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viernes, 6 de julio de 2012

¿POR QUÉ HAN CAMBIADO LOS NIÑOS Y NIÑAS DE HOY ? ¿CÒMO FUNCIONAN SUS CEREBROS?



    ¿Cómo manejan la información el niño y la niña de hoy, especialmente los
    nacidos después del año 2005?

    ¿Qué herramientas pedagógicas necesitan?

    ¿Qué hacer y no hacer como padre o profesor?

    ¿Por qué estos rápidos cambios, tanto a nivel físico, psico-emocional,
    cognitivo, psíquico y energético?

    Ya los niños y niñas de ahora tienen necesidades psico-emocionales y
    cognitivas diferentes a las del siglo pasado. Poseen otros modos de
    aprendizaje y requieren de una educación diferente que no sea lineal.

    ¿Por qué estos cambios tan profundos?

    Una parte de la respuesta es obvia: la sociedad ha cambiado, la tecnología,
    los medios de comunicación, el sobre-estímulo a los niños desde el periodo
    prenatal han cambiado; los padres han cambiado….

    Era previsible que la generación entrante de niños iba a cambiar
    proporcionalmente, conllevando con ellos una formidable Información
    Sistémica Transgeneracional (IST) y campos heredados (CH), como explica la
    Licenciada Angélica Olvera (México, 2009) de Pedagogía Sistémica.

    Los antropólogos y sociólogos proyectaban la llegada de niños más inclinados
    a la tecnología de punta, en cierta medida más egoístas, individualistas,
    “no me importa nada”…. Tal vez en algunos jóvenes se observa algo de eso,
    pero en el niño pequeño, llama mucho al atención su alto nivel de empatía,
    su aspecto más humanista, su alto grado de percepción y sensibilidad así
    como también su enorme intuición. Son en su mayoría dotados de una
    inteligencia emocional sobredesarrollada, como lo demuestra la investigación
    que llevamos a cabo en Bolivia en 2006.

    ¿Algo más está sucediendo que un simple desfase generacional?

    ¿Algo más está sucediendo?

    Vemos varios ejes de denominadores comunes en cuanto a los niños,
    especialmente los nacidos después del año 2005:

    A nivel físico, su metabolismo está cambiando, como si su ATP procesara más
    energía con menos comida y horas de sueño. Su hiperestesia (sobre atención
    de sus cinco sentidos) es más alta también.

    Su Inteligencia Emocional (IE) es más desarrollada, así como de la
    activación del lóbulo frontal. Llama la atención su nivel de empatía, su
    capacidad de supra-observación y su capacidad de asociatividad.

    Algunos poseen un nivel intuitivo fuera de lo común, lo que llamamos la
    Inteligencia Energética o Intuitiva (IEI) debido a la facultad de estar más
    a menudo que los adultos en ondas cerebrales alfa y theta.

    Algunos presentan la capacidad interdimensional o multidimensional o
    pluridimensional, relativa a una inteligencia capaz de conectarse con los
    campos mórficos (morfic fields) y a una inteligencia trascendente descrita
    por los doctores Gardner y Armstrong (también llamada Inteligencia
    Existencialista por algunos psicólogos).

    Presentan en general las facultades de auto-desarrollo descrita por el Dr.
    Abraham Maslow. Es decir son autodidactas y autónomos desde temprana edad.

    Aprenden con las diferentes inteligencias múltiples; la menos favorita la
    lingüística-verbal justamente es la más empleada a menudo en el contexto
    escolar. Presentan en general una gran precocidad cognitiva y madurez
    psico-emocional.

    Los caminos del aprendizaje:

    La información va de abajo hacia arriba, del cerebro reptil a la corteza
    cerebral.

    Por lo tanto la educación tiene que ser integral, cubriendo también las
    necesidades de sobrevivencia (lo físico, la seguridad…que corresponde al
    cerebro reptil) y las necesidades emocionales-afectivas (que corresponden al
    cerebro límbico o emocional).

    Luego tenemos que atender ambos hemisferios, promoviendo ejercicios que
    atiendan tanto al hemisferio derecho como al izquierdo, con una prioridad
    sobre el hemisferio derecho antes de los diez años como lo demuestra el
    pedagogo japonés, el Dr. Makoto Shichida (con la enseñanza de idiomas,
    creatividad, movimiento, contacto con la naturaleza, música, oído perfecto,
    arte, movimientos, muchos movimientos, jugar…)

    Y recién llegamos al llamado el cuarto cerebro, la corteza prefrontal (dos
    lóbulos frontales), el más reciente, donde, como recalca la investigadora
    pedagoga francesa Michelle Fourtune (Marie Pré): “Aquellos que están
    totalmente abiertos al futuro, los que preparan acciones futuras con lucidez
    planifican y reflexionan sin interés personal”.

