jueves, 6 de diciembre de 2012
miércoles, 30 de mayo de 2012
martes, 24 de enero de 2012
viernes, 7 de mayo de 2010
La Personalidad Puede Influir Sobre el Envejecimiento del Cerebro
martes, 23 de marzo de 2010
Talleres Aprendiendo a Crecer - Encuentros de Consonancia

lunes, 22 de marzo de 2010
Entrevista a Mario Alonso Puig, Cirujano
Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa).ENTRENAR
Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.
IMA SANCHÍS
La Vanguardia
-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
-¿Psiconeuroinmunobio
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano.Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
-¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
-¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
-¿Dice que no hay que ser razonable?
-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.
-Exagera.
-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretació
-Más recursos...
-
-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?-Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal:
"Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
-¿Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformació
-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.
-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
-Deme alguna pista.
-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
-Ver lo que hay y aceptarlo.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformació
lunes, 30 de noviembre de 2009
Aprender a ser felices
domingo, 18 de octubre de 2009
Hábitos. Transformando la red neuronal

Estos hábitos han sido establecidos, en gran parte, por las formas de pensamiento y acción que nos han “enseñado” desde niños,… es la forma como el sistema social… nos educa y condiciona,… poniéndonos en piloto automático, y en muchos casos sin llegar a darnos cuenta de ello.
Y cuando el pensamiento o el concepto original se transforman finalmente en palabras y estas a su vez en acciones, las tres fuerzas creativas pensamiento-palabra-acción están en consonancia representando o reflejando el estado de ser elegido …
miércoles, 7 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
Generando nuevas creencias

Este es un procedimiento que te servirá para instalar nuevas creencias, creencias capacitadoras que te ayuden a ser más flexible, a tener más recursos y a responder de una manera más elegante en determinado contexto.
1. Piensa en algo que consideres una posibilidad, algo simple que creas puedes hacer pero que de hecho no lo has realizado, mas sin embargo existe la posibilidad de que lo realices si te das la oportunidad. Puede ser tal vez aprender a usar un nuevo software, un nuevo idioma o practicar un nuevo deporte. Tal vez puedas usar la posibilidad de mantenerte despierto hasta muy tarde por la noche o de probar un tipo diferente de guardarropa.
2. Ahora, visualiza esta posibilidad en una imagen en tu mente y asóciala con un sentimiento. Modifica la imagen y el sentimiento de manera que se amplifiquen: la imagen más grande y el sentimiento mas fuerte.
3. Enseguida, una vez hecho esto, deja a un lado esta imagen y este sentimiento de lo que es posible para ti. Ahora, piensa en algo que es completamente cierto para ti, algo de lo que estas absolutamente convencido: ¿requieres aire para vivir?, ¿puedes manejar con destreza un auto?, ¿te puedes comunicar en tu idioma natal?
4. Forma otra imagen con esa certeza que has escogido y asóciala con un sentimiento. Atiende las submodalidades de esta imagen: ¿dónde está ubicada? (al frente, a la izquierda, a la derecha de tu campo visual mental); ¿está asociada, o disociada?, ¿está formada por una serie de imágenes?, ¿se ve a colores?, ¿es brillante u opaca?, ¿tiene movimiento o es como una fotografía?, etc.
5. Presta atención a las cualidades del dialogo interno que empleas cuando te refieres a esa imagen: la voz es: ¿suave?, ¿rápida?, ¿lenta?; ¿qué tono, timbre, ritmo empleas?, ¿de donde viene la voz, cual es su punto de partida?; presta atención a las sensaciones de tu cuerpo asociadas a esta imagen: ¿de donde provienen, donde inician?.
6. Después de haber analizado a detalle la imagen de tu certeza, trae de regreso la imagen de tu posibilidad. Compara ambas imágenes detalle, en cada una de sus partes, analiza, compara y establece las diferencias de todas las submodalidades de ambas imágenes.
7. Una vez tengas bien claro y a detalle las diferencias entre las submodalidades de ambas imágenes, comienza a modificar tu imagen de lo que es posible de manera que sea idéntica en cualidades (submodalidades) a la imagen de tu certeza: ubicala en la misma posición, usa las mismas caracteristicas del dialogo interno, las mismas cualidades visuales como color, brillo, tamaño, enfoque, etc. Ajusta todas las submodalidades de la imagen de la posibilidad hasta que estas sean iguales a las de la imagen de tu certeza, pero manteniendo el contenido intacto.
