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sábado, 1 de mayo de 2010

Curar a través de los Pies Método terapéutico para prevenir dolores y malestares en el organismo


Los pies son la parte del cuerpo que muchos descuidan, pero son el pilar de la salud física y emocional.

¿Se ha preguntado alguna vez por que un simple masaje en los pies le devuelve la calma? La reflexología es eso y mucho más: una dosis de salud para su mente y cuerpo en el momento preciso.

Esta terapia tiene su origen en la India, en las antiguas técnicas de la acupuntura china, el tai chi y los métodos de masajes chinos, sistematizados en parte por los japoneses. La reflexología enseña que el tejido conectivo y el sistema linfático están íntimamente relacionados por circuitos de energía.

El tejido conectivo se encuentra debajo de la piel del pie y está formado por cristales de células. Estos cristales se inflaman por acción de los ácidos y se produce el dolor. La reflexología actúa disolviendo estos cristales, explica Mirta Sagastume, especialista en terapias alternativas. “Podemos utilizar la reflexología podal en su acción terapéutica con un promedio de efectividad altísimo, pero su utilidad más importante es la preventiva”.

Este método terapéutico se basa en la representación de los reflejos de las partes del cuerpo en determinados puntos de ambos pies, cuyo tratamiento a través del masaje produce claros efectos curativos en las zonas correspondientes del cuerpo; por ejemplo, la punta del dedo gordo del pie representa la cabeza y así cada parte del pie corresponde a otra del organismo.

Es una técnica sencilla, natural, preventiva y muy beneficiosa, que cura y relaja, dice el naturópata Francisco Rodríguez, de Reino Botánico.

Duración

Cada sesión dura unos veinte minutos y si el dolor es agudo se puede aplicar la técnica de tres a cuatro sesiones por semana y, cuando es crónico, dos por semana.

Este método mejora síntomas de enfermedades y aplicado regularmente ayuda a mantenerse sano como terapia preventiva.

Se deben evitar los masajes después de las comidas y cuando existen heridas en los pies, problemas venosos importantes, enfermedades cardiovasculares y en el embarazo, ya que se puede acelerar el parto. Cabe recordar que no es un tratamiento para tratar una enfermedad en especial. Es una terapia alternativa natural que ayuda a la medicina tradicional a curar o prevenir ciertos dolores y malestares del organismo.

Se puede aplicar a niños y adultos de todas las edades como método relajante y preventivo.


Algunos puntos

Las uñas deben ser rosadas, pues denotan buen riego sanguíneo. El dedo gordo es la cabeza y, si tiene decoloración, significa mal riego cerebral.

Interesante

Los niños disfrutan de la reflexología. Cuando son recién nacidos se les puede hacer masajes en todo el cuerpo con suavidad.

La presión del calzado es negativa en cuello y hombros. Utilice siempre el zapato adecuado y cuide sus pies. Son la fortaleza de su cuerpo.

El meñique se suele deformar por los zapatos, lo que puede ocasionar desequilibrios en hombros, cabeza o columna.

Fuente desconocida. Tomado de la Red.

miércoles, 27 de enero de 2010

Trucos para cuidar la mente

Demasiadas veces se relaciona la madurez con la pérdida de facultades mentales. Pero especialistas en el funcionamiento del cerebro como Tony Buzan aseguran que no tiene por qué ser así.
Las pruebas de coeficiente intelectual que comparan el rendimiento de mayores y jóvenes suelen dar una puntuación más alta a estos últimos por una simple cuestión de entrenamiento: los estudiantes están más habituados a resolver pruebas de este tipo que los que dejaron la escuela o la universidad hace varias décadas.
Sí es cierto que un cerebro joven tiende a resolver los ejercicios con más rapidez que uno adulto. Pero eso no es necesariamente negativo, ya que la lentitud está motivada por una experiencia que ha enseñado a la persona a filtrar más posibilidades antes de llegar a una respuesta.

A partir de cierta edad, sin embargo, un cerebro apelmazado por una actividad sedentaria, con muchas horas frente al televisor, empieza a ralentizarse y a tener problemas de memoria. Así como a los pacientes con una larga hospitalización les cuesta volver a caminar, porque han perdido tono muscular, también las facultades intelectuales requieren un entrenamiento diario. Para lograrlo, vamos a cuidar de nuestro centro de operaciones con un plan de antiaging.

Las monjas de Mankato

“Una mente perezosa es el taller del diablo” (Proverbios)

En su manual Tu cerebro más joven, Tony Buzan pone como ejemplo de longevidad intelectual una comunidad de monjas de un recóndito lugar de Minnesota (EE UU) llamado Mankato. Desde hace tiempo interesa a los investigadores del envejecimiento cerebral, ya que muchas de estas mujeres superan los 90 años y hay una cuantas centenarias, la mayor parte de ellas con una asombrosa agilidad mental.

Una monja de esta comunidad, Marcella Zachman, fue portada de la revista Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana, Mary Esther Boor, no se jubiló de su trabajo hasta los 99 años.

