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jueves, 1 de octubre de 2009

Generando nuevas creencias

Este es un procedimiento que te servirá para instalar nuevas creencias, creencias capacitadoras que te ayuden a ser más flexible, a tener más recursos y a responder de una manera más elegante en determinado contexto.

1. Piensa en algo que consideres una posibilidad, algo simple que creas puedes hacer pero que de hecho no lo has realizado, mas sin embargo existe la posibilidad de que lo realices si te das la oportunidad. Puede ser tal vez aprender a usar un nuevo software, un nuevo idioma o practicar un nuevo deporte. Tal vez puedas usar la posibilidad de mantenerte despierto hasta muy tarde por la noche o de probar un tipo diferente de guardarropa.

2. Ahora, visualiza esta posibilidad en una imagen en tu mente y asóciala con un sentimiento. Modifica la imagen y el sentimiento de manera que se amplifiquen: la imagen más grande y el sentimiento mas fuerte.

3. Enseguida, una vez hecho esto, deja a un lado esta imagen y este sentimiento de lo que es posible para ti. Ahora, piensa en algo que es completamente cierto para ti, algo de lo que estas absolutamente convencido: ¿requieres aire para vivir?, ¿puedes manejar con destreza un auto?, ¿te puedes comunicar en tu idioma natal?

4. Forma otra imagen con esa certeza que has escogido y asóciala con un sentimiento. Atiende las submodalidades de esta imagen: ¿dónde está ubicada? (al frente, a la izquierda, a la derecha de tu campo visual mental); ¿está asociada, o disociada?, ¿está formada por una serie de imágenes?, ¿se ve a colores?, ¿es brillante u opaca?, ¿tiene movimiento o es como una fotografía?, etc.

5. Presta atención a las cualidades del dialogo interno que empleas cuando te refieres a esa imagen: la voz es: ¿suave?, ¿rápida?, ¿lenta?; ¿qué tono, timbre, ritmo empleas?, ¿de donde viene la voz, cual es su punto de partida?; presta atención a las sensaciones de tu cuerpo asociadas a esta imagen: ¿de donde provienen, donde inician?.

6. Después de haber analizado a detalle la imagen de tu certeza, trae de regreso la imagen de tu posibilidad. Compara ambas imágenes detalle, en cada una de sus partes, analiza, compara y establece las diferencias de todas las submodalidades de ambas imágenes.

7. Una vez tengas bien claro y a detalle las diferencias entre las submodalidades de ambas imágenes, comienza a modificar tu imagen de lo que es posible de manera que sea idéntica en cualidades (submodalidades) a la imagen de tu certeza: ubicala en la misma posición, usa las mismas caracteristicas del dialogo interno, las mismas cualidades visuales como color, brillo, tamaño, enfoque, etc. Ajusta todas las submodalidades de la imagen de la posibilidad hasta que estas sean iguales a las de la imagen de tu certeza, pero manteniendo el contenido intacto.

8. Una vez que tengas esta nueva imagen de lo que es posible para ti, estructuralmente igual a la imagen de tu certeza, trae de regreso la primera imagen de tu posibilidad y observa ambas, la nueva y la original. Enseguida, en un movimiento rápido, empuja y aleja en la distancia la imagen original de tu posibilidad al tiempo que incrementas el tamaño y aumentas el brillo de la nueva imagen de tu posibilidad, la que es estructuralmente igual a la de tu certeza.

Sigue este procedimiento con tus creencias de lo que no es posible para ti: iguala la estructura (submodalidades) de lo que resulta imposible para ti con la estructura de lo que es posible, para luego transformar esta ultima a una imagen con la estructura de algo que es absolutamente cierto para ti, algo de lo cual estás absolutamente seguro.

De esta manera iras remodelando tus creencias viejas creencias e instalando las nuevas que requieras para que todas ellas constituyan recursos que puedeas emplear en el logro de tus objetivos.



domingo, 10 de mayo de 2009

Autoprogramación 8: Reprogramar el subconsciente (1)

Hace 200 años se creía que las fobias eran incurables. Hoy sabemos que no son más que "muros" colocados en nuestro subconsciente, con lo que, si los retiramos, habremos terminado con las fobias.