    El cuarto cerebro puede trascender lo emocional y racional para precipitar
    al nivel material sus visiones. Acepta la diferencia, desea ayudar y
    compartir. Es sumamente empático.

    Se puede destacar dos conceptos claves:

    1. La información que proviene del exterior se propaga verticalmente al
    cerebro (del reptil al emocional y de emocional a la corteza) los cuales
    deben estar suficientemente liberados para transmitir la información a un
    nivel superior

    2. ¿Y la información que proviene del interior? ¿Cómo la procesamos?

    Los caminos de la sabiduría

    Un camino (1) es el intuitivo, que corresponde a la información de índole
    psíquica.

    El otro (2) es el trascendente que corresponde a la activación de la
    glándula pineal y pituitaria.

    El tercero (3) se llama el camino al corazón, que corresponde a la llamada
    “conexión mente-corazón”.

    Con esto, se perfila el modus operandi de los niños de ahora, los por venir
    y de la nueva sociedad que emerge con ellos, el homo noeticus o noosphericus
    según la teoría de algunos antropólogos actuales y otros investigadores.

    Una nueva inteligencia holística

    Podemos entonces avanzar acerca de la teoría que los niños y niñas de hoy
    manejan una especie de nueva inteligencia holística, que activa nuevos
    patrones de aprendizaje y el funcionamiento integral del cerebro, de las
    mitocondrias, del ATP, del timo, entre otros; una inteligencia que recibe la
    información a manera de insight o flash y que liberaría la asociación
    antigua que creamos con la información y las sensaciones recibidas, lo que
    permitiría trabajar con nuevas partículas fotónicas. Este fenómeno
    aceleraría el proceso de que nuestro sistema de vida salga de los viejos
    paradigmas y se fusione con un nivel superior de conciencia. Es decir poder
    acceder a un sistema de ondas-partículas gracias a un aparato sensorial más
    desarrollado, hacia un nuevo continuum ondular holístico basado sobre
    fuerzas lumínicas de naturaleza bio-mórfica.

    Eso explicaría que realmente estos niños y la nueva sociedad que emerge con
    ellos siguen nuevos patrones de aprendizaje, de sentir, de interactuar y de
    ser, lo cual indica que difícilmente se pueden adaptar a los sistemas
    educativos de antes y nos incentiva a impulsar urgentemente una r-evolución
    en nuestra manera de enseñar, aprender y vivir.

    Nueva manera de aprender y nueva forma de actuar

    Las características de los niños y niñas de hoy no son solamente sus altas
    capacidades cognitivas, sino también sus amplias percepciones en todos los
    ámbitos, su agudo nivel de empatía y su sorprendente apertura psíquica y
    espiritual; especialmente a muy temprana edad.

    Su nivel de empatía es muy alto, es decir que son capaces de comprender y
    experimentar los sentimientos, pensamientos y experiencias de otros, sin
    necesidad de hablar o incluso en algunos casos de estar físicamente
    presentes con ellos.

    Son niños cuyas facultades son multilaterales, es decir que pueden ver los
    diferentes aspectos de una misma cosa y multidimensionales que pueden
    acceder a varios niveles de conciencia.

    Sus maneras de aprender son:

    Autodidactas y autodesarrolladas, es decir que presentan en general un
    perfil de líder autodidacto con alto desarrollo psíco-emocional, como es
    planteado por el Dr. Abraham Maslow, psicólogo humanista transpersonal.

    Asociadas a una alta sensibilidad, tanto física en sus cinco sentidos y en
    su metabolismo, como emocional, social, ética y espiritual.

    Ligadas a una Inteligencia Emocional supra-desarrollada como es descrita por
    el Dr. Daniel Goleman. Eso les proporciona a los chicos de hoy: velocidad de
    entendimiento, facultad para actuar de inmediato, sensación de certeza y
    asimilación holística de los conocimientos.

    Relacionadas a la utilización extensa de su hemisferio cerebral derecho, lo
    que les provee de: Aprendizaje tipo visual, creatividad, imaginación, gusto
    por las artes, música, sentimientos, afectividad, intuición, sexto sentido,
    expresión no-verbal, llevar a cabo varias tareas a la vez, independencia,
    persistencia, entre otras cualidades. En realidad, tienen una sincronización
    natural de ambos hemisferios cerebrales. El hemisferio derecho les provee
    intuición y creatividad, el hemisferio izquierdo les da la claridad y la
    estructura para llevar a cabo lo que se proponen.