El profesor David Snowdon, de la Universidad de Kentucky, investigó por qué entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y otras enfermedades mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida cotidiana. Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, además de escribir en sus publicaciones, dirigir seminarios y dar clases. Según Snowdon, el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal del cerebro nunca es la misma, ya que, dependiendo de nuestra actividad, fortalecemos unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral cambia sin cesar.

Ésa es la buena noticia: puesto que el buen estado de los circuitos del cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de facultades mentales tonificando nuestra materia gris con retos y estímulos de calidad.

La regla de las 10.000 horas

“Lleva mucho tiempo llegar a ser joven” (Pablo Picasso)

En un libro del que se ha hablado mucho recientemente, Fueras de serie, Malcolm Gladwell postula la regla de las 10.000 horas. Según las estadísticas recogidas por el autor, es el tiempo que necesita aplicarse a una misma actividad cualquier persona para alcanzar la maestría.

Contrariamente a lo que se cree, el cerebro de un genio no es diferente del de alguien común y corriente, tal como se comprobó en la disección del de Einstein. Todos tenemos más talento para unas disciplinas que para otras, pero lo que distingue a la persona brillante del resto son esas 10.000 horas que ha dedicado a una misma cosa, sea el violín, la informática o la gestión de un negocio.

Esta regla también se aplica al rendimiento del cerebro. Según los neurólogos, cuando lo mantenemos ocupado a través de la lectura, la creación artística o el juego, aumenta la llamada memoria automática, que es la que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas.

Es el caso del ajedrecista que, en los primeros compases de la partida, mueve sus piezas sin tener que cavilar. O el de un pianista de nivel que interpreta una compleja partitura mientras habla con alguien. Su esfuerzo y constancia les han procurado un seguro de vida para sus facultades intelectuales, que operan incluso sin que intervenga la conciencia.

Algunos ejemplos de que la agilidad mental no está reñida con la edad fueron Miguel Ángel, que dio luz a sus mejores obras de los 60 a los 89 años, hasta su último día de vida. Goethe terminó su obra maestra Fausto a los 82 años. Y un escritor más cercano a nosotros, José Saramago, sigue manteniendo a los 87 años una más que envidiable actividad literaria.

Su secreto tiene dos ingredientes básicos: trabajo e ilusión.

Las 7 claves de un cerebro joven

“Envejecer es un mal vicio que no se pueden permitir los que andan muy ocupados” (André Maurois)

Como no todo el mundo tiene tiempo o ganas de escribir novelas o de tocar el violín, vamos a ver las claves para mantener el cerebro joven a cualquier edad. Según el divulgador William Speed, hay siete cosas que todo el mundo debería hacer para que su centro de operaciones no vea menguado su rendimiento:

1. Ejercicio. Según los especialistas en terapias antiaging, el mejor tonificador del cerebro son las zapatillas de deporte, ya que mejora el ritmo cardiaco y, por tanto, la circulación de la sangre. Un cerebro bien irrigado mantiene en buen estado las conexiones entre las neuronas, que son esenciales para el pensamiento. Por tanto, el ejercicio suave suministra más sangre y oxígeno a nuestro tejido cerebral, evitando que se deteriore.

2. Buena alimentación. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes –frutas y verduras, legumbres, frutos secos, té verde– no sólo ayuda a prevenir el cáncer, sino que neutraliza los temidos radicales libres que envejecen el cerebro. Una dieta demasiado grasa, además, puede derivar en presión arterial alta, diabetes, obesidad o colesterol, los cuales dificultan el riego sanguíneo también en el cerebro.

3. Aprender siempre. Aunque nuestra materia gris empieza a envejecer a los 30 años, un aprendizaje constante permite mantener la agilidad. Para ello debemos procurar a la mente ejercicios y nuevos desafíos.

4. Mantener la calma. Jeansok Kim, un investigador de la Universidad de Washington, asegura que el estrés puede dañar los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. En especial, el estrés crónico debilita la región del cerebro denominada hipocampo, donde se forma y consolida la memoria.

5. Dormir suficiente. Un estudio llevado a cabo en Harvard con estudiantes de matemáticas demostró que un buen descanso nocturno duplicaba la capacidad de los participantes para resolver problemas planteados el día antes. Esto se debe a que, mientras dormimos, el cerebro se mantiene activo y tiene tiempo de sintetizar lo que ha aprendido con anterioridad. La expresión “voy a consultarlo con la almohada” tiene, por tanto, mucho sentido.

6. Reír. El humor estimula la generación de dopamina, una hormona y neurotransmisor que nos hace “sentir bien”. La risa nos ayuda a relativizar nuestras preocupaciones, con lo que evitamos que nuestra mente se ancle.

7. Aprovechar la experiencia. Lo bueno de hacerse mayor es que atesoramos un archivo con millones de situaciones que nos proporcionan criterio. Esta información podemos aprovecharla para afrontar problemas –nuestros o de otras personas– para los que una persona joven no está preparada.

Juegos para el cerebro

“Los seres humanos no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar” (Oliver Wendell Holmes).