8. Una vez que tengas esta nueva imagen de lo que es posible para ti, estructuralmente igual a la imagen de tu certeza, trae de regreso la primera imagen de tu posibilidad y observa ambas, la nueva y la original. Enseguida, en un movimiento rápido, empuja y aleja en la distancia la imagen original de tu posibilidad al tiempo que incrementas el tamaño y aumentas el brillo de la nueva imagen de tu posibilidad, la que es estructuralmente igual a la de tu certeza.
Sigue este procedimiento con tus creencias de lo que no es posible para ti: iguala la estructura (submodalidades) de lo que resulta imposible para ti con la estructura de lo que es posible, para luego transformar esta ultima a una imagen con la estructura de algo que es absolutamente cierto para ti, algo de lo cual estás absolutamente seguro.
De esta manera iras remodelando tus creencias viejas creencias e instalando las nuevas que requieras para que todas ellas constituyan recursos que puedeas emplear en el logro de tus objetivos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Formulación de objetivos
- Podría decirme, por favor, qué camino he de seguir desde aquí? - Eso depende en buena medida del lugar adonde quieras ir - dijo el gato - No me importa mucho adónde .. - dijo Alicia - Entonces no importa por donde vayas - dijo el gato Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas |
ESTRATEGIAS PARA LA FORMULACIÓN DE OBJETIVOS
Estrategias para definir objetivos
|
Ofrece a tus interlocutores experiencias de futuro, dando por sentado que ya ha conseguido sus objetivos.
La primera frase indica posibilidad, la segunda fórmula implica pasar a la acción |
martes, 15 de septiembre de 2009
Inteligencia Intrapersonal

DESCRIPCIÓN
Es la capacidad para comprenderse a uno mismo, asumiendo los propios sentimientos y emociones. Supone la habilidad para dominar la vida afectiva y adaptarla a las diferentes situaciones. Según Gooleman es parte de la Inteligencia Emocional
UTILIDAD
Ayuda a formarse una imagen concreta y realista de uno mismo y a ser capaz de actuar en coherencia con las propias emociones. Permite resolver los problemas vinculados con las propias emociones
CARACTERÍSTICAS
La Inteligencia Intrapersonal supone diferentes habilidades. Entre ellas destacan:
1. Conocer las propias ideas, capacidades y limitaciones
2. Fijarse metas realistas
3. La habilidad para dominar las emociones personales y adecuarlas a las circunstancias
4. La capacidad para regular el estrés, el comportamiento y los pensamientos
EJERCICIOS PREPARATORIOS
1. Para tener una imagen ajustada de sí mismo, haga un listado de todas sus virtudes y buenos hábitos así como de sus defectos y hábitos negativos
Pregunte a las personas que mejor le conocen que hagan el mismo listado sobre usted; de este modo podrá comprobar si los demás le perciben tal y como usted se ve. Intente mejorar aquello que no le guste
2. Cuando tenga mal humor intente controlar su ira interior recapacitando sobre el porqué de su enojo y trate de reorientar su enfado hacia sentimientos y conductas positivas. Practique el ejercicio de la risa tonta. Reirse de cosas insignificantes ayuda a modificar la ira por emociones satisfactorias como la alegría
3. Analice la influencia que tienen sus emociones en sus estados de ánimo. Ej Cuando llora se siente triste, cuando ríe está alegre ¿qué siente? ¿cómo puede mantener la alegría en caso de estar alegre? ¿cómo modificar la tristeza en el caso de estar llorando?
Haga un listado de los comportamientos que le hicieron sentir mal y escriba posibles soluciones o ayudas (ej. si estoy triste; llamar a alguien, dar una vuela, ir al cine. etc)
4. Reflexione sobre sus posibilidades y limitaciones e intente fijarse metas a corto y medio plazo en el trabajo, estudios, relación de pareja, etc. Esta actividad le ayudará a quererse y aceptarse tal como eres
EJERCICIOS DE MANTENIMIENTO
1. Durante un mes haga un listado de las emociones que siente al levantarse, a media mañana, al mediodía, por la tarde y a la noche. Intente comprender la causa del origen de sus emociones.
2. Busque alternativas para controlar los sentimientos que son negativos e intente reorientarlos hacia emociones positivas.
3. Escriba al final de cada día un listado de propuestas para mejorar y controlar la ira, la angustia, miedo, etc. Intente experimentar todas las emociones positivas que le hicieron pasar momentos satisfactorios.
4. Si realiza este ejercicio todos los días comprobará como sus emociones se reorientaran hacía sentimientos satisfactorios consigo mismo (alfabetización emocional)
ASPECTOS QUE INFLUYEN
El sentimiento y conocimiento que uno tiene acerca de su propia valía (autoestima y autoconcepto)
HABILIDADES COMPLEMENTARIAS
La inteligencia interpersonal, la fluidez verbal, la sociabilidad y la creatividad.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Cómo acallar la mente

Nuestra voz interior nunca descansa: se pasa el día entero dando la murga con un caos de pensamientos. La meditación es una buena forma de ponerla a raya y, por fin, descansar.
Durante el año estamos tan inmiscuidos en nuestros propios asuntos que a veces pasamos por alto este ruido, lo tomamos como parte de nuestro paisaje habitual, como ese edificio modernista que tenemos enfrente y que solemos ignorar. Pero ante el abismo del dolce far niente vacacional, los sonidos se acentúan hasta doler. Si bien es cierto que no podemos controlar la música alta ni los claxon de los coches y que, por tanto, debemos aceptarlo -actuar de otra manera sería, sin duda, estresante además de estéril-, hay otro ruido que sí podemos silenciar: el llamado ruido interior.
No podemos dejar de pensar, sólo faltaría (aunque algunos protagonistas de la actualidad parecen hacerlo), pero podemos gestionar mejor nuestros pensamientos gracias a la meditación. Se trata de usar la mente; no de ser usados por ella.
La primera distinción es básica: el silencio no es ausencia de ruido exterior. De nada sirve pasar las vacaciones en un paraje solitario en la montaña, si no logramos acallar algunos sonidos -algunos- que tienen lugar en nuestra mente. Aunque parezca mentira, tenemos cada día entre cuarenta mil y sesenta mil pensamientos. Se comportan de manera anárquica y caprichosa, sin que nosotros los controlemos. Si no hacemos un esfuerzo, la inercia nos lleva a pasarnos las vacaciones, y no digamos ya los periodos de duro trabajo, esclavizados por el libre discurrir de nuestra mente: "un mono loco", según el budismo. Si eso nos ocurre en vacaciones, es decir, si no somos capaces de desconectar de esa cháchara incesante, lamentablemente nuestro cuerpo regresará a casa relajado, pero no así nuestra mente. Porque la mente, ya se sabe, suele ser obsesiva. Habremos pasado las vacaciones dando vueltas a las cosas, anticipando el futuro, recordando el pasado, y nos habremos perdido lo único que de verdad existe: el momento presente, el aquí y el ahora.
Hagamos una prueba. Si nos quedamos unos minutos en silencio, cerramos los ojos e intentamos ser conscientes de los pensamientos que nos asaltan —o sea, si meditamos—, nos daremos cuenta de lo que pasa en nuestra cabeza durante todo el día: es como tener dentro una radio permanentemente enchufada, que prácticamente emite el mismo programa un día tras otro, porque tenemos casi el mismo patrón de pensamientos un día tras otro. Los meditadores expertos, cuando observan su mente como si fuese una película, llegan a la conclusión, según afirma Juan Manzanera, monje budista y profesor de meditación, que no somos nuestros pensamientos, "al igual que las olas del mar no son el mar".
La meditación
Observar nuestros pensamientos como si fueran una película
Si nos fijamos más aún, nos daremos cuenta de que hay un instante muy breve entre pensamiento y pensamiento en que no sucede nada, en que no pensamos nada, en que no oímos nada. Ese es el silencio interior, y los que se han dedicado a ello con ahínco son capaces de rescatar este silencio y prolongarlo casi a su antojo. Eso se consigue a través de la meditación, que es una práctica estrechamente vinculada a la actividad espiritual, pero que no se adscribe a una religión en concreto. De hecho, una de las grandezas de la meditación es, precisamente, que forma parte del lecho común de la mayoría de religiones. Para todas ellas, la meditación es una manera no sólo de concentrar la mente en una sola cosa, sino de conectar con algo más allá de la realidad sensible, con eso que cada ser humano tiene de divino. El budismo, por ejemplo, que no podemos definirlo como una religión, sino más bien como una filosofía, dice que a través de la meditación descubrimos no sólo que formamos parte de un universo interconectado, sino que, además, ese universo interconectado está, en su totalidad, dentro de cada uno de nosotros.