    Relacionadas a veces con talentos psíquicos, también llamados parapsíquicos
    o intuitivos, presentando capacidades innatas de clarividencia, telepatía,
    precognición y otras facultades extra-sensoriales.

    Ligadas a pautas de aprendizaje diversificadas, incluyendo las nueve
    inteligencias descritas por los doctores Gardner y Armstrong. Además
    utilizan la inteligencia energética o intuitiva, la inteligencia emocional,
    la inteligencia práctica y la inteligencia co-creadora.

    Como dice Teilhard de Chardin y el científico Vladimir Vernadsky:

    “Estamos abriéndonos a la etapa de planetización de la conciencia
    cuatri-dimensional mental-espiritual, de que somos un solo pueblo, que vive
    en un solo mundo y comparte un solo destino. En el momento en que la
    noosfera se haga conciente pasaremos de la condición de homo sapiens a la
    condición de homo noosphericus”.

    Ya la nueva humanidad no es Homo sapiens, sino Homo noeticus, hombre de
    conciencia.

    Publicado por AWKA en : http://newenazul.blogspot.com.ar

viernes, 3 de febrero de 2012

De las inteligencias múltiples a la educación personalizada

Hace más de dos décadas, Howard Gardner revolucionó la psicología con su teoría de las inteligencias múltiples. Su trabajo repercutió en la mejora del sistema educativo y le valió un reconocimiento internacional y numerosas distinciones, entre ellas, el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 2011. En ocasión de la entrega de este galardón, Punset y Gardner protagonizaron un coloquio en Avilés y conversaron sobre las inteligencias múltiples, las nuevas tecnologías y el surgimiento de una manera nueva y personalizada de educar a los niños.


sábado, 19 de junio de 2010

"El mal de la civilización es la mente patriarcal" (Entrevista a Claudio Naranjo)

La nave se está hundiendo pero la gente tiende a estar más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.


Claudio Naranjo. Chileno, estudió medicina, psiquiatría y música y acabó convirtiéndose en un referente mundial en la investigación de la mente humana. Integrador de la sabiduría tradicional y científica, oriental y occidental, y el conocimiento histórico, antropológico, sociológico, psicológico y espiritual del ser humano. Creador del programa SAT, en principio dirigido a profesionales de la psicoterapia y derivado en un programa de transformación individual y social para uso personal y en el ámbito educativo. Autor de más de 20 libros, traducidos a varios idiomas.
 

"La única salida a esta crisis es la transformación interior".

La crisis actual ha tambaleado muchos cimientos del sistema y ha acabado revelando algunas de sus muchas fisuras. El comunismo se hundió por sus fallos de funcionamiento pero el capitalismo no parece salir mejor parado. Llevamos siglos cambiando gobiernos, haciendo revoluciones políticas y sociales pero nunca llegamos a buen puerto quizás porque nos olvidamos de las transformaciones más básicas y elementales que tienen lugar en la revolución personal.
Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, según Claudio Naranjo. Y si queremos salir de verdad de esta crisis económica, social y humana hemos de superar el ego individualista e iniciar una auténtica transformación interior.
 
¿La civilización está enferma? ¿De qué?

El mal de la civilización es la mente patriarcal. Y no me refiero sólo a la sociedad patriarcal que hace que los machos predominen sobre las mujeres y tengan un acceso más fácil al poder y a la economía. Me refiero a una forma de mentalidad que actualmente ya todos compartimos, hombres, mujeres y niños, contaminados por el mismo virus.
¿A qué nos referimos exactamente, con esa "mentalidad patriarcal"?
A una pasión por la autoridad. Por el ego, el ego patrístico, un complejo de violencia, desmesura, voracidad, conciencia insular y egoísta, insensibilidad y pérdida de contacto con una identidad más profunda.