En las farmacias se venden sofisticados complementos vitamínicos para nutrir nuestro músculo pensante, y las tiendas de productos naturales recomiendan ginseng para la vitalidad y gingko biloba para reforzar la memoria. Sin embargo, la mayoría de especialistas coinciden en que el juego es el protector número uno de las facultades mentales. La terapeuta Amber Hensley aconseja incorporar a nuestra rutina diaria alguna de estas actividades para mantener bien lubricada nuestra red neuronal:

• Juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el dominó o las cartas, incluyendo los solitarios.

• Puzzles, mecanos y otros juegos de construcción.

• Crucigramas, sudokus o cualquier pasatiempo.

Para los que se aburren con esta clase de pasatiempos, aprender un idioma es una excelente manera de engrasar todos nuestros circuitos cerebrales, ya que implica ejercitar la memoria, entender nuevas estructuras y sintetizar reglas gramaticales.

Por supuesto, dos actividades como leer y escribir también resultan una gimnasia mental de primer orden, al igual que aprender a tocar algún instrumento musical.

Una actitud optimista será el complemento imprescindible para que nuestro cerebro sea un generador de creatividad en lugar de un pozo de lamentos. Alimentar la curiosidad y celebrar cada día que pasamos en el mundo es todo lo que hace falta para no retirarnos nunca del lado soleado de la vida. Como reza un proverbio irlandés, “nunca lamentes que te estás haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado este privilegio”.

Para mantener la mente fresca

1. Libros

– ‘Tu cerebro más joven’, Tony Buzan (Urano).

– ‘Fueras de serie’, Malcolm Gladwell (Taurus).

2. Películas

– ‘Ahora o nunca’, Rob Reiner (Warner Home).

– ‘Space cowboys’, Clint Eastwood (Warner Home).

3. Discos

– ‘At my age’, Nick Lowe (Proper Records).

– ‘Buena Vista Social Club’, Ry Coder (World Circuit).

Seguir siendo niños

“La única forma de mantenerse joven mentalmente es no dejar nunca de jugar. Independientemente de la edad, debemos vivir como si estuviéramos poniendo a prueba el mundo, es decir, seguir siendo niños. Cuando observamos a grandes artistas como Matisse, Picasso o Miró, entendemos que en esencia continuaron haciendo lo mismo que en su infancia: jugar, divertirse, ponerse nuevos retos. Mantener la ilusión cada día y no renunciar a los valores de la infancia es el elixir de la juventud. También para el cerebro, pues en cuanto empiezas a pensar como un viejo ya has perdido la batalla. Por eso es bueno que los abuelos estén cerca de sus nietos y les vean jugar e imaginar. Los niños son nuestros mejores maestros” (Gerard Rosés, pintor).

Tomado de la red.

