martes, 28 de abril de 2009

Entendiendo la depresión

La depresión (del latín depressus, que significa "abatido", "derribado") es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente. En la mayoría de los casos, el individuo describe su estado, y así lo ven los demás, como "derribado, socavado en su potencialidad, debilitada su base de sustentación afectiva, desplazado su eje de acción usual y desganado".


La depresión es uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.
Muchos confunden estar triste con estar deprimido, ya que piensan que el estado de ánimo es el mismo. Sin embargo, no hay que confundir tristeza con depresión, pues la depresión no es simple tristeza sino que va mucho más allá.
Puede tener muchas causas, desde el estrés, hasta la genética y manifestarse de muchas formas, desde la fatiga a la angustia más atroz y puede tener graves consecuencias sociales, desde la pérdida de horas laborables hasta la autosupresión del individuo y es uno de los problemas más intrincados con que se enfrenta el hombre.
La depresión se manifiesta a través de los siguientes síntomas:
  • Bajo estado de ánimo: La persona con depresión, normalmente, se da cuenta de ello, aunque es frecuente que su entorno cercano, lo hayan notado también, ya que es visto como más callado, distante, serio, aislado, o irritable. Esto último puede ser un dato significativo del cambio en el carácter de la persona que padece depresión. Estar poco tolerante y sentir que solo a él le ocurren todas las cosas malas o que es él quien las provoca. El estado de ánimo puede variar a lo largo del día. El deprimido, nota que hay una parte del día, en que se siente más triste.

  • Pérdida del interés por situaciones o actividades que antes le producían placer. Esta es otra manifestación cardinal de la depresión. El deprimido ya no se interesa por las actividades que antes le gustaba realizar (ir al cine, salir con amigos, oír música, leer, el propio trabajo, etc.). Esto puede deberse, a que ya no disfruta al realizar esas actividades o a que su estado anímico se las dificulta.

  • Sentimiento de culpa: Este síntoma es muy frecuente en el deprimido. Puede pensar que está deprimido, por cosas o situaciones que hizo o dejó de hacer en el pasado. Es más, puede llegar a sentir que el estar deprimido es una forma de castigo, y que está pagando sus culpas a través de la enfermedad.

  • Ideas suicidas: El suicidio entre los deprimidos se da con alta frecuencia, aunque, médicos y terapeutas suelen tener miedo de preguntar sobre este aspecto, porque se supone que, si el deprimido no ha manifestado este tipo de inclinaciones, es que no ha pensado en ellas, o por lo menos, no ha pensado en ellas formalmente, y temen “darle ideas”.

  • Insomnio y otros trastornos del sueño: Quien sufre depresión, por norma general, no puede conciliar el sueño y duerme pocas horas al día, se despierta decaído y de mal humor. Aunque, se han dado algunos casos raros, en que un deprimido tiene hipersomnia (exceso de horas de sueño).

  • Disminución de energía: El deprimido lo manifiesta como una gran dificultad para moverse, para arreglarse, asearse, dificultad para iniciar labores mínimas o que requieran de esfuerzo para llevarse a cabo ("siento como si estuviera con las pilas bajas", "no tengo ganas de nada” , “lo único que me apetece, estar en la cama tumbado sin hacer nada", "hago las cosas como en cámara lenta").

  • Agitación y ansiedad: Estas son dos manifestaciones que se pueden presentar en una depresión, donde hay un componente sintomático ansioso importante. El deprimido mueve las manos o los pies de manera inquieta, juguetea con los cabellos, se seca las manos, se levanta y se sienta,.. etc.

  • Malestar físico: Es común que el deprimido presente una serie de malestares, poco sistematizados, pero que pueden ser severos: cefaleas, dispepsias, boca seca, nauseas, suspiros excesivos, sensación de respiración insuficiente, malestar muscular, etc.

  • Alteraciones gastrointestinales y pérdida de peso: Es frecuente que las personas con depresión, presenten bajo apetito o una disminución significativa de su peso corporal.

  • Disminución del deseo sexual: Se ha notada una baja en el deseo sexual (lívido), o disfunción eréctil en el hombre y anorgasmia en la mujer.

  • Manifestaciones diversas: Estas pueden ser de tipo hipocondríaco, estar buscando explicaciones en el funcionamiento de sus diferentes órganos y sistemas, acudir más frecuentemente al médico con dolencias poco sistematizadas. También pueden haber datos obsesivo-compulsivos, es decir el individuo tiene pensamientos repetitivos, que no puede apartar de su cabeza, y que son reconocidos como absurdos y la repetición de actos motores o rituales, varias veces, para estar seguro de que se hacen y están bien hechos.
Existen varios tipos de trastornos depresivos:
  1. Depresión severa: Se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras.

  2. Distimia: Es un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos a largo plazo, que no incapacitan tanto, sin embargo, impiden el buen funcionamiento y el bienestar de la persona.

  3. Trastorno bipolar: Otro tipo de depresión es el trastorno bipolar, llamado también enfermedad maníaco-depresiva. No es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros. Puede llevar a que el individuo se meta en graves problemas y situaciones embarazosas.

  4. Depresión post parto: Las mujeres deben estar alerta a los cambios mentales que pueden experimentar durante el embarazo y después del parto. Los síntomas de lo que más comúnmente se le llama "baby blues" pueden comenzar de tres a cuatro días después del parto, y esto incluye cambios de temperamento, llorar repentinamente y problemas de concentración. Estos síntomas desaparecen, por lo general, diez días después del parto. Pero si se prolongan o se intensifican, se le llama depresión post parto y puede necesitar ayuda.
Se han postulado muchas posibles causas de la depresión pero algunas de ellas tienen un papel causal muy importante y comprobado, no sólo en la especie humana, sino también en los animales superiores.
  • La amenaza mas común que afecta la depresión es un sentido de perdida. Este sentido de perdida puede ser real o imaginario.
    Cosas tan simples, como no comer adecuadamente y no dormir adecuadamente pueden causar depresión.