Hay quien cree que todo esto forma parte de la naturaleza humana y que siempre ha sido así.
Pues no. Hay indicios de la existencia de un pasado matrístico, y aún hoy existen algunas sociedades indígenas de estas características que no funcionan en absoluto con estas directrices y valores que conocemos en la civilización. Esta mente, lejos de ser inherentemente humana, en realidad empezó a gestarse hace sólo unos 6.000 años, cuando, ante una crisis de supervivencia, ciertas poblaciones agrícolas arcaicas indouropeas y semitas tuvieron que volver a hacerse nómadas y acabaron convirtiéndose en comunidades de guerreros depredadores.
¿Y cómo se manifiesta esta mente patriarcal?
En unas relaciones de dominio-sumisión y de paternalismo-dependencia, que interfieren en la capacidad de establecer vínculos adultos solidarios y fraternales. El cerebro patriarcal-racional llama a la competencia, mientras que el femenino llama a la cooperación. Esta dependencia y obediencia compulsiva (a los gobiernos y al poder en general) no sólo son enajenadoras para el individuo sino que constituyen distorsiones, falsificaciones y caricaturas del amor.

Pero las cosas pueden ser de otra manera. Usted dice que, en realidad, somos seres "tricerebrados".
Efectivamente. En un lenguaje anatómico, poseemos un cerebro instintivo, que compartimos con todos los reptiles; emocional, como el resto de los mamíferos, y el racional, que es el último que se ha desarrollado y, sin embargo, ha acabado imponiéndose a los otros dos. Es como si en nuestro interior lleváramos a tres personas: una de tipo intelectual-normativo, que sería el padre; una persona emocional, que representa el principio del amor, que es la madre, y una instintiva, que sería el niño. Pues bien, en la sociedad actual, lo que denominamos la civilización, predomina el cerebro racional y tiene lugar el imperialismo de la razón sobre lo emocional y lo instintivo. 

Pero esta razón que impera, ¿es realmente racional o más bien irracional?
Ahí has dado en el clavo, porque en realidad no es racional ni inteligente, desde el punto de vista de los resultados en el bienestar social y personal. Ha corrompido conceptos como la inteligencia, la eficacia o la racionalidad misma. Es una mente rígida, aislada, autoritaria y normativa que busca resultados y ganancias a corto plazo, pero ganancias desde el punto de vista competitivo, materialista o consumista, no en cuanto al bienestar profundo, desarrollo personal o convivencia con el medio. Y, en consecuencia, toda la educación está sujeta a este paradigma racionalista.

Que se manifiesta en.
En considerar la educación un mero traspaso de información, alejado de objetivos como el autoconocimiento, que debería ser prioritario. Y así vemos cosas en la escuela como que un niño o una niña llora y le llaman la atención.

Y si se ríe le echan de clase.
Las emociones están prohibidas. Y lo instintivo aún más. Y sin embargo, para que la persona esté sana en una sociedad sana sería preciso el equilibrio entre los tres cerebros. Armonizar los binomios competencia/colaboración, agresión/ternura. Desarrollar una sana agresión en vez de la agresividad depredadora imperante. Y sobre todo desarrollar la capacidad amatoria, la ternura.

¿Estamos en el camino? Usted habla del ocaso del patriarcado.
Por una parte, vemos que el autoritarismo en las familias disminuye y también el de los gobiernos. Pero han cogido el poder las empresas y su control en la sombra es enorme. Pero quizás sí, podemos decir que la nave se está hundiendo pero la gente está más ocupada en mantener el estatus que en salvarse; en defender lo poco que les queda, aunque se haya visto lo poco que vale, que en la transformación, en dejarlo todo y empezar a construir de cero.

Por eso insiste usted tanto en la importancia de la educación.
Claro, porque es más fácil prevenir que curar. Hemos de prevenir la destrucción de la mente. La educación actual cuenta con una agenda implícita que requiere que los niños sean igualitos a los papás, cuando los papás son el problema. Decimos que la educación es para transmitir nuestros valores y no nos damos cuenta de que estamos transmitiendo nuestras plagas.

¿Y esto es responsabilidad de la escuela, de la familia, de los medios.?
De las autoridades en todos estos ámbitos, desde los profesores quemados hasta la misma opinión pública. Los padres aspiran a que sus hijos triunfen en este mundo de competencia económica, no importa que también sea un mundo de pobreza creciente mientras que no les toque a ellos. Prefieren la educación que sirve como una máquina de certificación. No les interesa educar sino servir al mundo del trabajo. Insisten en que desean el bien de los hijos pero en realidad no les interesa el bien de los hijos más que como eficacia en los negocios. Tenemos el mundo que tenemos por el tipo de conciencia que se desarrolla a través de la educación, que es una educación implícitamente explotadora.

Es usted muy crítico con la educación y muy en especial con los educadores.
Porque no considero educación el mero traspaso de información, como una forma más de producción, de formación y explotación de nuevos trabajadores, que es en lo que consiste la escuela actual. Debemos volver a las raíces de la educación como autoconocimiento, en la búsqueda de ese "conócete a ti mismo" de Sócrates. Al autoconocimiento transformador que posibilite el cambio.