domingo, 13 de septiembre de 2009

EL BAILE COMO TERAPIA SANADORA

Por la Dra. Liliana Szabó, Médica Pediatra Prof. Adjunta de Pediatría de la EMH.A.
Según la antropóloga Ángeles Arrien, si una persona consultara a un chamán quejándose de sentirse desalentada, desanimada o deprimida, el chamán le haría las siguientes preguntas: ¿Cuándo ha dejado Usted de bailar? ¿Cuándo ha dejado usted de cantar? ¿Cuándo ha dejado usted de sentirse fascinado por un cuento? ¿Cuándo ha dejado usted de encontrar consuelo en el dulce territorio del silencio?"
La civilización nos ha traído muchos beneficios y comodidades, pero también nos ha alejado del contacto con lo más profundo de nuestra propia alma. Nos ha separado de ese ser primitivo y salvaje que todos llevamos dentro. Esa parte nuestra capaz de vivir en el absoluto presente. Capaz de conectarse con la naturaleza de las cosas, capaz de dejarse llevar por la corriente de la vida sin demasiadas explicaciones ni interpretaciones mentales. Cuando hablo de lo "primitivo y lo salvaje", no me estoy refiriendo al caos ni al descontrol, sino todo lo contrario, a lo más puro de nuestra esencia como seres humanos, a lo no contaminado por los juicios y temores de nuestra mente: a ese centro desde el cual podemos danzar confiados sin caer.
A veces vamos por la calle absortos en pensamientos y preocupaciones y de repente escuchamos el canto de un pájaro, la risa de un niño, una música que alguien está tocando, y entonces algo se nos mueve adentro, un impulso dormido de conectarnos con ese "algo más" que nos ofrece la vida, y surge el deseo de dejar atrás la mente, entregándonos al momento como si este fuera lo más importante para nosotros (y tal vez lo sea...).
En la consulta homeopática observo tantas veces niños aburridos. que solo desean comer golosinas y ver televisión, padres ocupados las 24 horas del día, madres tristes, familias sin alegría, y más allá del remedio homeopático que pueda ayudar a equilibrar la energía de cada paciente, siento enorme necesidad de "abrir una ventana" con otra perspectiva. Bailar, cantar, jugar, contar historias; son actividades capaces de recuperar la alegría y crear armonía en cualquier grupo humano. También es hermoso recuperar los espacios de silencio, apagar la televisión y la radio, dejar de llenar el vacío con el ruido exterior para poder escucharnos y escuchar a los otros.
Hoy quiero darle un lugar especial a la danza. En homeopatía existe un síntoma en nuestros Repertorios que se llama "Bailar". Siempre me pregunté porqué bailar tendría que ser un síntoma patológico, en ningún caso salvo que sea compulsivo y que le haga daño al que lo padece. Por el contrario, la danza es uno de los muchos recursos terapéuticos fácilmente accesibles que tenemos a nuestra disposición en forma totalmente gratuita, y los niños criados en un ambiente de libertad y respeto, bailan espontáneamente en la gran mayoría de los casos, expresando así su alegría de estar vivos. De manera que el síntoma "Bailar" pocas veces lo tengo en cuenta.
Podemos bailar con cualquier música que nos agrade, no hace falta conocer ninguna técnica. Podemos bailar solos o en compañía, en nuestra casa, en medio del campo o en un salón de baile. Hasta podemos seguir el ritmo de la música sentados o en un auto, ya que no es imprescindible mover todo el cuerpo para sentir el efecto de la danza.
No importa dónde ni cómo ni cuándo, el hecho de permitir que la música inunde cada una de nuestras células, que haga vibrar todas nuestras fibras, que nos lleve a movernos sin esfuerzo dentro de las posibilidades de cada uno, es suficiente para experimentar un bienestar instantáneo en todo nuestro Ser.
Cuando danzamos, la mente descansa, no hay lugar para el pensamiento cuando estamos sumergidos en el placer sensorial del movimiento. El corazón olvida sus penas, las tristezas se disuelven como por encanto. En la danza está presente el Cuerpo junto con el Alma y ambos se mueven al unísono en perfecta comunión.
Y los niños son los que mejor saben esto: no dudan en ponerse a bailar con cualquier estímulo, en cualquier lugar, es por eso que es tan importante tratar de no cercenar este impulso tan vital de expresarse. El rostro de una persona completamente entregada al ritmo de una música nos habla de una alegría profunda, de una experiencia absolutamente vital. Muchos padres de adolescentes sufren cuando los hijos empiezan a salir de noche para ir a bailar. Más allá de que los lugares disponibles tal vez no sean ideales (cerrados, con humo de cigarrillo, consumo de bebidas alcohólicas, etcétera), en realidad es una actividad muy saludable y la mayoría de los chicos la disfruta y encuentra un equilibrio en esta especie de ritual de seguir el ritmo junto con sus pares.
En estos tiempos difíciles que estamos viviendo, también podemos aprender adanzar con la vida, a dejarnos llevar por la música de los acontecimientos sin oponer resistencia, aunque participando en forma consciente de su dirección y sentido, tratando de interpretar y comprender el significado de lo que nos está ocurriendo, aprovechando cada giro, cada cambio de compás, cada modificación del ritmo de cada día, para poder bailar nuestras experiencias amorosa y armoniosamente. De esta manera podemos transformamos en mejores seres humanos y tener mas chances de disfrutar de nuestra vida.

martes, 28 de abril de 2009

Entendiendo la depresión

La depresión (del latín depressus, que significa "abatido", "derribado") es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente. En la mayoría de los casos, el individuo describe su estado, y así lo ven los demás, como "derribado, socavado en su potencialidad, debilitada su base de sustentación afectiva, desplazado su eje de acción usual y desganado".


La depresión es uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.
Muchos confunden estar triste con estar deprimido, ya que piensan que el estado de ánimo es el mismo. Sin embargo, no hay que confundir tristeza con depresión, pues la depresión no es simple tristeza sino que va mucho más allá.
Puede tener muchas causas, desde el estrés, hasta la genética y manifestarse de muchas formas, desde la fatiga a la angustia más atroz y puede tener graves consecuencias sociales, desde la pérdida de horas laborables hasta la autosupresión del individuo y es uno de los problemas más intrincados con que se enfrenta el hombre.
La depresión se manifiesta a través de los siguientes síntomas:
  • Bajo estado de ánimo: La persona con depresión, normalmente, se da cuenta de ello, aunque es frecuente que su entorno cercano, lo hayan notado también, ya que es visto como más callado, distante, serio, aislado, o irritable. Esto último puede ser un dato significativo del cambio en el carácter de la persona que padece depresión. Estar poco tolerante y sentir que solo a él le ocurren todas las cosas malas o que es él quien las provoca. El estado de ánimo puede variar a lo largo del día. El deprimido, nota que hay una parte del día, en que se siente más triste.

  • Pérdida del interés por situaciones o actividades que antes le producían placer. Esta es otra manifestación cardinal de la depresión. El deprimido ya no se interesa por las actividades que antes le gustaba realizar (ir al cine, salir con amigos, oír música, leer, el propio trabajo, etc.). Esto puede deberse, a que ya no disfruta al realizar esas actividades o a que su estado anímico se las dificulta.

  • Sentimiento de culpa: Este síntoma es muy frecuente en el deprimido. Puede pensar que está deprimido, por cosas o situaciones que hizo o dejó de hacer en el pasado. Es más, puede llegar a sentir que el estar deprimido es una forma de castigo, y que está pagando sus culpas a través de la enfermedad.

  • Ideas suicidas: El suicidio entre los deprimidos se da con alta frecuencia, aunque, médicos y terapeutas suelen tener miedo de preguntar sobre este aspecto, porque se supone que, si el deprimido no ha manifestado este tipo de inclinaciones, es que no ha pensado en ellas, o por lo menos, no ha pensado en ellas formalmente, y temen “darle ideas”.