Por ejemplo, la PNL (Programación Neuro-Lingüistica) es una ciencia que, usando técnicas de reprogramación del subconsciente, elimina fobias en menos de 15 minutos. De igual manera, la hipnosis elimina otros tipos de afecciones (partes del subconsciente mal programadas) en sólo unos pocos minutos o en pocas sesiones.

Otro ejemplo, hace 50 años se creía que las alergias eran una “cruz” con la que se tenía que cargar toda la vida. Hoy en día se ha demostrado que son otro "muro" más en nuestro subconsciente, una parte del cerebro mal programada. Con lo que usando las técnicas de reprogramación adecuadas, podemos hacer que la reacción del cuerpo ante determinados patógenos deje de ser tan perjudicial. Así que, por eso, cualquier ciencia o arte que use técnicas de reprogramación, puede eliminar alergias en 15 minutos o menos, sea esta la ciencia o arte que sea (PNL, Hipnosis, Reprogramación, Autoprogramación, etc.).

Cuando una persona cree que "tiene que estar gorda”, no se da cuenta de que eso es sólo un muro en su subconsciente.

Cuando una persona cree que "tiene que ser pobre", no se da cuenta de que eso es sólo un muro en su subconsciente.

Cuando una persona “tiene que vivir enferma”, no se da cuenta de que eso es sólo un muro en su subconsciente.

Cuando una persona vive sin amor, no se da cuenta de que eso es sólo un muro en su subconsciente.

Como hemos visto en apartados anteriores, no existe fracaso o éxito, sólo existen resultados y cada estrategia mental, da un resultado determinado.

Los límites no los sitúa cada uno. Porque los límites ¡tampoco existen! Así que si quieres algo, simplemente tienes que definirlo, y luego reprogramar tu mente, para que te permita obtener esos resultados. ¿Hay algo más fácil?

Al cambiar la forma en que el cerebro procesa los pensamientos, por medio de cambiar las improntas, convicciones, creencias y opiniones, obtendremos los resultados perseguidos.

Es decir, estaremos cambiando nuestro destino, pues en cuanto cambiamos el subconsciente, las circunstancias de nuestra vida cambian automáticamente.

Existen muchas formas de reprogramar el subconsciente, de hecho, lo hacemos cada día sin darnos cuenta (o quizás si), ya sea en mayor, o en menor medida.

Algunas de las herramientas con las que se puede modificar el subconsciente son:

1.- La experiencia de los años, o "método acierto error", también llamado el método del tiesto.

2.- La hipnosis

3.- La PNL (Programación Neuro-Lingüistica)

4.- Cualquier tipo de arte o fe que utilice rituales (ya hemos visto cómo y por qué funcionan)

5.- La autoprogramación.

La primera herramienta descrita es la experiencia. Una forma eficaz, pero muy lenta, tanto, que puede llegar a necesitar entre 10 y 20 años para alcanzar los resultados deseados.

En un entrenamiento normal, cada vez que se produce un acierto, creamos una opinión, la opinión de que hacer esa cosa de esa manera, es correcto. Y si tenemos un error, creamos la opinión de que hacerlo así es incorrecto. Así que, día tras día, año tras año, vamos fabricando cientos de opiniones, que, con el tiempo, se van uniendo para formar creencias. Creencias de como es correcto actuar, y como es incorrecto hacerlo. Con el paso de los años, esas creencias van juntándose, y creando convicciones acerca de como hay y como no hay que actuar. Y, con el paso de aún más años, esas convicciones se juntan, creando improntas cristalizadas, y forman las improntas que te definen.

Por medio de la hipnosis y la autohipnosis (en realidad, una y otra son lo mismo, ya que sin la colaboración de la propia voluntad, la hipnosis es imposible de practicar), se tiene la capacidad de, por ejemplo, entre otras cosas sobresalientes, anestesiar el cuerpo sin usar químico alguno, sólo el poder puro del subconsciente. Esto era ya sabido hace muchos siglos, pues se utilizaba ya en el antiguo Egipto. Sin embargo en 1940 se demostró científicamente en la universidad de Brooklyn, que el subconsciente tiene la capacidad de anestesiar el cuerpo, con más poder del que posee la anestesia química.

La aplicación de ese conocimiento tiene cotas casi ilimitadas De hecho, el Dr. Escudero (http://dr.escudero.com/), utilizó esta rama de los conocimiento de la hipnosis, para crear una escuela de pensamiento, la Noesilogía. técnica con la que opera desde 1972 en quirófano ¡sin anestesia! El paciente se mantiene totalmente consciente mientras el cirujano le abre, le corta, le opera, y le cierra ¡Y sin que este sienta ningún dolor! Y sin que se use ningún tipo de anestesia química. Sólo lo que él llamó "Anestesia Psicológica". Consiste en modificar el subconsciente del paciente, para que este no sienta dolor.

Los doctores Charcot y Berheim, demostraron que la fatiga, es decir, el cansancio muscular producido por el deporte, es algo totalmente psicológico ¡Por muy real que parezca! Un sujeto hipnotizado puede estar haciendo enormes cantidades de ejercicio, sin parar, comer, dormir, ni beber, durante días y días.

Esos mismos sujetos estudiados no podían hacer, normalmente, más de 30 minutos seguidos de ejercicio porque caían rendidos, pero bajo hipnosis, corrían durante días y días sin mostrar ningún signo muscular de cansancio. ¿Es esto algo nuevo? Por supuesto que no. Ya era sabido, desde la antigüedad, que una técnica lama consistía en que el lama pensaba "Quiero cruzar el país corriendo", cerraba los ojos y comenzaba a correr. Estaba corriendo durante semanas, meses,… sin parar, sin despertar, sin comer, sin beber ¡seguía corriendo!, hasta que llegaba al lugar de destino. ¡Totalmente fresco y descansado!

El Dr. Eysenck ha demostrado científicamente, usando dinamómetros, que bajo hipnosis se puede aumentar, fácilmente, la fuerza del sujeto en un 43%.

También Hille, Muller-Hegemann y Wend, de Leipzig, demostraron que el rendimiento muscular de los sujetos bajo hipnosis aumenta en forma espectacular, consumiendo mucho menos oxígeno.

Todo lo manda el subconsciente, todo es cuestión mental.
La hipnosis es una herramienta que nos permite introducir comandos directamente en la gran supercomputadora que es el cerebro.

Aquel que cree que en la vida hay límites está, por definición, condenado a utilizar métodos incorrectos y a cometer fallos.

Si queremos algo, (amor, salud, dinero,...), simplemente modificamos la programación del subconsciente, los valores del ordenador mental ¡Y lo obtenemos!

Los límites no son más que ilusiones, no existen. Son sólo malas configuraciones en el superordenador que es el subconsciente. Modifiquemos esos parámetros, y obtendremos aquello que deseamos. Los limites no existen, ya que en realidad, todo lo que obtenemos en nuestra vida es el resultado directo de la programación de nuestro subconsciente.

Como hemos aprendido, nuestro subconsciente es como un superordenador, y por tanto, admite comandos, ordenes e instrucciones.

Nuestro subconsciente es como un superordenador. Y es un superordenador tan potente, que no tiene límites. Así que, puede darnos todo aquello que deseemos, y proporcionarnos todas aquellas ventajas que podamos querer (que seamos capaces de creer), pero ¡cuidado! si lo programamos incorrectamente, los resultados pueden ser catastróficos.

Con sólo saber como introducir las órdenes apropiadas en tu superordenador, podrás tener acceso instantáneo a todos los poderes que los sabios y los yoguis han venido ostentando desde hace milenios.

¿Por qué ellos hacen gala de esos poderes? Simplemente, porque saben cómo introducir esa orden mental en su superordenador cerebral.

En próximos capítulos seguiremos analizando en profundidad las herramientas con las que se puede modificar el subconsciente.







Gracias. Sé feliz y contagios@ y no te olvides de soñar tu vida cada día

domingo, 12 de abril de 2009

Amor materno

Los trabajos de Michael Meaney, de la McGill Universitiy en Montreal (Canadá) han demostrado que ratas nacidas de madres poco amorosas repetían el comportamiento de sus progenitoras con sus propias crías.


Sin embargo, cuando las hijas de las descuidadas madres eran criadas por otras cariñosas y solícitas dejaban de lado la genética y se volvían como sus progenitoras adoptivas.


En la siguiente generación, aquellas que estaban abocadas por sus genes a no ocuparse de sus vástagos dieron un golpe de timón y cambiaron el curso de su descendencia.


Si algo así se puede lograr con sólo el instinto animal, imaginemos hasta dónde se puede llegar con la voluntad consciente. Definitivamente “querer es poder”.


Los cambios que incorporamos a nuestro comportamiento a base de cultivar lo mejor de nosotros mismos se transmiten a las generaciones futuras igual que ocurre con el color de los ojos o de la piel.


La ciencia lo ha constatado con animales de laboratorio en los que es posible hacer un estudio tan complejo.

sábado, 11 de abril de 2009

Taller de Crecimiento: 4 Tu identidad (2)

Ahora ya sabes que el poder de tu iden­tidad es enorme, pero ¿qué pasaría si no estuvieras de acuerdo con tu propia identidad?, ¿Qué tal con la identidad de "soy gordo o gorda", "soy un enfermo terminal", "soy un metepatas" o “soy un fumador empedernido”? Nada agradable, ¿no?
Pues si conseguiste escribir justificaciones para ese tipo de identidades, tengo que decirte que, afortunadamente, estás equivocado. Y, mira que digo estás equivocado, y no te digo que eres un equivocado. Porque la diferencia entre ser y estar es abismal.

Cuando decimos ser esta­mos hablando de nuestra identidad, pero, cuando decimos estar, tan sólo describimos parte de nosotros, pero eso no es todo lo que somos.

La fuerza que ejercen las pa­labras sobre la construcción de nuestra vida, de nuestra propia identidad, es más grande de lo que te imaginas. Por eso debes cuidar tus creencias.

AUTOESTIMA

La autoestima es la clave más importante para lograr el éxito en los dife­rentes campos de nuestra vida.

Tener una alta autoestima implica:

1) Confianza en nuestra capacidad de pensar y de afrontar los desafíos básicos de la vida, y...

2) Confianza en nuestro derecho a ser felices, al sentimiento de ser dig­nos, de merecer, de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y a gozar de los frutos de nuestros esfuerzos.

Una de las principales fuentes de la angustia existencial es cuando nos valoramos a nosotros mismos con respecto a los demás.

La autoestima es un juicio definitivamente personal de dignidad que se expresa en las actitudes de uno hacia sí mismo.

Por un lado, la familia perfecta no existe. Siempre se presentan ciertos padecimientos neuróticos en el núcleo familiar: el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión, delirios de grandeza, etc. Por otra parte, al salir de casa nos topamos con una gran cantidad de personas; muchas de ellas también presentan cuadros neuróticos e incluso podríamos encontrar varios sicóticos.

Todas estas personas influyen o han influido de alguna manera en nuestra autoestima.

La auto estima lo que nos fortalece ante cualquier desafío.

Uno de los mayores errores que podemos cometer es valorarnos con respecto a otros. Hacerlo merma nuestra autoestima, genera ansiedad y dolor.

Las columnas que mantienen nuestra autoestima son dos: Autoeficacia y Autodignidad. La primera se refiere a la confianza que tenemos en el funcionamiento de nuestras capacidades men­tales como pensar, facilidad de palabra, cálculos matemáticos, cúmulo de conocimientos, etc. Por otra parte, la autodignidad se refiere a la seguridad de mi propio valor siendo una actitud afirmativa hacia mi derecho de vivir y ser feliz.

Existen varias estrategias para incrementar nuestra autoestima, sin embar­go, la más importante de todas ellas es creer en uno mismo.

¿Por qué necesitamos autoestima? Pues por una gran razón: el ser humano, pro­piamente humano, tiene conciencia (capacidad de discernir) y responsabilidad, y aquí la autoestima es fundamental porque es la única manera de mantener encendida por más tiempo la luz de nuestra conciencia que, para sorpresa de muchos, podemos apagar a voluntad.

¿Cuántas ocasiones sabes de antemano que aquello que vas a hacer está mal?, ¿o que no te conviene, o te hace daño? Muchas, ¿verdad? Entonces, ¿por qué a pesar de ello lo haces? Pues porque tú mismo puede apagar la luz de tu conciencia a voluntad

Pero, recuerda que la verdadera autoestima se fundamenta en ti mismo, no en los bienes materiales alrededor de tu persona.

La auténtica autoestima es una íntima experiencia que habita en uno mismo, y nadie en el mundo puede ni debe decirnos cuánto valemos.

Tú eres más grande que tus problemas.

La fuente principal de la autoestima es el Conocimiento. Quien más sabe, mayor autoestima experimenta.

Además, existen otras fuentes directamente involucradas en nuestra autoesti­ma: la integridad del Ser, la conciencia, la voluntad de ser eficaz y, muy impor­tante, "el distanciamiento estratégico". Entiéndase por distanciamiento estratégico la prudente e inteligente distancia que debe existir entre ti y tus problemas.

Repite siempre:

Yo Soy más grande que mis problemas

Escríbelo con letras grandes y colócalo en un lugar donde diariamente los puedas leer. Los resultados de esta autosugestión son for­midables.

El paso definitivo: iniciar la acción concreta para obtener los resultados.

"No subordine su conciencia a sus deseos".

"Acéptate tal cual eres". La autoaceptación es la clave del concepto. Está bien que siempre queramos mejorar, pero eso no implica sufrir por nuestro estado actual. Por supuesto que puedes cambiar. Recuerda que siempre puedes cambiar tu propia identidad, pero no padezcas por tu estado actual.

Y, sobre todo, no apoyes tu valía tan sólo en tu físico.

Taller de Crecimiento: 3.-Tu identidad (1)

¿Quién eres? ¿Realmente sabes quién eres?

Es muy importante que te plantees esta pregunta, porque de lo que tu creas que eres, depende lo que tú eres.

A pesar de que somos seres humanos fundamentalmente espiri­tuales con un componente material, a un nivel más tangible, necesitamos responder a una identidad personal, no tan sólo a una identidad genérica. Y es tan importante la fuerza de nuestra propia identi­dad, que en base a ella nos comportamos.

Supón que te propongo realizar un crimen. Me imagino que habrás respondido que no, a no ser que seas un criminal, pero, ¿qué contestaría una persona con la convicción de que es un criminal? Pues, seguramente: “¿Qué hay que hacer? ¿Cuánto gano yo?”

Es enorme la fuerza que opera en nosotros cuando nos identificamos con alguien o con algo. Esa fuerza es la que nos lleva a actuar en consecuencia.

El ser humano siempre actúa en consecuencia a la identidad que percibe de sí mismo.

Cuando sentimos que alguien nos ofende, es momento de pensar que no es posible que nada ni nadie nos ofenda, lo único que sucede es que esa persona que nos grita y que intenta ofendernos, simplemente está haciendo lo propio de la persona con la identidad con la que se identifica. Lo cual, es un asunto suyo personal y no le confiere ningún poder en absoluto sobre nosotros.

Nuestro nacimiento, inicia una larga etapa para poder identificamos con nosotros mismos y actuar en consecuencia. Es posible que existan factores genéticos que nos favorezcan para tal o cual identidad, pero, ello tan sólo favorece, no determina.

¿Quién eres realmente? ¿Quieres saberlo?

Te propongo un ejercicio. Toma papel y lápiz, asegúrate de que nadie te va a molestar y disponte a escribir.

¿Quién eres? Haz una lista detallada de todas las características que te hacen ser tú. Tus cualidades, tus defectos, tus anhelos, tus desengaños, todo tú. (Hazlo y después sigues) Ej.: Soy simpático, soy bondadoso, soy optimista, soy vanidoso…

Bien. Una vez que tengas tu lista de quién eres, te voy a pedir que amplíes la información. Vas a listar todos tus comportamientos que avalan y demuestras lo anotado anteriormente, es decir, si has puesto “soy una persona alegre”, tienes que darme todas las acciones de tu vida que avalan esa característica.

Hazlo, verás que para algunas cosas encuentras más avales y demostraciones, son aquellas que verdaderamente eres.

Te aseguro que vas a aprender mucho de ti hoy.