abiertas las líneas de comunicación y se le concede la máxima importancia a lo bueno que hay en la otra persona.

Sabemos perfectamente bien que los niños están sorprendentemente armonizados con los sonidos del lenguaje y que "aprenden lo que ven y escuchan".

Las palabras que escuchan son las que aprenderán.

Si crees con esto que nuestro destino ya está marcado por nuestra infancia, te puedo asegurar que estás en un gran error. Gran error si no decidieras aprender nuevos conceptos, nuevas palabras, nuevas perspectivas