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sábado, 22 de mayo de 2010

Año 2012 el mundo se transforma (Película)

2012 (El mundo no se acaba, se transforma) (2012: The Odissey, Sharron Rose, 2006) no es una película fácil, no ya solo por la complejidad del tema que se trata, sino por cómo se aborda. Se trata de una “road movie” “new age”, un viaje de aprendizaje que emprende la documentalista Sharron Rose por Estados Unidos para preguntarle a distintas personalidades por el futuro que se nos avecina. En tal periplo entrevista a John Major Jenkins (autor de El código azteca), Gregg Braden (El código de Dios), José Argüelles (El factor maya), Moira Timms (Guía para la Nueva Era) y al documentalista Jay Weidner, productor a su vez de esta película. Braden, que cree que el mundo no es sino el espejo de nuestro interior, hace hincapié en la alineación astronómica (se sucede una cada 26 mil años) que se producirá en 2012 y que influirá en los seres humanos irremediablemente. No son catastrofistas los mensajes de 2012, sino de esperanza hacia una nueva humanidad, hacia una era más armoniosa. De hecho se dice claramente en la película: “No eludas tus compromisos para 2013, porque el planeta seguirá girando”. Se apunta incluso a que muchas teorías catastrofistas no tienen una buena base.

El mensaje final es que estamos en un momento crucial que tenemos que aprovechar. Debemos darnos cuenta de las cosas que hemos hecho mal y poner remedio. Alberto Villoldo, chamán, director durante años del Laboratorio Biológico de la Universidad de San Francisco y autor de best-sellers como Las cuatro revelaciones, dice que “nos hemos olvidado de vivir con ética”. Si el mundo está encaminado a la fatalidad esto no es sino consecuencia de nuestros actos: “No se pueden cortar todos los árboles, no se pueden pescar todos los peces…” Al menos no impunemente. La espiritualidad, tan vieja como el ser humano, ha cobrado hoy día un sentido ridículo para mucha gente. Es lógico: a medida que más creemos en los bienes materiales más nos alejamos de la espiritualidad. Es un concepto infravalorado, absurdo para gran parte de la gente, crucial para otra mucha. Y es extraño que así sea porque forma parte de nosotros desde tiempos inmemoriales. Nos alejamos de los conceptos ancestrales para abrazar un presente materialista donde se valora a quien más tiene.

Ver la película on line.

Descargar la película a tu ordenador


jueves, 19 de noviembre de 2009

La botella


Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por su buena ventura, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techos, el hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra dónde acomodarse, para huir del calor y del sol desértico. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada, él se arrastró hacia allí, tomó de la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía! Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, notó que a su lado había una botella vieja, la miró, la limpió de todo el polvo que la rodeaba, y pudo leer un recado que decía:

"Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y en realidad, ahí estaba el agua. La botella estaba llena de agua! De repente, él se vio en un dilema, si bebiese aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que él quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada! ¿Qué debería hacer?

¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje?¿Debería perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables, escritas no sé cuánto tiempo atrás?

Con grandes dudas, el hombre derramó toda el agua en la bomba, enseguida agarró la manivela y comenzó a bombear y la bomba empezó a rechinar sin parar, ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia, agua fresca, cristalina. Él llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante! Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta la boca, tomó la pequeña nota y aumentó la frase:

"Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente"

Hay varias lecciones preciosas que podemos extraer de esta historia. Cuántas veces tenemos miedo de iniciar un nuevo proyecto pues éste demandará de una enorme inversión de tiempo, recursos, preparación y conocimiento. ¡Cuántos se han quedado parados satisfaciéndose con los resultados mediocres, cuando podrían conquistar victorias significativas!

Muchas veces tenemos oportunidades bellísimas que se nos presentan en la vida, y que pueden ayudarnos a ser mejores personas o pueden abrirnos puertas nuevas, que nos conducen a un mundo mejor. Pero siempre tememos, nunca nos entregamos ni confiamos demasiado, y es por éso, que ante caminos nuevos, nuestras dudas y nuestras inseguridades nos paralizan y tomamos lo justo y necesario sin arriesgarnos ni un poquito más, por miedo o temor.

Si tenemos en cuenta aquella frase "La vida es un desafío" ¿Por qué no nos arriesgamos? ¿Por qué no creemos? Alguien dijo alguna vez que "El tren pasa algunas veces por nuestra vida cargado de cosas bellas, que está en nosotros arriesgarnos y subir o dejarlo pasar".

¿Y si no vuelve? ¿Y si esa oportunidad que hoy dejamos pasar no se repite?

Entonces tomemos la botella y no dudemos, derramemos el agua en la bomba y obtendremos un manantial de agua fresca y cristalina en la que nos veremos reflejados y triunfadores. Y al fin comprenderemos que "Todo es posible si nos arriesgamos, si no dudamos, todo es posible".

domingo, 18 de octubre de 2009

Entrenamiento emocional

¿Qué es el Entrenamiento Emocional?

El Entrenamiento Emocional es un proceso por el cual se libera el máximo potencial de una persona para conseguir un desempeño excelente en un determinado ámbito de su vida.

¿Por qué el Entrenamiento Emocional es tan eficaz?

El Entrenamiento Emocional basa su eficacia en una metodología que se centra en construir tres pilares:

1.- Toma de conciencia. Pone a la persona en el lugar donde quiere estar.
2.- Asunción de la responsabilidad. Determina y clarifica la responsabilidad en el proceso y le da el valor y confianza suficientes para saber que se puede asumir.
3.- Desarrollo de la confianza en uno mismo. Proporciona la voluntad, seguridad y perseverancia necesarias para conseguir el objetivo.

¿Para qué sirve el Entrenamiento Emocional?

El Entrenamiento Emocional ayuda a las personas principalmente a:

1.- Clarificar lo que realmente desean. En ocasiones las personas no están satisfechas en algún aspecto de su vida o no obtienen los resultados deseados, sin embargo se sienten incapaces de expresar cual sería la situación o el resultado deseado.
2.- Identificar los pasos a seguir para lograr lo que desean. Cuando la persona sabe exactamente lo que quiere pero no sabe como lograrlo, el entrenador ayuda a explorar, evaluar, valorar y ordenar nuevas opciones para elegir las mejores y construir un plan de acción.

¿Cómo se hace?

El Entrenamiento Emocional puede hacerse a través de múltiples medios, cada uno de ellos con sus particularidades pero todos eficaces, los principales son:

1.- Entrenamiento Emocional presencial.
2.- Entrenamiento Emocional on-line. Tan rápido y eficaz como el presencial ya que un proceso de Entrenamiento Emocional se basa en la conversación. Como ventaja a las sesiones presenciales el Entrenamiento Emocional telefónico o a través de videoconferencia, permite a la persona hacer una exploración más profunda al estar libre de interferencias visuales con el interlocutor.
3.- Entrenamiento Emocional grabado. Grabaciones en audio y video con sesiones personalizadas para que puedas escucharlas donde, cuando y cuantas veces quieras.




lunes, 5 de octubre de 2009

Campanas por la gripe A

Este post, posiblemente no sea idóneo para este blog, ya que no trata de crecimiento personal... o si... trata de algo sobre lo que venimos comentando desde el principio, sobre el miedo, sobre qué puede ocurrir cuando no eres tú quien controla tu cerebro y te dejas llevar por lo que te cuentan.

Por favor, oigas lo que oigas y leas lo que leas, ante todo, no te dejes asustar. El miedo te hace débil y muy manejable.

Te dejo un vídeo de una científica, que coincide que es monja benedictina, donde deja de relieve la verdad del trasfondo de la tan cacareada gripe A, convertida en pandemia, cuando todo el mundo sabe que la gripe común que padecemos cada año, se cobra más víctimas...


CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.

miércoles, 13 de mayo de 2009

lunes, 13 de abril de 2009

Voluntad de acero - Oscar Pistorius

No hay nada que pueda impedir que consigas tus metas.

Zanahoria, huevo o café

El oro para ser purificado debe pasar por el fuego, así como el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es: ¿Cómo reaccionamos frente a las pruebas?

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?". "Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?". Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"

Y hoy te lo pregunto yo a ti... ¿Cómo eres tú, mi querido amigo?. ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?. ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable. Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido?. Por fuera te ves igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?. ¿O eres como un grano de café?. El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor!. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Piénsalo...

domingo, 12 de abril de 2009

Citas: Richard Bach



Los semejantes se atraen.

Limítate a ser quien eres: sereno, transparente y brillante.

Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes nada tienen que aprender de nosotros y atrae a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos.

Richard Bach

sábado, 11 de abril de 2009

Taller de Crecimiento: 5.- 12 aspectos que pueden subir tu autoestima

1) Haz un inventario de tus cualidades personales.

2) Arréglate, vístete bien, no importa la ocasión, siempre es bueno y sobre todo piensa que lo haces primero por ti, porque lo vales.

3) Lee libros de enriquecimiento y de superación profesional.

4) Asiste y escucha conferencias motivacionales.

5) Emprende algo, inicia un proyecto.

6) Pertenece a un club de personas positivas.

7) Reúnete con personas entusiastas.

8) Escribe una lista de tus victorias y éxitos pasadas y léelas con frecuencia.

9) Evita ver películas de terror, suspense o violencia.

10) Habla en público, dicta conferencias.

11) Aprende del fracaso.

12) Haz algo por alguien.


Te aseguro que, si practicas diariamente, por lo menos cinco de estos puntos, tu calidad de vida mejorará de una manera extraordinaria.

Recuerda que la madre de toda habilidad es la práctica.

No tengas miedo al fracaso; éste suele aportamos información muy valiosa en las diferentes opciones de mejora que nos presenta.

Taller de Crecimiento: 4 Tu identidad (2)

Ahora ya sabes que el poder de tu iden­tidad es enorme, pero ¿qué pasaría si no estuvieras de acuerdo con tu propia identidad?, ¿Qué tal con la identidad de "soy gordo o gorda", "soy un enfermo terminal", "soy un metepatas" o “soy un fumador empedernido”? Nada agradable, ¿no?
Pues si conseguiste escribir justificaciones para ese tipo de identidades, tengo que decirte que, afortunadamente, estás equivocado. Y, mira que digo estás equivocado, y no te digo que eres un equivocado. Porque la diferencia entre ser y estar es abismal.

Cuando decimos ser esta­mos hablando de nuestra identidad, pero, cuando decimos estar, tan sólo describimos parte de nosotros, pero eso no es todo lo que somos.

La fuerza que ejercen las pa­labras sobre la construcción de nuestra vida, de nuestra propia identidad, es más grande de lo que te imaginas. Por eso debes cuidar tus creencias.

AUTOESTIMA

La autoestima es la clave más importante para lograr el éxito en los dife­rentes campos de nuestra vida.

Tener una alta autoestima implica:

1) Confianza en nuestra capacidad de pensar y de afrontar los desafíos básicos de la vida, y...

2) Confianza en nuestro derecho a ser felices, al sentimiento de ser dig­nos, de merecer, de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y a gozar de los frutos de nuestros esfuerzos.

Una de las principales fuentes de la angustia existencial es cuando nos valoramos a nosotros mismos con respecto a los demás.

La autoestima es un juicio definitivamente personal de dignidad que se expresa en las actitudes de uno hacia sí mismo.

Por un lado, la familia perfecta no existe. Siempre se presentan ciertos padecimientos neuróticos en el núcleo familiar: el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión, delirios de grandeza, etc. Por otra parte, al salir de casa nos topamos con una gran cantidad de personas; muchas de ellas también presentan cuadros neuróticos e incluso podríamos encontrar varios sicóticos.

Todas estas personas influyen o han influido de alguna manera en nuestra autoestima.

La auto estima lo que nos fortalece ante cualquier desafío.

Uno de los mayores errores que podemos cometer es valorarnos con respecto a otros. Hacerlo merma nuestra autoestima, genera ansiedad y dolor.

Las columnas que mantienen nuestra autoestima son dos: Autoeficacia y Autodignidad. La primera se refiere a la confianza que tenemos en el funcionamiento de nuestras capacidades men­tales como pensar, facilidad de palabra, cálculos matemáticos, cúmulo de conocimientos, etc. Por otra parte, la autodignidad se refiere a la seguridad de mi propio valor siendo una actitud afirmativa hacia mi derecho de vivir y ser feliz.

Existen varias estrategias para incrementar nuestra autoestima, sin embar­go, la más importante de todas ellas es creer en uno mismo.

¿Por qué necesitamos autoestima? Pues por una gran razón: el ser humano, pro­piamente humano, tiene conciencia (capacidad de discernir) y responsabilidad, y aquí la autoestima es fundamental porque es la única manera de mantener encendida por más tiempo la luz de nuestra conciencia que, para sorpresa de muchos, podemos apagar a voluntad.

¿Cuántas ocasiones sabes de antemano que aquello que vas a hacer está mal?, ¿o que no te conviene, o te hace daño? Muchas, ¿verdad? Entonces, ¿por qué a pesar de ello lo haces? Pues porque tú mismo puede apagar la luz de tu conciencia a voluntad

Pero, recuerda que la verdadera autoestima se fundamenta en ti mismo, no en los bienes materiales alrededor de tu persona.

La auténtica autoestima es una íntima experiencia que habita en uno mismo, y nadie en el mundo puede ni debe decirnos cuánto valemos.

Tú eres más grande que tus problemas.

La fuente principal de la autoestima es el Conocimiento. Quien más sabe, mayor autoestima experimenta.

Además, existen otras fuentes directamente involucradas en nuestra autoesti­ma: la integridad del Ser, la conciencia, la voluntad de ser eficaz y, muy impor­tante, "el distanciamiento estratégico". Entiéndase por distanciamiento estratégico la prudente e inteligente distancia que debe existir entre ti y tus problemas.

Repite siempre:

Yo Soy más grande que mis problemas

Escríbelo con letras grandes y colócalo en un lugar donde diariamente los puedas leer. Los resultados de esta autosugestión son for­midables.

El paso definitivo: iniciar la acción concreta para obtener los resultados.

"No subordine su conciencia a sus deseos".

"Acéptate tal cual eres". La autoaceptación es la clave del concepto. Está bien que siempre queramos mejorar, pero eso no implica sufrir por nuestro estado actual. Por supuesto que puedes cambiar. Recuerda que siempre puedes cambiar tu propia identidad, pero no padezcas por tu estado actual.

Y, sobre todo, no apoyes tu valía tan sólo en tu físico.

Taller de Crecimiento: 3.-Tu identidad (1)

¿Quién eres? ¿Realmente sabes quién eres?

Es muy importante que te plantees esta pregunta, porque de lo que tu creas que eres, depende lo que tú eres.

A pesar de que somos seres humanos fundamentalmente espiri­tuales con un componente material, a un nivel más tangible, necesitamos responder a una identidad personal, no tan sólo a una identidad genérica. Y es tan importante la fuerza de nuestra propia identi­dad, que en base a ella nos comportamos.

Supón que te propongo realizar un crimen. Me imagino que habrás respondido que no, a no ser que seas un criminal, pero, ¿qué contestaría una persona con la convicción de que es un criminal? Pues, seguramente: “¿Qué hay que hacer? ¿Cuánto gano yo?”

Es enorme la fuerza que opera en nosotros cuando nos identificamos con alguien o con algo. Esa fuerza es la que nos lleva a actuar en consecuencia.

El ser humano siempre actúa en consecuencia a la identidad que percibe de sí mismo.

Cuando sentimos que alguien nos ofende, es momento de pensar que no es posible que nada ni nadie nos ofenda, lo único que sucede es que esa persona que nos grita y que intenta ofendernos, simplemente está haciendo lo propio de la persona con la identidad con la que se identifica. Lo cual, es un asunto suyo personal y no le confiere ningún poder en absoluto sobre nosotros.

Nuestro nacimiento, inicia una larga etapa para poder identificamos con nosotros mismos y actuar en consecuencia. Es posible que existan factores genéticos que nos favorezcan para tal o cual identidad, pero, ello tan sólo favorece, no determina.

¿Quién eres realmente? ¿Quieres saberlo?

Te propongo un ejercicio. Toma papel y lápiz, asegúrate de que nadie te va a molestar y disponte a escribir.

¿Quién eres? Haz una lista detallada de todas las características que te hacen ser tú. Tus cualidades, tus defectos, tus anhelos, tus desengaños, todo tú. (Hazlo y después sigues) Ej.: Soy simpático, soy bondadoso, soy optimista, soy vanidoso…

Bien. Una vez que tengas tu lista de quién eres, te voy a pedir que amplíes la información. Vas a listar todos tus comportamientos que avalan y demuestras lo anotado anteriormente, es decir, si has puesto “soy una persona alegre”, tienes que darme todas las acciones de tu vida que avalan esa característica.

Hazlo, verás que para algunas cosas encuentras más avales y demostraciones, son aquellas que verdaderamente eres.

Te aseguro que vas a aprender mucho de ti hoy.