El silencio
No dejarse apabullar por el continuo parloteo de la mente
"En todos y cada uno de nosotros está toda la felicidad; lo único que nos impide disfrutarla es la propia mente: las creencias limitantes, los miedos, los deseos, la expectativas" . En sus torpes inicios, al intentar fijar la atención en una sola cosa -por ejemplo, la entrada y la salida del aire- el narrador se da cuenta de lo difícil que resulta: perdemos la atención entre seis y doce veces por minuto. "Ahora desfilan muchas cosas por tu mente, pero si no les das importancia irán decreciendo hasta que conseguirás una mente clara que será como un espejo de lo que te rodea".
Así, Juan Manzanera, cuya sabiduría es fruto de años viviendo en Nepal y en India como discípulo de un lama, asevera que "el silencio interior no es una consecuencia de haber reprimido los pensamientos, sino de ir más allá de ellos". Manzanera asegura que cuando dejamos de nutrir a los pensamientos, ellos mismos se van. Igual que las nubes que cruzan el cielo: sin recrearse en ellas, el azul las deja pasar.
El yo profundo
El que está considerado –según los científicos– “el hombre más feliz del mundo”, el monje budista Matthieu Ricard, dice que el silencio interior es parte del camino a la felicidad, pero que para conseguirlo hay que vencer el síndrome del pájaro enjaulado, al que cuando se le abren las puertas de su jaula no puede hacer nada más que acabar regresando. El silencio interior es una conquista. Si lo conseguimos, según Darío Lostado, reputado filósofo, teólogo y psicólogo, llegaremos a lo que él llama “sentir el yo profundo”, es decir, lo que queda cuando trascendemos nuestro cuerpo, nuestros pensamientos y nuestras emociones.
GÁSPAR HERNÁNDEZ - Diario El País-España
miércoles, 6 de mayo de 2009
Autoprogramación 7: La caja negra
Normalmente pasamos por la vida considerando a la mente, al subconsciente, como una "gran caja negra" que nadie sabe como funciona, pero que, sin embargo, decide y controla nuestras vidas, ya que es la que registra y controla como reaccionaremos ante determinadas circunstancias, y los sentimientos que tendremos.Dos personas reaccionan de forma distinta ante una misma circunstancia ¿de qué depende la reacción?
La alegría, el dolor, el miedo, la pena, la satisfacción, el orgullo, etc., son cuestiones de programación mental. Es algo que nos dicta nuestro subconsciente. ¡Y algo que decide nuestra vida!
¡Nuestras improntas deciden sobre la vida y la muerte!
Y, si nuestra programación mental decide sobre la vida y la muerte ¿Sobre que más decidirá?
El amor, la salud, el éxito, el fracaso, la vida, la muerte,... Todo se decide en nuestro subconsciente.
Las únicas limitaciones que tenemos, son las que hay en nuestro subconsciente.
Si hay algo que no te guste de tu vida, algo en lo que estés viviendo situaciones negativas, es porque en esa parte de tu subconsciente tienes una “oscuridad”, un muro. Así pues, lo único que tienes que hacer es cambiarlo. Sólo tienes que modificar ese muro y obtendrás lo que deseas.
Si tú quieres, tu puedes cambiar tu subconsciente. Sólo puedes hacerlo tú. Nadie, ni un maestro, ni un especialista, ni nadie que no seas tú, podrá cambiar tu subconsciente, si tú no le dejas. El poder sobre nuestro subconsciente es siempre nuestro y únicamente nuestro, así que, si una persona no quiere eliminar ese muro que la perjudica, no podemos hacer nada.
Sólo quien quiere cambiar, puede ser ayudado. No puedes cambiar a los demás, si ellos no quieren. (No olvides nunca esto).
Sin embargo, si la persona quiere mejorar, el cambio es posible y se puede cambiar todo.
Todo lo que es humano está regido por el subconsciente, y por tanto, por nuestras estrategias mentales.
Las estrategias mentales pueden cambiarse completamente. Así pues, todo lo que es humano, puede cambiarse.
Estamos viviendo en un mundo humano, donde todas las reglas son humanas y donde todo está hecho por humanos. Aunque parezca obvio, es importante recordarlo. Las empresas a las que compras o trabajas están dirigidas por personas, las leyes de tu país están hechas por personas, los libros que lees están escritos por personas. Las limitaciones que te han enseñado que existen, también te las enseñaron humanos. ¡Son sus limitaciones!
Así que, si te fijas, tu situación social, sea la que sea, es algo marcado por humanos, por muchos humanos, es cierto, pero que no dejan de ser humanos, personas como tú y como yo. Por lo tanto, todo lo que ellos pudieran hacer y pensar estaba y está limitado por las oscuridades de sus subconscientes.