Sin embargo, hay algunas iniciativas educativas diferentes, como por ejemplo las escuelas internacionales de Krishnamurti.
Sí, pero aún esas escuelas llegan hasta el debate, y eso está bien, porque por lo menos te da la oportunidad de aprender a pensar por ti mismo. Pero el debate en sí no transforma nada. Hay que integrar procesos de autoconocimiento transformador.

La transformación individual para transformar y sanar la civilización.
No hay cambio posible sin pasar por el autoconocimiento individual. Siglos y siglos de cambios sociales y políticos han fracasado porque han pasado por alto el cambio de las personas. Sólo podemos sanar el tejido a través de las células, las personas. Y para eso tenemos que sembrar la semilla en la escuela. Pero ha de ser una nueva escuela que tenga en cuenta los tres aspectos de las personas: el conocimiento, la salud amorosa y la salud instintiva.

Suena diferente.
Pero necesario, si queremos transformar las cosas de verdad. El otro día me invitaron a dar una conferencia en una universidad, y antes de empezar me pidieron que evitara los temas espirituales y los psicológicos y me limitara a la pedagogía. Chocante. La educación se resiste a integrar lo transcendental-espiritual y lo terapéutico y sigue considerándolo un campo ajeno porque, de lo contrario, complicaría las cosas. Y es cierto, las complicaría un poco, porque significaría permitir que las personas piensen por sí mismas. Así que no se asume el riesgo. Claro que no se calcula el precio.

¿Y cuál es el precio?
La infelicidad colectiva.

¿Y qué podemos hacer?
En primer lugar, reconocer que es un hecho que los niños llegan cada vez más emocionalmente dañados al colegio. En muchos casos los padres están ausentes de la educación de los hijos. Escasea el tiempo libre y casi no se disfruta del ocio, y mucho menos compartido en familia. Y sin embargo, el ocio está ligado al crecimiento y al espíritu, ya que te ofrece la oportunidad de estar contigo mismo.

¿Qué más?
Reconocemos también que están faltos de amor y de esa parte del saber, no científico, la sabiduría que nos permite tomar buenas decisiones en la vida. Decisiones que nos conduzcan de verdad a ser más felices.

¿La escuela tiene que ocuparse de todo esto?
Sí, la escuela tiene que incorporar ese aspecto humanizante. Revelar la insatisfacción latente y canalizarla. No sólo para sacar a flote este sistema económico en crisis sino por el coste personal y de sufrimiento.

¿A qué se refiere con revelar la insatisfacción?
Porque detrás de toda búsqueda hay una insatisfacción y si queremos iniciar una búsqueda personal hacia el autoconocimiento y la transformación debemos ser conscientes primero de que este estado de cosas no nos satisface. La insatisfacción está ahí, bien latente y bien visible, lo que pasa es que el consumismo nos da respuestas del tipo: cómprate un coche mejor, cambia de casa, de ciudad, de pareja, de trabajo. Pero no vale la respuesta del consumismo porque la insatisfacción, así, no sólo no se resuelve sino que acabamos haciéndonos adictos a ella, que en realidad es lo que necesita el sistema: que seamos unos obedientes consumistas insatisfechos crónicos. Necesitamos respuestas más profundas que nos lleven a hacer cambios significativos.

Tengo la impresión que tanto en la escuela como en la familia no siempre está bien vista la búsqueda ni la insatisfacción.
Y así es. Porque nuestra cultura no reconoce la búsqueda como un valor sino como un síntoma. Sólo se admite si está en el camino de la ambición profesional, pero si es algo indefinido, que es como tiene que ser la búsqueda en estado puro, enseguida se etiqueta. Dicen "qué persona tan inquieta", y se la ve rara. Si además es muy apasionada, la búsqueda no comprendida ni apoyada se hace dolorosa y acaba en la consulta del psiquiatra. Cabe la posibilidad de que se acabe interpretando como un síntoma esquizofrénico, angustia, etc., cuando en realidad no es más que la insatisfacción natural ante la vida alienada, separada y desestructurada que llevamos.

¿De qué manera podemos actuar desde la familia?
Lo máximo que pueden hacer los padres por sus hijos es ocuparse de su propio desarrollo personal. Que el padre y la madre se desarrollen como personas y sean el ejemplo. Que no aspiren solo a que el hijo o la hija traigan buenas notas a casa. Que tomen conciencia de todo eso que está faltando en la educación y parece que nadie lo nota.