  • Insomnio y otros trastornos del sueño: Quien sufre depresión, por norma general, no puede conciliar el sueño y duerme pocas horas al día, se despierta decaído y de mal humor. Aunque, se han dado algunos casos raros, en que un deprimido tiene hipersomnia (exceso de horas de sueño).

  • Disminución de energía: El deprimido lo manifiesta como una gran dificultad para moverse, para arreglarse, asearse, dificultad para iniciar labores mínimas o que requieran de esfuerzo para llevarse a cabo ("siento como si estuviera con las pilas bajas", "no tengo ganas de nada” , “lo único que me apetece, estar en la cama tumbado sin hacer nada", "hago las cosas como en cámara lenta").

  • Agitación y ansiedad: Estas son dos manifestaciones que se pueden presentar en una depresión, donde hay un componente sintomático ansioso importante. El deprimido mueve las manos o los pies de manera inquieta, juguetea con los cabellos, se seca las manos, se levanta y se sienta,.. etc.

  • Malestar físico: Es común que el deprimido presente una serie de malestares, poco sistematizados, pero que pueden ser severos: cefaleas, dispepsias, boca seca, nauseas, suspiros excesivos, sensación de respiración insuficiente, malestar muscular, etc.

  • Alteraciones gastrointestinales y pérdida de peso: Es frecuente que las personas con depresión, presenten bajo apetito o una disminución significativa de su peso corporal.

  • Disminución del deseo sexual: Se ha notada una baja en el deseo sexual (lívido), o disfunción eréctil en el hombre y anorgasmia en la mujer.

  • Manifestaciones diversas: Estas pueden ser de tipo hipocondríaco, estar buscando explicaciones en el funcionamiento de sus diferentes órganos y sistemas, acudir más frecuentemente al médico con dolencias poco sistematizadas. También pueden haber datos obsesivo-compulsivos, es decir el individuo tiene pensamientos repetitivos, que no puede apartar de su cabeza, y que son reconocidos como absurdos y la repetición de actos motores o rituales, varias veces, para estar seguro de que se hacen y están bien hechos.
Existen varios tipos de trastornos depresivos:
  1. Depresión severa: Se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras.

  2. Distimia: Es un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos a largo plazo, que no incapacitan tanto, sin embargo, impiden el buen funcionamiento y el bienestar de la persona.

  3. Trastorno bipolar: Otro tipo de depresión es el trastorno bipolar, llamado también enfermedad maníaco-depresiva. No es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros. Puede llevar a que el individuo se meta en graves problemas y situaciones embarazosas.

  4. Depresión post parto: Las mujeres deben estar alerta a los cambios mentales que pueden experimentar durante el embarazo y después del parto. Los síntomas de lo que más comúnmente se le llama "baby blues" pueden comenzar de tres a cuatro días después del parto, y esto incluye cambios de temperamento, llorar repentinamente y problemas de concentración. Estos síntomas desaparecen, por lo general, diez días después del parto. Pero si se prolongan o se intensifican, se le llama depresión post parto y puede necesitar ayuda.
Se han postulado muchas posibles causas de la depresión pero algunas de ellas tienen un papel causal muy importante y comprobado, no sólo en la especie humana, sino también en los animales superiores.
  • La amenaza mas común que afecta la depresión es un sentido de perdida. Este sentido de perdida puede ser real o imaginario.
    Cosas tan simples, como no comer adecuadamente y no dormir adecuadamente pueden causar depresión.

  • Reacción a ciertos fármacos que puede afectar el humor de la persona. Todas las drogas afectan al cuerpo y al proceso mental de alguna manera. Si un medicamento resulta en toxicidad del cerebro o del sistema nervioso, una depresión extrema puede ser el resultado. La depresión toxica resulta cuando una persona toma mucho de un medicamento o sedativo durante un largo periodo de tiempo.

  • Si te notas deprimid@ a partir de la ingesta de un nuevo medicamento, consulta a tu medico inmediatamente.
Algunas causas físicas que pueden causar depresión:
  • Hepatitis, hipoglucemia, infecciones, problemas del sistema nervioso o del cerebro. Otros problemas glandulares como hipotiroidismo, hipertiroidismo, excesivas irregularidades hormonales de los ovarios.

  • Cólera reprimida hacia el interior de uno mismo.

  • Depresión reactiva, o reacción al sufrimiento, resultante de la perdida de un ser querido, un trabajo o de una oportunidad importante en la vida. Normalmente, disminuye con el paso del tiempo. La pérdida de un amigo cercano o pariente causa esta clase de reacción emocional.

  • Depresión bioquímica es causada por una alteración en el sistema químico del cuerpo.

  • Los pensamientos negativos y erróneos son la raíz de la mayor parte de las depresiones.

  • Bajo valor de uno mismo. Causa, refuerza e intensifica la depresión.

  • Expectativas poco realistas.

  • Lástima excesiva por uno mismo. Esto ayuda a reforzar el pobre concepto de uno mismo y, a la vez, empeora, aún más, la situación.