En definitiva, todo eso que te enseñaron como limitación, no es cierto.
No existen límites, solo existen auto límites, los límites auto impuestos en el subconsciente, los límites que has puesto tú mismo, influido y “adiestrado”, programado por las doctrinas limitantes de otros.
Los límites "reales" no, existieron nunca. Recuerda lo que analizábamos en los primeros posts de este manual, en realidad, ni siquiera la materia es materia, todo es energía.
¿Qué es la "realidad"? Eso cambia para muchas personas, ¿verdad? Una persona negativa siempre dice que es "realista" y que "no anda con fantasías". ¿Por qué? Porque ella siente sus limitaciones, sus muros, como algo "real", pero eso no quiere decir que sea real, simplemente, lo sienten como real.
Si preguntas a una persona con sobrepeso por qué está gorda, te dirá que “porque no tiene otro remedio", "porque aún no se ha inventado el método para que adelgace".
¡Eso es mentira! ... Pero él lo "siente" como una verdad, lo ha programado y asumido como real, porque dentro de su subconsciente tiene esa oscuridad, esa impronta negativa, como un muro, como una auto limitación. Así que, para él, es real.
Es decir, esa persona está programada para tener sobrepeso.
De igual forma que los gordos están programados para ser gordos, hay personas que están programadas para ser pobres, para ser enfermizas, etc. y otras, están programadas para ser ricas, prósperas o exitosas.
¡Así de simple!
Si aprendes a reprogramar tu subconsciente, podrás conseguir cualquier cosa.
jueves, 30 de abril de 2009
Autohipnosis
La autohipnosis es una más de las herramientas que puedes utilizar en el entrenamiento de tu crecimiento personal, que te facilita alcanzar un estado en el que se produce el dialogo interior.A través de la autohipnosis aprendes a movilizar tus mecanismos subconscientes, imposibles de manejar con tu voluntad consciente. La autohipnosis te permite desarrollar un control extraordinario sobre tus funciones orgánicas y sobre tu personalidad.
El aprendizaje de la autohipnosis puedes acometerlo tú mismo, el proceso requiere paciencia y práctica para alcanzar niveles de profundidad adecuados (dependiendo de cada uno), aunque, la forma más rápida y eficaz de empezar a manejar esta técnica, es solicitarle a un profesional que en una sesión de hipnosis normal, nos programe para acceder al estado con lo cual, empezamos a manejarlo de inmediato.
Al principio hay que practicar mucho para inducirse uno mismo la autohipnosis. Los músculos del cuerpo y la mente tienen que acostumbrarse a relajarse y dejar a un lado la parte analítica e intelectual.
Ejercicio de autohipnosis:
Este ejercicio requiere que te lo aprendas previamente, ya que cuando lo estés realizando no vas leer. También puedes grabarte las sugestiones, como si fueras a hipnotizar a otra persona y ponerte la grabación para realizar la sesión.
· Debes buscar el momento adecuado y el lugar adecuado. Procura prepararte un sitio donde no vayas a ser molestado. Esto es muy importante al principio, mientras tu mente no se familiariza con el proceso. Desconecta los teléfonos o cualquier otro tipo de aparato que pueda interrumpir tu ejercicio. Si quieres, puedes escuchar alguna música relajante. Vístete cómodamente y despréndete de toda prenda o accesorio que te pueda oprimir (cadenas, pulseras, reloj, cinturón, sujetador, etc.) Buscas el estado más cómo de tu cuerpo.
· Antes ponerte a hacer el ejercicio, deberás marcarte un objetivo concreto a conseguir en la sesión y defínelo con la mejor frase positiva que se te ocurra. Esta afirmación servirá de guía para que tu mente subconsciente acceda a buscar aquella memoria relacionada con tu objetivo.
· Puedes practicar este ejercicio sentado o acostado. Si estás sentado, mantén una postura cómoda, con la planta de los pies apoyadas completamente sobre el suelo (si lo prefieres, puedes quitarte los zapatos y apoyar los pies directamente sobre el suelo o sobre una alfombra). Tu espalda ha de estar recta y pegada al respaldo de la silla. Tus manos, con las palmas hacia abajo, descansarán sobre tus rodillas. Si vas a hacer el ejercicio acostado (corres el riesgo de quedarte dormido y perder la guía consciente del ejercicio), busca la postura más cómoda que encuentres boca arriba, con el cuerpo totalmente estirado, las piernas ligeramente separadas y los brazos estirados junto al cuerpo, con las palmas de la mano hacia arriba.
