domingo, 7 de junio de 2020

Curar a través de los Pies Método terapéutico para prevenir dolores y malestares en el organismo


Los pies son la parte del cuerpo que muchos descuidan, pero son el pilar de la salud física y emocional.

¿Se ha preguntado alguna vez por que un simple masaje en los pies le devuelve la calma? La reflexología es eso y mucho más: una dosis de salud para su mente y cuerpo en el momento preciso.

Esta terapia tiene su origen en la India, en las antiguas técnicas de la acupuntura china, el tai chi y los métodos de masajes chinos, sistematizados en parte por los japoneses. La reflexología enseña que el tejido conectivo y el sistema linfático están íntimamente relacionados por circuitos de energía.

El tejido conectivo se encuentra debajo de la piel del pie y está formado por cristales de células. Estos cristales se inflaman por acción de los ácidos y se produce el dolor. La reflexología actúa disolviendo estos cristales, explica Mirta Sagastume, especialista en terapias alternativas. “Podemos utilizar la reflexología podal en su acción terapéutica con un promedio de efectividad altísimo, pero su utilidad más importante es la preventiva”.

Este método terapéutico se basa en la representación de los reflejos de las partes del cuerpo en determinados puntos de ambos pies, cuyo tratamiento a través del masaje produce claros efectos curativos en las zonas correspondientes del cuerpo; por ejemplo, la punta del dedo gordo del pie representa la cabeza y así cada parte del pie corresponde a otra del organismo.

Es una técnica sencilla, natural, preventiva y muy beneficiosa, que cura y relaja, dice el naturópata Francisco Rodríguez, de Reino Botánico.

Duración

Cada sesión dura unos veinte minutos y si el dolor es agudo se puede aplicar la técnica de tres a cuatro sesiones por semana y, cuando es crónico, dos por semana.

Este método mejora síntomas de enfermedades y aplicado regularmente ayuda a mantenerse sano como terapia preventiva.

Se deben evitar los masajes después de las comidas y cuando existen heridas en los pies, problemas venosos importantes, enfermedades cardiovasculares y en el embarazo, ya que se puede acelerar el parto. Cabe recordar que no es un tratamiento para tratar una enfermedad en especial. Es una terapia alternativa natural que ayuda a la medicina tradicional a curar o prevenir ciertos dolores y malestares del organismo.

Se puede aplicar a niños y adultos de todas las edades como método relajante y preventivo.

Algunos puntos

Las uñas deben ser rosadas, pues denotan buen riego sanguíneo. El dedo gordo es la cabeza y, si tiene decoloración, significa mal riego cerebral.

Interesante

Los niños disfrutan de la reflexología. Cuando son recién nacidos se les puede hacer masajes en todo el cuerpo con suavidad.

La presión del calzado es negativa en cuello y hombros. Utilice siempre el zapato adecuado y cuide sus pies. Son la fortaleza de su cuerpo.

El meñique se suele deformar por los zapatos, lo que puede ocasionar desequilibrios en hombros, cabeza o columna.

jueves, 4 de junio de 2020

La construcción del miedo - La alarma social y los medios en tiempos de pandemia




Por Monika Arredondo

          Relata Oesterheld en su historieta El Eternauta: “Los Manos fueron invadidos y conquistados por los Ellos, no son libres, poseen en su cuerpo una glándula de terror instalada por los Ellos, que en caso de desobedecer sentirán miedo, y entonces la glándula liberará una sustancia que envenenará su sangre, provocándoles la muerte”.
          El miedo habita en el alma de todo ser humano, ocupa un lugar privilegiado entre nuestros fantasmas y domina en el territorio de nuestras pesadillas.

          Componente psicológico básico en la construcción del sujeto. Miedo y angustia nos acompañan desde el inicio de nuestra vida, pero en estos últimos años el miedo se ha instalado como un objeto de consumo cotidiano que los medios replican diariamente. La posmodernidad ha exacerbado los miedos para sostener un nuevo orden que pone en cuestión la solidaridad y la responsabilidad social.
          Aparece como temor a lo desconocido y en algunos casos terror paralizante frente a lo conocido o a lo porvenir. El miedo es corruptor, el que lo provoca lo es, corrompe las relaciones y los sentimientos, y deja al individuo apresado entre sus miedos y presto a ser sometido.
          Este es el más siniestro de los demonios que anidan en las sociedades abiertas de nuestra época. Es la inseguridad del presente y la incertidumbre sobre el futuro las que incuban y crían nuestros temores más insoportables. La inseguridad y la incertidumbre nacen, a su vez, de la sensación de impotencia acerca de los acontecimientos; hemos perdido el control si es que alguna vez lo tuvimos sobre los asuntos del planeta y de nuestra propia comunidad.
          En un momento del film El huevo de la serpiente, Abel (uno de los protagonistas) dialoga (encerrado en su discurso de que nada importa y todo desaparece) con su antagonista, el inspector Bauer. Este denuncia la depresión económica, la imparable inflación y el posible golpe de estado de un tal Adolf Hitler.
          Dice Bauer: “Todos tiene miedo y yo también, el miedo no me deja dormir. Nada funciona bien, excepto el miedo. La gente corriente necesita el trabajo diario para compensar el caos cotidiano”.
          Excelente definición de lo que ocurre cuando un sector de la sociedad o movimiento político utiliza el miedo para instalar el caos.

          Abel asistirá a los terribles sucesos que acontecerán entre el tres y el once de noviembre de 1921: caída del valor de la moneda, asaltos, pérdida de recursos para sobrevivir, linchamientos, hambre, enfermedad y muerte. Salvando las distancias y los tiempos históricos, parecería que siempre hay algo en común cuando se trata de instalar el miedo.
          En otro momento de la película, una voz en off explica que el 6 de noviembre de 1921 "estaba impregnado por el olor acre del temor e imperaba la desolación, el sufrimiento y la desesperanza. Todas las personas estaban afectadas por un envenenamiento interno que las llevaba al espasmo y a la náusea".
          Descripción que nos permite pensar en el alma del individuo cuando se ve enfrentado a condiciones de vida productoras de miedo, devastación y terror.
          El miedo en tanto arma de dominación política y control social, una vez que se lo inocula en forma constante, produce desconfianza y “conflicto” con ese “otro” al que se le atribuye la culpa de lo ocurrido y de lo que pueda acontecer, y crea la necesidad de protegerse de él. Esta ideología sostiene a ese otro como mi potencial enemigo. Odio y miedo se retroalimentan; son una pareja perfecta.

          Jean Delumeau en su libro El miedo en Occidente lo describe de esta manera: “En una secuencia larga de traumatismo colectivo, Occidente ha intentado vencer la angustia nombrando, es decir identificando, incluso fabricando miedos particulares y responsables de nuestros males en la figura del cabeza de turco o chivo expiatorio sobre el que recae la fobia social hasta entonces reprimida colectivamente. Es lo que se ha llamado la construcción del enemigo”.
          El miedo es la emoción más contagiosa, afirma Delumeau. En los grupos, la tendencia al miedo engendra su propia amplificación.
          Lo característico de la opinión pública es adivinar qué respuesta tendrán los otros, de modo que se produzca una tendencia a la circularidad autorreferente que retroalimenta las interacciones colectivas, hasta el punto de hacerle perder el contacto con la realidad.
          Este contagio del miedo se asocia a lo que podemos definir para el autor como “pánico moral”. Estos son miedos sociales que aparecen ante alguna amenaza moral percibida ante la presencia del diferente (extranjero, migrante, despedidos, opositores políticos, etc.) o también portadores de plagas o epidemias.
          De esta manera, la opinión pública y los climas de opinión se convierten en un espacio privilegiado para la propagación del odio, el miedo y la alarma social.
          Estas imágenes multiplicadas y trasmitidas a toda hora desplazan toda forma de pensamiento racional y confirman y certifican certeza frente al enemigo propuesto. Se privilegia de esta forma la información que corrobora y apoya nuestras creencias y miedos más primarios.
          Los instrumentos por excelencia en la construcción el miedo, sus demiurgos, son los medios de comunicación de masas: el miedo es el alimento y el motor de sus narraciones en los períodos de dominación e instalación de modelos neoliberales. Hay una construcción mediática del acontecimiento, un sentido, un direccionamiento que se confirma en la banalización de la vacuidad y de la hiperrealidad.

          Frente a la instalación de una pandemia en tanto generadora de fobia social, de paranoia indiscriminada y fogoneada por los medios monopólicos, deberemos estar atentos e informar en lo cotidiano sin descuidar este estado de ánimo generado y fortalecido por la globalización de la información acerca del avance de la mortalidad en el caso de la gripe coronavirus, como antes fue la gripe A o la gripe porcina o a gripe aviar. No olvidemos que hubo una Secretaría de Salud en la gestión anterior que por ejemplo ocultó y favoreció la retención de doce millones de vacunas en la Aduana de Ezeiza.
Monika Arredondo es psicoanalista.
Extracto del libro La Clase Media argentina. Modelo para armar II (de próxima aparición). Editorial Luxemburgo.

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domingo, 31 de mayo de 2020

Astrología Psicológica: Equilibra tus 4 Elementos para Armonizar y Transformar tu Vida


El Elemento en Déficit en tu Carta Natal

En este video doy Consejos Claves para potenciar el Elemento en Déficit en tu Carta Natal. También te enseño a calcularlo.
El elemento que menos tenemos se vuelve una energía que más nos complica, condiciona y va moldeando nuestra experiencia en el mundo, incluso determinando nuestras relaciones de pareja. Se vuelve la fuente principal de nuestros desequilibrios y mayores miedos.

Dentro de todos los seres humanos existen los 4 elementos, pero en cantidades diferentes. La gran mayoría de nosotros tiene al menos un elemento en déficit (pueden ser hasta 3), es decir casi nada de ese elemento presente en su Carta Natal.
Es super importante aprender a integrar con consciencia la energía del ( o los) elementos que menos tenemos. Eso nos ayudará a transformar nuestra experiencia acá en la Realidad y aprender a tener mayor control de nuestro destino.
13:40 Cómo calcular el Elemento en Déficit para Principiantes17:30 Falta de Fuego y cómo potenciarlo23:45 Falta de Aire y cómo potenciarlo32:00 Falta de Tierra y cómo potenciarlo41:25 Falta de Agua y cómo potenciarlo

sábado, 30 de mayo de 2020

ELLAS SE MANIFIESTAN - Él Te De Las 3pm . 29 Mayo. Seamos Coherentes

AGUA DE MAR Misterio y Sanación (2018)




El documental aborda el tema del consumo de Agua de Mar, tanto desde la perspectiva histórica como desde las investigaciones actuales acerca de sus propiedades y sus efectos en la salud humana.

Yo, el que lleva este blog, la sigo tomando, desde hace años y me va de maravilla.





Ho´oponopono (Sanando tu vida) Reposición

El siguiente texto fue escrito por el Dr. Joe Vitale. La historia que nos cuenta y sus reflexiones encierran un desafío y una bendición: la realidad externa a nosotros es nuestra propia creación individual y, si aceptemos plenamente este hecho, podemos sanarla a través del amor.

La sanación de tu mundo comienza en ti:Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.
La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. De modo que descarté esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.
Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen. Pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakala Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad. Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de su trabajo como terapeuta.
Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares: “¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.
¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.
Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.
Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.
“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo”
“¿Sólo eso?”
“Sólo eso.”
“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”
Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.
En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.
Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene ahora 70 años de edad y es un chaman venerable y solitario.
Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean. En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.
“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.
“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando en mi mente su sabiduría mística. “Aún están dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría un libro entero intentar explicar esta técnica con la profundidad necesaria, para transmitir algo así como que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires, hazlo con amor”.

Dr. Joe Vitale





www.aglutinaeditores.com/media/resources/public/7a/7ae1/7ae171e4855045dabc67e5b07e8bb137.pdf
VIDEOS DE HO'OPONOPONO











Gracias. Sé feliz y contagios@ y no te olvides de soñar tu vida cada día. Te amo.