  • Comportamiento contradictorio con los propios valores morales o sistema de valores. Produce culpa real, y la culpa es un componente de la depresión.

  • Éxito, alcanzar una meta alta, obteniendo una posición alta, con las consecuentes demandas de un nivel alto de rendimiento puede hacer que el individuo se sienta amenazado y puede acabar en depresión.

  • Melancolía después del nacimiento de un niño.

  • Agotamiento físico.
Técnicas para combatir la depresión hay muchas:
La técnica de las cuatro columnas: Una de las técnicas principales de la terapia cognitiva es la de las cuatro columnas, donde las tres primeras, permiten analizar el proceso por el cual una persona ha llegado a estar deprimida. La primera columna registra la situación objetiva; en la segunda, la persona escribe los pensamientos negativos que se le ocurrieron; la tercera columna registra los sentimientos negativos y las conductas disfuncionales que resultaron de ellos. Los pensamientos negativos de la segunda columna se consideran un puente que conecta la situación con los sentimientos angustiantes. Finalmente, la cuarta columna se emplea para desafiar el pensamiento negativo sobre la base de la evidencia de la experiencia del paciente.

Terapia electro convulsiva: La terapia electro convulsiva (TEC), comúnmente llamada tratamiento de shock, ha tenido, desafortunadamente, mala prensa, en parte debido a su efecto de pérdida potencial de memoria, desde que fue introducida en los años 30.

La fototerapia: se recomienda como primera línea de tratamiento en el trastorno afectivo estacional (SAD).

La hipnoterapia: Las técnicas de hipnosis y auto hipnosis, desafortunadamente, denostadas por un amplio porcentaje de profesionales médicos y totalmente ridiculizada por los showman de espectáculo, así como las técnicas de bioprogramación y programación neurolingüística (PNL), pueden ser y son, de las técnicas más efectivas para la “curación” de la depresión, ya que el deprimido accede directamente al foco de donde parte el problema y tiene la posibilidad de modificarlo y, por lo tanto, modificar, a su vez, sus reacciones. Y, como diría un amigo mío, que consiguió resolver su depresión con estas técnicas: “Muerto el perro, se acabó la rabia”.

Consejos para tratar a una persona con depresión:
  • Ayúdale a que reciba el diagnóstico y tratamiento adecuados.

  • Aliéntale a seguir la terapia, hasta que los síntomas disminuyan o a buscar un cambio de terapia, si no mejora después de varias semanas.

  • Si la persona está medicándose, aliéntalo para que no lo deje, hasta notar una clara mejoría (a no ser, lógicamente, que la depresión pueda provenir de la ingesta del medicamento).

  • Consigue que evite el alcohol y otras drogas cuando tome medicamentos o esté bajo tratamiento.

  • Las personas con depresión necesitan apoyo emocional, paciencia y estímulo.

  • No minimices los sentimientos negativos, pero puntualiza las realidades y ofrécele esperanza.

  • No acuses a la persona de fingir enfermedad o de haraganería.

  • Incluye a la persona en salidas y actividades, pero no insistas demasiado si rechaza tu invitación.

  • No pases por alto sus comentarios sobre suicidio. Informa al terapeuta, si los comentarios sobre el suicidio persisten o parecen serios. Llama a urgencias si la persona está en peligro inmediato de un intento de suicidio real.

  • Vivir con una persona deprimida puede ser extremadamente difícil. Los grupos de autoayuda pueden dar apoyo a los individuos con depresión, al igual que a sus familias y amigos.

  • Dale todo el amor y la comprensión que te sea posible.

  • Convéncete y convéncele de que la depresión es un estado transitorio y que, con la terapia adecuada, pasará a ser historia en poco tiempo.

  • No te desesperes y sigue apoyándole. El resultado te compensará grandemente, cuando vuelvas a recuperar a tu amigo o pariente de siempre.
No estás deprimido, estás distraído







Gracias. Sé feliz y contagios@

Vencer al cigarrillo

Si has intentado dejar de fumar, sabes bien lo difícil que es.
Las personas que tratan de dejar de fumar atraviesan cambios tanto físicos como psicológicos.
Estas recomendaciones te podrán ayudar para sobrellevar el proceso.
Recomendaciones:
Bebe mucho líquido, especialmente agua.
Toma té aromático o zumos de fruta.
Limita el consumo del café, los refrescos, y el alcohol, ya que estos pueden aumentar tu deseo de fumar.
Evita el azúcar y las comidas grasosas.
Para la merienda, come alimentos bajos en calorías, como zanahorias y otras verduras, chicles sin azúcar, quesos bajos de grasa.
Procura no dejar de comer.
Haz ejercicio regularmente y con moderación. Únete, si te es posible, a un grupo de ejercicio, esto te proporcionará una actividad saludable y una rutina nueva.
Caminar regularmente es un buen ejercicio que no cuesta nada y es muy saludable.
Consulta a tu médico antes de empezar un programa de ejercicios.
Duerme más. Trata de acostarte una hora más temprano y descansa más.
Respira profundo.
Distráete. Cuando sientas el deseo de fumar, haz otra cosa inmediatamente, tal como conversar con alguien, mantente ocupado con una tarea, respira profundo.
Cambia tus hábitos. Toma una ruta distinta al trabajo, desayuna en un sitio diferente, o sencillamente, levántate de la mesa inmediatamente después de comer.
Haz algo para reducir tu estrés. Date un baño de agua caliente, lee un libro, o haz ejercicio, practica ejercicios de relajación y meditación.
Trata siempre......de recordarte todos los días el por qué estás dejando de fumar.
...de evitar visitar lugares que relaciones con el fumar.
...de desarrollar un plan para aliviar su estrés.
...de escuchar música suave que te relaje.
...de ver una película graciosa.
...de dejar de preocuparte por los problemas por un rato.
...de anunciar tu decisión a tus amigos, tu familia, y a tu grupo de apoyo, si lo tienes, para que te den ayuda.
...de evitar el alcohol. El alcohol reduce tus probabilidades para dejar de fumar permanentemente.





Gracias. Sé feliz y contagios@

Insomnio: Alimentos que te pueden ayudar a dormir bien

Existen alimentos y plantas que, lejos de igualarse a los fármacos sedantes e hipnóticos, pueden ayudar a conciliar más tranquilamente el sueño y a obtener un descanso de mejor calidad.

Por ejemplo, los alimentos ricos en vitamina B, C, en calcio y magnesio pueden favorecer el sueño. Las vitaminas del grupo B se encuentran mayoritariamente en cereales integrales, en frutos secos, verduras y levadura de cerveza, entre otros.

Si alguna vez tuviste problemas para dormir, tienes que saber que no eres el único, ya que alrededor del 30% de los adultos, pasa una mala noche de vez en cuando, lo que le impide rendir al máximo al día siguiente.

Precisamente, tu rendimiento durante el día es lo que va a determinar si la falta de horas de sueño se transformó en un problema (sensación de decaimiento, irritabilidad, cansancio).

No importa cuantas horas duermas, lo importante es cómo te sientes al otro día. Hay personas que duermen 4 horas, pero al día siguiente se sienten bien. Ellos no padecen de insomnio.

El insomnio no es una enfermedad, sino un indicio de que algo funciona mal. En la mitad de los casos la causa es psicológica; la depresión, el estrés laboral, y los problemas de pareja pueden producir insomnio.

La alimentación puede afectar el sueño de manera positiva o negativa. Alimentos beneficios para ayudar a combatir el insomnio:

Buenos:
Plátano, yogurt, atún.
Carne magra y leche desnatada.
Pescado azul fresco (caballa, salmón, sardinas,…).
Semillas de girasol, de lino, de sésamo y de calabaza.
Carne roja, pescado, pollo sin piel, cereales, lentejas, vegetales de hojas verdes.
Controlar la ingesta de magnesio, ya que sus niveles pueden ocasionar un sueño ligero y el despertar a medianoche.
Lechuga.
Manzanilla y tila o una taza de leche caliente, antes de acostarte.

Inapropiados:
Café, bebidas de cola, te, chocolate, jarabes contra el catarro… (todas estas bebidas contienen cafeína).
Manteca, margarina, aceites, galletas, fritos.
Fundamental debes abandonar (si los tienes), los hábitos de comer entre horas y levantarte de noche para picar algo.

La perdida de peso es muy importante para evitar la apnea y poder conciliar el sueño.

Y, lógicamente, si programas tu cerebro adecuadamente, una vez averigües dónde comienza el problea, el insomnio desaparecerá por completo.




Gracias. Sé feliz y contagios@

jueves, 23 de abril de 2009

Mind the gap

Cualquier persona que haya viajado en el metro de Londres, el famoso “tube”, habrá escuchado, mientras esperaba en el andén la llegada de su tren, las palabras “mind the gap… mind the gap….” repetidas por la megafonía de la estación.
Con este mensaje, (más o menos, "cuidado con el hueco", en español), previenen al público para que no caiga en el espacio que queda entre el tren y el andén.

Todos hemos oído, más de una vez, relatos en los que el dolor está causado por la imposibilidad de lograr algo: la correspondencia amorosa de otro, la adquisición de algo muy deseado, el mejor puesto en una competencia, el reconocimiento de otras personas, la habilidad para ejecutar un instrumento, el éxito económico o intelectual, la belleza física etc. La lista puede ser tan larga, como los deseos humanos.

Analizando la constitución de estos deseos, vemos que siempre están originados en aprendizajes sociales acerca de lo que es valioso o no en cada cultura. Aún en los deseos que están relacionados con los instintos básicos (sexuales, alimenticios, o de supervivencia), el objeto de satisfacción está revestido por los determinantes de la cultura y varía en cada momento histórico.
No nos atrae sexualmente cualquiera persona, no comemos cualquier cosa aunque sea alimenticia, no siempre elegimos lo mas conveniente para vivir muchos años.

Y estos gustos además cambian en los distintos tiempos del desarrollo de nuestra cultura.

Pero, la no satisfacción de los deseos, acentúa la posibilidad de caer en la frustración, con las consecuencias sabidas de sentimientos de tristeza, depresión, enojo, ansiedad,...

Cuando no nos damos cuenta que lo deseado es algo que aprendimos a desear, que el objeto de nuestro deseo es arbitrario y además exageramos sus cualidades, lo alejamos de nosotros, instalamos una de las marcas que va a establecer el hueco.

Habitualmente, la idealización de un tipo de pareja, el obtener el primer puesto en una competición, conseguir el 100% de los votos en unas elecciones, disfrutar de una posición económica privilegiada, aparecen como parámetros necesarios para lograr la felicidad. Y eso establece la primera marca de nuestro hueco.

Pero, más habitualmente aún, se exagera de tal manera el objetivo, que se restringen las posibilidades de alcanzarlo.

Además, podemos agrandar el hueco si exageramos la otra marca, el punto de partida, es decir, si tenemos una imagen desvalorizada de nosotros mismos.

Si veo lejano el objetivo, porque lo he previamente idealizado y a la vez me veo pequeño, porque minusvaloro la imagen de mí mismo, el hueco es tan grande que el salto para salvarlo parece imposible.

Sin embargo, ambas marcas en el hueco son construcciones que hacemos con mecanismos psicológicos, en la mayoría de los casos, aprendidos.

Por lo tanto, podemos cambiar las sensaciones frustrantes y deprimentes, que nos produce el hueco, ya que las dos marcas que lo constituyen no son reales, sino parámetros construidos y aceptados por nosotros mismos.

El hueco cambia inmediatamente si cuestionamos sus marcas.

Primera marca: ¿Quién, dijo que tenemos que ser tan fantásticos para logar algo?

Segunda marca: ¿De dónde he sacado la idea de que soy un desastre?

Si pensamos que deberíamos volar, pero que, en lugar de hacerlo, nos arrastramos, sólo podemos deprimirnos. Sin embargo, alguien nos puede ayudar a darnos cuenta de que ni volamos, ni nos arrastramos, sino que simplemente caminamos, eso nos haría bien. Y ese alguien, por suerte para nosotros, somos nosotros mismos.

Hace tiempo me reí mucho con un chiste, que apenas hace reír a nadie:

Un hombre le pregunta a otro: “Oiga, ¿es Ud. bajito?

A lo que el otro, le responde: “No, es que estoy lejos”

Revisando los parámetros con que establecemos huecos en las distintas circunstancias de nuestra vida, podemos transformar metas que antes pensábamos inalcanzables en logros posibles, podemos descubrir que simplemente, solo con nuestro paso, vamos a conseguir cruzar el hueco.

Lograr la felicidad no es un salto imposible.

sábado, 11 de abril de 2009

Ejercicios de Relajación 1

UNO

Acostados, boca arriba con los brazos y piernas estirados y las palmas de la mano hacia arriba. Cerramos los ojos e intentamos poner la mente en blanco, no pensar en nada.

Realizaremos respiraciones profundas lentamente, y en la expiración, mientras que echamos el aire diremos, mentalmente, las siguientes palabras. Cada una de ellas se dirá hasta veinte veces antes de pasar a la siguiente.

1º Estoy tranquilo
2º Estoy tranquilo + estoy pesado - (Por partes del cuerpo)
3º Estoy tranquilo + estoy caliente – (Por partes del cuerpo)
4º Estoy tranquilo

Una vez hecho esto abriremos los ojos lentamente y nos levantaremos con cuidado.

A que estás más relajado ;).

OTRO

Seguir los siguientes pasos:

1º Sentarse o estirarse en silencio en una postura cómoda
2º Cerrar los ojos
3º Relajar a fondo todos los músculos del cuerpo dejándolos "sueltos", apoyados en la superficie donde nos encontremos, como si tuviéramos la sensación de que esa parte nos pesara más de la cuenta
4º Empezar por los pies, pensar que nos están pesando, que se apoyan libremente sobre el sofá, cama, etc., avanzar lenta y progresivamente esta sensación de pesadez con el resto del cuerpo: las piernas, las manos, los brazos, el abdomen (sentir que toda la espalda se apoya relajadamente sobre la superficie donde nos encontremos) y así hasta los músculos de la cara. Mantenerlos relajados.
5º Respirar por la nariz. Tomar conciencia de la respiración. Al aspirar, decirse a sí mismo la palabra "uno", luego "dos", y así progresivamente. Respirar con naturalidad, no profundamente.
6º Continuar durante diez a veinte minutos. Pueden abrirse los ojos, para comprobar el tiempo, pero no utilizar un despertador ni un sistema de alarma. Al terminar, permanecer sentado durante algunos minutos más, primero con los ojos cerrados y después abiertos. No levantarse hasta que hayan pasado algunos minutos.
7º No preocuparse por conseguir un nivel de relajación profunda. Mantener una actitud pasiva y dejar que la relajación se presente según su propio ritmo. Si aparecen pensamientos perturbadores, debe intentar ignorarlos no ocupándose de ellos y volviendo a repetir "uno". Con la práctica, la respuesta sobrevendrá sin apenas esfuerzo. Debe practicarse esta técnica una o dos veces al día, pero no durante las dos horas siguientes a una comida, porque los procesos digestivos interfieren en el surgimiento de la respuesta relajante.