· Levanta la vista, como si quisieras ver, desde dentro, un punto situado en tu entrecejo. Mantén la mirada fija en ese supuesto punto y no cierres los ojos, aunque empiecen a cansarse.
· Respira lenta y profundamente y concéntrate en tu respiración, mientras inspiras lentamente por la nariz y expiras lentamente por la boca.
· Cuando tus párpados no aguanten más, cierra los ojos. Concéntrate ahora en tus párpados cansados y pesados. Dentro de unos segundos notarás, que los párpados empiezan a relajarse hasta llegar al punto de que ya no te apetece abrir los ojos.
· Imagina ahora un punto de luz justo encima de tu cabeza. Es una luz blanca que baja hacia tu cabeza y, a medida que se va acercando a ti, va creciendo de tamaño y empieza a cubrirte el cuerpo, como una manta suave y agradable, que te envuelve por completo y que mientras desciende sobre ti, va relajando todo tu cuerpo.
· Suelta todo tu cuerpo y deja que se relaje, arropado por la luz blanca. Siente como tu cuerpo se va relajando, a medida que la luz baja y lo envuelve. Tu cabeza, tu cuello, tus hombros, tus brazos, tus manos, tu espalda, todo tu tronco, tu cadera, tus piernas, tus pies,… afloja todo tu cuerpo y abandónate.
· Luego imagina que estás en lo alto de una escalera con veinte escalones. Al pie de la escalera hay una puerta que conduce a un lugar encantador. Comienza a contar desde veinte hacia atrás, mientras bajas la escalera. En los peldaños puedes leer las palabras “duerme” y “más profundo”, y siente como vas entrando en un estado más profundo de relajación con cada escalón que desciendes. Desciende has llegar a la puerta.
· En la puerta hay una placa con la palabra “Subconsciente”. Abre la puerta y entra en este lugar encantador. Imagina el lugar que te apetezca, una playa, un jardín, la montaña, una casa confortable y maravillosa,… lo que te surja en la mente. Sea cual sea el sitio, es un lugar muy agradable y confortable para ti.
· Intérnate ese lugar idílico y cierra la puerta tras de ti.· Inúndate del lugar. Presta atención a los colores, a los sonidos, a los olores, a las sensaciones agradables y placenteras que te hace sentir, a las emociones que te despierta.
· Tómate tu tiempo y disfruta de ese, tu pequeño paraíso. Recórrelo, viéndolo, oyéndolo, oliéndolo, sintiéndolo, viviéndolo,…
· En tu paseo, descubres un cofre. Es precioso. Algo emana de él que te invita a abrirlo. Sabes que en su interior vas a encontrar algo que es para ti, un regalo, tal vez…
· No sabes qué es lo que encierra tu cofre, pero sabes que es la solución a tu problema y tu poderosa mente subconsciente sabe como utilizar tus memorias y tus recursos internos para encontrar la solución.
· Ábrelo y observa lo que hay dentro. Esa es la clave que te dará la solución.
· Ahora, obsérvate a ti mismo después de haber conseguido tu objetivo. Lo has conseguido, presta atención a esta nueva situación, los colores, los sonidos, los sabores, las texturas, los olores, entra en ti mismo y experimenta las sensaciones y ese sentimiento que se acaba de manifestar, presta atención a lo que te dices a ti mismo, a tu tono de voz diciéndote a ti mismo lo que estás sintiendo. ¡Has conseguido tu objetivo!
· Tómate tiempo para experimentar este momento y empaparte bien del sentimiento del objetivo conseguido.
· Luego, prepárate para abandonar ese lugar, pero llévate contigo la experiencia. No te importe abandonar el lugar, ya que podrás volver ahí siempre que te apetezca. La puerta, que ahora aparece nuevamente frente a ti, va a estar siempre ahí, esperándote. Abres la puerta y sales con toda seguridad y con enorme satisfacción y paz interior.
· Empiezas a subir por los mismos escalones por los que bajaste, mientras vas contando de uno a quince. Cuando llegues al número quince, el último peldaño de tu escalera, puedes abrir los ojos y te sentirás estupendamente, cargado de energía, de vitalidad y de optimismo.
Nota: Te dejo un ejercicio grabado en el próximo post.

La PNL estudia cómo el lenguaje afecta nuestros pensamientos, conductas y acciones. Aprovechemos el lenguaje para revisar el método que utilizamos para establecer y lograr nuestros objetivos.