  • Reacción a ciertos fármacos que puede afectar el humor de la persona. Todas las drogas afectan al cuerpo y al proceso mental de alguna manera. Si un medicamento resulta en toxicidad del cerebro o del sistema nervioso, una depresión extrema puede ser el resultado. La depresión toxica resulta cuando una persona toma mucho de un medicamento o sedativo durante un largo periodo de tiempo.

  • Si te notas deprimid@ a partir de la ingesta de un nuevo medicamento, consulta a tu medico inmediatamente.
Algunas causas físicas que pueden causar depresión:
  • Hepatitis, hipoglucemia, infecciones, problemas del sistema nervioso o del cerebro. Otros problemas glandulares como hipotiroidismo, hipertiroidismo, excesivas irregularidades hormonales de los ovarios.

  • Cólera reprimida hacia el interior de uno mismo.

  • Depresión reactiva, o reacción al sufrimiento, resultante de la perdida de un ser querido, un trabajo o de una oportunidad importante en la vida. Normalmente, disminuye con el paso del tiempo. La pérdida de un amigo cercano o pariente causa esta clase de reacción emocional.

  • Depresión bioquímica es causada por una alteración en el sistema químico del cuerpo.

  • Los pensamientos negativos y erróneos son la raíz de la mayor parte de las depresiones.

  • Bajo valor de uno mismo. Causa, refuerza e intensifica la depresión.

  • Expectativas poco realistas.

  • Lástima excesiva por uno mismo. Esto ayuda a reforzar el pobre concepto de uno mismo y, a la vez, empeora, aún más, la situación.

  • Comportamiento contradictorio con los propios valores morales o sistema de valores. Produce culpa real, y la culpa es un componente de la depresión.

  • Éxito, alcanzar una meta alta, obteniendo una posición alta, con las consecuentes demandas de un nivel alto de rendimiento puede hacer que el individuo se sienta amenazado y puede acabar en depresión.

  • Melancolía después del nacimiento de un niño.

  • Agotamiento físico.
Técnicas para combatir la depresión hay muchas:
La técnica de las cuatro columnas: Una de las técnicas principales de la terapia cognitiva es la de las cuatro columnas, donde las tres primeras, permiten analizar el proceso por el cual una persona ha llegado a estar deprimida. La primera columna registra la situación objetiva; en la segunda, la persona escribe los pensamientos negativos que se le ocurrieron; la tercera columna registra los sentimientos negativos y las conductas disfuncionales que resultaron de ellos. Los pensamientos negativos de la segunda columna se consideran un puente que conecta la situación con los sentimientos angustiantes. Finalmente, la cuarta columna se emplea para desafiar el pensamiento negativo sobre la base de la evidencia de la experiencia del paciente.

Terapia electro convulsiva: La terapia electro convulsiva (TEC), comúnmente llamada tratamiento de shock, ha tenido, desafortunadamente, mala prensa, en parte debido a su efecto de pérdida potencial de memoria, desde que fue introducida en los años 30.

La fototerapia: se recomienda como primera línea de tratamiento en el trastorno afectivo estacional (SAD).

La hipnoterapia: Las técnicas de hipnosis y auto hipnosis, desafortunadamente, denostadas por un amplio porcentaje de profesionales médicos y totalmente ridiculizada por los showman de espectáculo, así como las técnicas de bioprogramación y programación neurolingüística (PNL), pueden ser y son, de las técnicas más efectivas para la “curación” de la depresión, ya que el deprimido accede directamente al foco de donde parte el problema y tiene la posibilidad de modificarlo y, por lo tanto, modificar, a su vez, sus reacciones. Y, como diría un amigo mío, que consiguió resolver su depresión con estas técnicas: “Muerto el perro, se acabó la rabia”.

Consejos para tratar a una persona con depresión:
  • Ayúdale a que reciba el diagnóstico y tratamiento adecuados.

  • Aliéntale a seguir la terapia, hasta que los síntomas disminuyan o a buscar un cambio de terapia, si no mejora después de varias semanas.

  • Si la persona está medicándose, aliéntalo para que no lo deje, hasta notar una clara mejoría (a no ser, lógicamente, que la depresión pueda provenir de la ingesta del medicamento).

  • Consigue que evite el alcohol y otras drogas cuando tome medicamentos o esté bajo tratamiento.

  • Las personas con depresión necesitan apoyo emocional, paciencia y estímulo.

  • No minimices los sentimientos negativos, pero puntualiza las realidades y ofrécele esperanza.

  • No acuses a la persona de fingir enfermedad o de haraganería.

  • Incluye a la persona en salidas y actividades, pero no insistas demasiado si rechaza tu invitación.

  • No pases por alto sus comentarios sobre suicidio. Informa al terapeuta, si los comentarios sobre el suicidio persisten o parecen serios. Llama a urgencias si la persona está en peligro inmediato de un intento de suicidio real.

  • Vivir con una persona deprimida puede ser extremadamente difícil. Los grupos de autoayuda pueden dar apoyo a los individuos con depresión, al igual que a sus familias y amigos.

  • Dale todo el amor y la comprensión que te sea posible.

  • Convéncete y convéncele de que la depresión es un estado transitorio y que, con la terapia adecuada, pasará a ser historia en poco tiempo.

  • No te desesperes y sigue apoyándole. El resultado te compensará grandemente, cuando vuelvas a recuperar a tu amigo o pariente de siempre.
No estás deprimido, estás distraído






Gracias. Sé feliz y contagios@

No hay comentarios: