miércoles, 24 de marzo de 2010

Afirmaciones


Afirmar significa poner firme o dar firmeza, asegurar o dar por cierta alguna cosa.

Las afirmaciones positivas se usan para la visualización y para el logro de metas, queriendo decir que la afirmación es una expresión rotunda y definitiva, es un medio de imaginar y hacer realidad lo que estamos imaginando.

Nosotros mantenemos un diálogo interior y ese diálogo interior puede condicionar tanto nuestra conducta, como los resultados de la misma, nuestra salud y todo lo que tiene que ver con nuestro desempeño. Por lo tanto, una afirmación negativa produce resultados negativos mientras que una afirmación positiva produce resultados positivos. Esto es producto de la investigación de una disciplina como la
Programación Neurolinguística y de la aplicación práctica, de los conocimientos de la Neurociencia.

Al afirmar algo positivamente, estamos dándole la oportunidad a nuestro ser de hacer esa afirmación realidad,. Por eso en las disciplinas psicológicas contemporáneas han desarrollado la técnica de la afirmación positiva, porque provee al cerebro de una maravillosa energía que es capaz de sanarnos y de transformar las creencias. Lo que decimos es lo que recibimos, cuando pensamos en cosas positivas acerca de nosotros mismos, nos comienzan a suceder. No me creas, prueba y verás...

Shakti Gawain, una especialista en afirmaciones positivas, dice que hacer afirmaciones nos permite sustituir ese diálogo interior negativo por uno positivo para transformar ideas viejas y obsoletas, en ideas nuevas y cumplir con nuestras expectativas acerca de la vida para cambiar el modo como nos creamos a nosotros mismos. Ella dice que las afirmaciones se pueden hacer en silencio o en voz alta, escribiéndolas, e incluso cantándolas o recitándolas. También dice que diez minutos diarios son suficientes para hacer las afirmaciones positivas.

Nosotros podemos decir que es interesante levantarse todos los días con una afirmación positiva inventada por nosotros mismos, o bien, tomada de algún libro o de algún autor que nos inspire. Lo importante es sustituir los viejos hábitos mentales que nos daban mucha negatividad por unos nuevos que nos den esa conciencia de éxito total de la cual somos capaces, porque emerge de nuestro interior.

Hay un número infinito de afirmaciones, todo depende de la creatividad de cada cual. Nosotros te vamos a proveer de un grupo de afirmaciones positivas para cada dimensión del
éxito y tú vas a agregar las tuyas, las que tú sientas que son importantes para ti.

Basándonos en las sugerencias de Shakti Gawain,
un decálogo de recomendaciones para realizar las afirmaciones:

La primera dice que hay que hacerlas siempre en presente, como si ya hubiera ocurrido esa afirmación, por ejemplo, decir: estoy en este momento empezando mi empleo y estoy maravillosamente bien en él, en lugar de decir “cómo me gustaría tener un empleo nuevo”. Ocurre que primero lo creamos en el plano mental, porque las obras del cerebro son las imágenes, por lo tanto, para él una afirmación es ya un hecho porque lo está pensando.

La segunda , indica que hay que hacerlas del modo más positivo posible. O sea pedir lo que queremos, afirmar lo que queremos, no lo que no queremos. Por ejemplo: “no me voy a angustiar”, “no voy a tener miedo”, se puede sustituir por: “cada vez estoy más tranquilo”, “cada vez estoy más sereno”. Esto nos da mucha seguridad porque estamos creando imágenes mentales de lo que realmente queremos lograr.

La tercera dice que cuanto más breves, sencillas, concisas y precisas, más eficaces son. Además deben estar cargadas de una fuerte pasión emocional, porque mientras más contenido emocional tiene, más fuerte es, porque va a quedar grabada en la memoria profunda.

La cuarta sugiere elegir siempre afirmaciones que nos parezcan totalmente plausibles. Debe ser positiva, liberadora y que nos produzca confort. Lo ideal es que esta afirmación sea creíble por nosotros y también que sea posible de lograr. Esto es muy importante.

La quinta recomendación estimula a recordar que cuando estamos haciendo las afirmaciones, estamos creando algo nuevo, no estamos cambiando lo que existe. Esta actitud de aceptación de lo que está sucediendo, nos libera y nos hace crear exactamente lo que deseamos, con la precisión de un virtuoso de la música.

La sexta señala que es importante aceptar y experimentar todos los sentimientos que las afirmaciones producen y, al mismo tiempo, permitir que ellas nos ayuden a crear un nuevo punto de vista para proyectarnos a experiencias cada vez más satisfactorias.

La séptima, indica que lo importante de todo es que cuando digamos la afirmación, debemos hacer todo lo posible por generar un sentimiento de confianza y percibir genuinamente que pueden ser ciertas, abandonando todo tipo de dudas para poner la energía mental en lo verdaderamente positivo. Si persiste la duda o los pensamientos negativos entonces podemos ir repitiendo esas afirmaciones de manera tal que se nos conviertan en posibles.

La octava propone que hagamos las afirmaciones y al mismo tiempo nos imaginemos y visualicemos que esa afirmación está ocurriendo ya. Eso lo dijimos al principio y es importante decirlo cerca del final porque es realmente el punto más importante

La novena dice que las afirmaciones son siempre más poderosas y tienen más energía cuando incluyen referencias a fuentes espirituales. Independientemente de la religión que profese la persona, mencionar a Dios, a Cristo, a Buda,o a cualquier maestro que uno tenga, le da una energía especial de logro a esa afirmación porque nos conecta con la energía universal, con la inteligencia cósmica. O sea, conecta nuestra luz interior con la inteligencia cósmica.

Y por último, la décima propone que mientras más relajados estemos, las afirmaciones penetrarán más profundamente en nuestro interior, haciéndose posteriormente y de manera positiva, un hecho concreto.

Cuándo se pueden usar las afirmaciones.

1. Cuando se necesite borrar un pensamiento negativo o una programación negativa antigua que tengamos adentro de nuestro cerebro. Y en el momento en que tomemos conciencia de eso, entonces vamos a hacer las afirmaciones.
2. En un momento en que estamos más relajados, por ejemplo cuando nos estamos despertando, cuando nos vamos a dormir, antes de la siesta, o cuando vamos a realizar una actividad importante como un examen, una exposición o cualquier actividad que potencialmente necesite de nuestras fuerzas superiores, antes de cualquier situación que se considere como algo importante, un acontecimiento importante de nuestra vida, por ejemplo decirnos “estoy cada vez mejor”, “estoy bien preparado”, O cuando vamos a tener examen: “estoy cada vez más seguro de lo que estudié”, “lo que estudié me va a salir en el examen”, “soy una persona capaz de resolver los problemas que surjan es este examen”, “tengo la capacidad de contestar todas las preguntas”, etc.

Cómo usar las afirmaciones.

Hay muchas maneras de usarlas. Una que recomendamos específicamente es la siguiente, para desarrollar ambos hemisferios del cerebro. Tomas una hoja y la divides exactamente en dos partes. Del lado izquierdo vas a escribir con la mano izquierda, la afirmación. Por ejemplo, merezco lo mejor del Universo. Eso lo escribes con la mano izquierda, mientras que del lado derecho, al estar dividida la hoja, vas a escribir, (yo no creo que eso sea posible). Vuelves a escribir del lado izquierdo, tal como si fuera la plana de un niño, la misma frase; y del lado derecho, con la mano derecha, lo que se te vaya ocurriendo también con relación a esto, hasta que termines aceptando la afirmación. Cuando terminas aceptando la afirmación, la puedes cambiar por otra, repitiendo esa afirmación una vez al día solamente.

Este ejercicio es muy potente porque desarrolla ambos lados del cerebro, tanto la parte racional, como la parte imaginativa. Establece un puente entre los dos hemisferios y además estimula la posibilidad de ser ambidextro; esto como beneficio secundario.

También se pueden grabar y escucharlas, se pueden escribir en un cuaderno especial y luego leerlas, podemos decirle a una persona querida que nos diga las afirmaciones para nosotros escucharlas. Lo importante es elaborar un repertorio de afirmaciones y repetirlas con bastante frecuencia, de manera que el cerebro las asimile, así como en tiempos anteriores había asimilado las programaciones negativas, ahora va a asimilar las afirmaciones positivas. Felicidades y exito.

Al usar las afirmaciones estamos sembrando la semilla del éxito. Siéntete como un jardinero que planta tus semillas y luego las cultiva, las que riega, el saber que ellas están allí y que eres capaz de cuidarlas mucho, de tratarlas con amor y con fe. Dentro de poco empezarán a dar sus flores y sus frutos; eso es muy importante porque mientras más se repiten las afirmaciones, se comienza a sentir intenso y hermoso, y nos empiezan a suceder las mejores cosas. Acontecimientos positivos, todos para el éxito. Llegar al final del arco iris.

Ejemplos de afirmaciones positivas:

Me amo con profunda intensidad.
Soy digno de amor, merezco el amor de todas las personas.
Soy un ser maravilloso.
Me siento completamente lleno de salud.
Todo el mundo me quiere.
Siento una gran seguridad.
Siento que valgo mucho.
Me merezco lo mejor.
Dios me quiere.
Mi bienestar es ilimitado.
Estoy en este mundo,
por lo tanto tengo el derecho a vivirlo lo mejor posible.

Puedes practicar el ejercicio mirándote al espejo y diciendo, por ejemplo: soy merecedor de lo mejor; estoy rodeado por la luz de Dios; el poder de Dios fluye dentro de mí; soy Uno con el Todo; soy capaz de realizar milagros porque Dios está dentro de mí.

por Jazmin Sambrano

martes, 23 de marzo de 2010

Talleres Aprendiendo a Crecer - Encuentros de Consonancia

El próximo día 27 de marzo de 2.010 iniciamos una serie de talleres prácticos, que denominaremos Encuentros de Consonancia.
La idea es llevar a la práctica, al menos una vez al mes, todo aquello que vamos aprendiendo a través de los cursos, las lecturas, las charlas, etc.
Espero que os guste y os animéis a participar.




ENCUENTROS DE CONSONANCIA

¿Qué?

Básicamente, los Encuentros de Consonancia son sesiones eminentemente prácticas destinadas a acelerar el proceso en el desarrollo emocional y el crecimiento personal, aprovechando la energía y la evolución del cambio que se está realizando, no sólo personalmente, sino en el conjunto de un grupo.

Cuando un número de personas, pertenecientes a un determinado círculo, opera una evolución en su modo de pensar y de comportarse, la totalidad del grupo se beneficia del cambio y nuevas formas de entendimiento y nuevas sensibilidades afloran con facilidad en todos y cada uno de los integrantes del grupo.

Un Encuentro de Consonancia es un espacio de experimentación práctica y de aprendizaje, de crecimiento y de conocimiento. Quiénes participan de él se nutren de las experiencias del resto de los integrantes. Aprenden de sus aciertos y de sus errores, y reconocen muchas veces sus tropiezos como propios.

A través de ejercicios prácticos de diversas técnicas terapéuticas y de desarrollo emocional y coaching (relajación, meditación, visualización, bioprogramación, taping, programación neuro lingüística, autosugestión, autohipnósis, ho’oponopono, reiki, gimnasia mental, reprogramación mental, ludoterapias, etc., etc.), los Encuentros de Consonancia permiten a sus participantes, una vez al mes, desechar las energías negativas acumuladas en la rutina diaria, renovar sus fuentes y alinearse con sus objetivos personales, de una forma lúdica y agradable, “recargando las pilas” para afrontar un nuevo periodo con la serena certeza de estar en el buen camino hacia sus metas, ya sean personales, afectivas, profesionales, deportivas o de la índole que sean.

Aprendiendo a Crecer



¿Cuándo?

Todos los meses, el último fin de semana de cada mes.
Próximo Encuentro de Consonancia: 27 de marzo.
De 10:00 h. A 13:00 h.
Grupos limitados (10 a 15 personas)

¿Dónde?

Xocs
Calle Menorca 4, Local 5
08020 Barcelona
http://www.xocs.es (mapa del sitio e instalaciones)

¿Cómo?

Traer ropa cómoda (chandal o ropa deportiva).
Hay vestuarios.
Se ruega puntualidad.

¿Cuánto?

30 €

Inscripciones:

Xavi
Tel.: 656 333 450


¡Te esperamos!

*Si te interesa llevar los Encuentros de Consonancia a tu localidad y puedes reunir un grupo de unas quince personas, ponte en contacto con nosotros y lo coordinaremos.

lunes, 22 de marzo de 2010

Entrevista a Mario Alonso Puig, Cirujano

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa).

ENTRENAR

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
"Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.

IMA SANCHÍS
La Vanguardia

-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

-¿
Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la
conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano.Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

-¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que
un minuto entreteniendo en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

-¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es
llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí.
Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

-¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

-Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.

-Más recursos...

-
La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal:

"Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".

-¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado.
No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-
Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite:
la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-
El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

-
La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del
poder que tiene el entrenamiento de la mente.

-Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra.
Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar.
Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

miércoles, 27 de enero de 2010

Trucos para cuidar la mente

Demasiadas veces se relaciona la madurez con la pérdida de facultades mentales. Pero especialistas en el funcionamiento del cerebro como Tony Buzan aseguran que no tiene por qué ser así.
Las pruebas de coeficiente intelectual que comparan el rendimiento de mayores y jóvenes suelen dar una puntuación más alta a estos últimos por una simple cuestión de entrenamiento: los estudiantes están más habituados a resolver pruebas de este tipo que los que dejaron la escuela o la universidad hace varias décadas.
Sí es cierto que un cerebro joven tiende a resolver los ejercicios con más rapidez que uno adulto. Pero eso no es necesariamente negativo, ya que la lentitud está motivada por una experiencia que ha enseñado a la persona a filtrar más posibilidades antes de llegar a una respuesta.

A partir de cierta edad, sin embargo, un cerebro apelmazado por una actividad sedentaria, con muchas horas frente al televisor, empieza a ralentizarse y a tener problemas de memoria. Así como a los pacientes con una larga hospitalización les cuesta volver a caminar, porque han perdido tono muscular, también las facultades intelectuales requieren un entrenamiento diario. Para lograrlo, vamos a cuidar de nuestro centro de operaciones con un plan de antiaging.

Las monjas de Mankato

“Una mente perezosa es el taller del diablo” (Proverbios)

En su manual Tu cerebro más joven, Tony Buzan pone como ejemplo de longevidad intelectual una comunidad de monjas de un recóndito lugar de Minnesota (EE UU) llamado Mankato. Desde hace tiempo interesa a los investigadores del envejecimiento cerebral, ya que muchas de estas mujeres superan los 90 años y hay una cuantas centenarias, la mayor parte de ellas con una asombrosa agilidad mental.

Una monja de esta comunidad, Marcella Zachman, fue portada de la revista Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana, Mary Esther Boor, no se jubiló de su trabajo hasta los 99 años.

El profesor David Snowdon, de la Universidad de Kentucky, investigó por qué entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y otras enfermedades mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida cotidiana. Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, además de escribir en sus publicaciones, dirigir seminarios y dar clases. Según Snowdon, el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal del cerebro nunca es la misma, ya que, dependiendo de nuestra actividad, fortalecemos unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral cambia sin cesar.

Ésa es la buena noticia: puesto que el buen estado de los circuitos del cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de facultades mentales tonificando nuestra materia gris con retos y estímulos de calidad.

La regla de las 10.000 horas

“Lleva mucho tiempo llegar a ser joven” (Pablo Picasso)

En un libro del que se ha hablado mucho recientemente, Fueras de serie, Malcolm Gladwell postula la regla de las 10.000 horas. Según las estadísticas recogidas por el autor, es el tiempo que necesita aplicarse a una misma actividad cualquier persona para alcanzar la maestría.

Contrariamente a lo que se cree, el cerebro de un genio no es diferente del de alguien común y corriente, tal como se comprobó en la disección del de Einstein. Todos tenemos más talento para unas disciplinas que para otras, pero lo que distingue a la persona brillante del resto son esas 10.000 horas que ha dedicado a una misma cosa, sea el violín, la informática o la gestión de un negocio.

Esta regla también se aplica al rendimiento del cerebro. Según los neurólogos, cuando lo mantenemos ocupado a través de la lectura, la creación artística o el juego, aumenta la llamada memoria automática, que es la que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas.

Es el caso del ajedrecista que, en los primeros compases de la partida, mueve sus piezas sin tener que cavilar. O el de un pianista de nivel que interpreta una compleja partitura mientras habla con alguien. Su esfuerzo y constancia les han procurado un seguro de vida para sus facultades intelectuales, que operan incluso sin que intervenga la conciencia.

Algunos ejemplos de que la agilidad mental no está reñida con la edad fueron Miguel Ángel, que dio luz a sus mejores obras de los 60 a los 89 años, hasta su último día de vida. Goethe terminó su obra maestra Fausto a los 82 años. Y un escritor más cercano a nosotros, José Saramago, sigue manteniendo a los 87 años una más que envidiable actividad literaria.

Su secreto tiene dos ingredientes básicos: trabajo e ilusión.

Las 7 claves de un cerebro joven

“Envejecer es un mal vicio que no se pueden permitir los que andan muy ocupados” (André Maurois)

Como no todo el mundo tiene tiempo o ganas de escribir novelas o de tocar el violín, vamos a ver las claves para mantener el cerebro joven a cualquier edad. Según el divulgador William Speed, hay siete cosas que todo el mundo debería hacer para que su centro de operaciones no vea menguado su rendimiento:

1. Ejercicio. Según los especialistas en terapias antiaging, el mejor tonificador del cerebro son las zapatillas de deporte, ya que mejora el ritmo cardiaco y, por tanto, la circulación de la sangre. Un cerebro bien irrigado mantiene en buen estado las conexiones entre las neuronas, que son esenciales para el pensamiento. Por tanto, el ejercicio suave suministra más sangre y oxígeno a nuestro tejido cerebral, evitando que se deteriore.

2. Buena alimentación. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes –frutas y verduras, legumbres, frutos secos, té verde– no sólo ayuda a prevenir el cáncer, sino que neutraliza los temidos radicales libres que envejecen el cerebro. Una dieta demasiado grasa, además, puede derivar en presión arterial alta, diabetes, obesidad o colesterol, los cuales dificultan el riego sanguíneo también en el cerebro.

3. Aprender siempre. Aunque nuestra materia gris empieza a envejecer a los 30 años, un aprendizaje constante permite mantener la agilidad. Para ello debemos procurar a la mente ejercicios y nuevos desafíos.

4. Mantener la calma. Jeansok Kim, un investigador de la Universidad de Washington, asegura que el estrés puede dañar los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. En especial, el estrés crónico debilita la región del cerebro denominada hipocampo, donde se forma y consolida la memoria.

5. Dormir suficiente. Un estudio llevado a cabo en Harvard con estudiantes de matemáticas demostró que un buen descanso nocturno duplicaba la capacidad de los participantes para resolver problemas planteados el día antes. Esto se debe a que, mientras dormimos, el cerebro se mantiene activo y tiene tiempo de sintetizar lo que ha aprendido con anterioridad. La expresión “voy a consultarlo con la almohada” tiene, por tanto, mucho sentido.

6. Reír. El humor estimula la generación de dopamina, una hormona y neurotransmisor que nos hace “sentir bien”. La risa nos ayuda a relativizar nuestras preocupaciones, con lo que evitamos que nuestra mente se ancle.

7. Aprovechar la experiencia. Lo bueno de hacerse mayor es que atesoramos un archivo con millones de situaciones que nos proporcionan criterio. Esta información podemos aprovecharla para afrontar problemas –nuestros o de otras personas– para los que una persona joven no está preparada.

Juegos para el cerebro

“Los seres humanos no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar” (Oliver Wendell Holmes).

En las farmacias se venden sofisticados complementos vitamínicos para nutrir nuestro músculo pensante, y las tiendas de productos naturales recomiendan ginseng para la vitalidad y gingko biloba para reforzar la memoria. Sin embargo, la mayoría de especialistas coinciden en que el juego es el protector número uno de las facultades mentales. La terapeuta Amber Hensley aconseja incorporar a nuestra rutina diaria alguna de estas actividades para mantener bien lubricada nuestra red neuronal:

• Juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el dominó o las cartas, incluyendo los solitarios.

• Puzzles, mecanos y otros juegos de construcción.

• Crucigramas, sudokus o cualquier pasatiempo.

Para los que se aburren con esta clase de pasatiempos, aprender un idioma es una excelente manera de engrasar todos nuestros circuitos cerebrales, ya que implica ejercitar la memoria, entender nuevas estructuras y sintetizar reglas gramaticales.

Por supuesto, dos actividades como leer y escribir también resultan una gimnasia mental de primer orden, al igual que aprender a tocar algún instrumento musical.

Una actitud optimista será el complemento imprescindible para que nuestro cerebro sea un generador de creatividad en lugar de un pozo de lamentos. Alimentar la curiosidad y celebrar cada día que pasamos en el mundo es todo lo que hace falta para no retirarnos nunca del lado soleado de la vida. Como reza un proverbio irlandés, “nunca lamentes que te estás haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado este privilegio”.

Para mantener la mente fresca

1. Libros

– ‘Tu cerebro más joven’, Tony Buzan (Urano).

– ‘Fueras de serie’, Malcolm Gladwell (Taurus).

2. Películas

– ‘Ahora o nunca’, Rob Reiner (Warner Home).

– ‘Space cowboys’, Clint Eastwood (Warner Home).

3. Discos

– ‘At my age’, Nick Lowe (Proper Records).

– ‘Buena Vista Social Club’, Ry Coder (World Circuit).

Seguir siendo niños

“La única forma de mantenerse joven mentalmente es no dejar nunca de jugar. Independientemente de la edad, debemos vivir como si estuviéramos poniendo a prueba el mundo, es decir, seguir siendo niños. Cuando observamos a grandes artistas como Matisse, Picasso o Miró, entendemos que en esencia continuaron haciendo lo mismo que en su infancia: jugar, divertirse, ponerse nuevos retos. Mantener la ilusión cada día y no renunciar a los valores de la infancia es el elixir de la juventud. También para el cerebro, pues en cuanto empiezas a pensar como un viejo ya has perdido la batalla. Por eso es bueno que los abuelos estén cerca de sus nietos y les vean jugar e imaginar. Los niños son nuestros mejores maestros” (Gerard Rosés, pintor).

Tomado de la red.

lunes, 25 de enero de 2010

Querer es poder y el resultado es bello

Encuentro con el niño interior



Muchos de los males y preocupaciones que tenemos como adultos son debidos a que hemos olvidado la alegría de vivir, la inocencia y la naturalidad que teníamos cuando eramos niños. Nos hemos adaptado al mundo de ahí fuera y hemos perdido, en la mayoría de los casos, la conexión con el niño que eramos, con el placer del estar por estar, vivir por vivir, e ilusionarnos por cada nuevo descubrimiento que hacíamos cada vez que aparecía algo diferente ante nuestros ojos.

Pero nuestro niño interior no ha desaparecido, no ha dejado paso al adulto y se ha ido sin mas, sino que se ha convertido en un componente oculto y reprimido en la mayoría de los casos de nuestra personalidad a la cual no le damos salida.

El efecto del niño interior

El niño que llevamos dentro no entiende mucho el mundo de los adultos, y si se siente desorientado, desorienta al "yo" (ego, personalidad) que somos sin que nos demos cuenta. El niño interior nos pide que juguemos con la vida y con todo lo que nos rodea, que no nos tomemos tan en serio cada una de las situaciones en las que nos encontramos y hagamos una montaña de cada una de ellas, porque el niño interior sabe que todo no es más que una ilusión.

Nuestro niño interior quiere sentirse querido, abrazado y escuchado. Cuando reprimimos los impulsos del niño interior, el adulto se convierte a veces en alguien frió, distante o que constantemente se queja de todo lo que le pasa. Las heridas emocionales que sufrimos cuando éramos crios también siguen ocultas y latentes en la personalidad del niño que llevamos dentro, y estas salen a la superficie muchas veces en forma de creencias, comportamientos, miedos y limitaciones de todo tipo.

Para decirlo de forma clara, el niño interior es un ser real que habita en el fondo de nuestra conciencia, que tiene voz propia y que se mantiene ahí intentando ser escuchado, y no reprimido.

Conectando con el niño interior

Me gustaría recomendaros una meditación muy potente que os ayudará a comprender a vuestro niño interior y que mensaje tiene para vosotros. Si no has meditado nunca no te preocupes, verás que es muy fácil hallar esta conexión y descubrir los multiples sentimientos y mensajes que te están aguardando.

Nuestro niño habita en algún lado de nuestro corazón. A nivel energético, decimos que la parte de la conciencia que representa la energía de nuestro niño se encuentra situada en el chakra del corazón, así que ahí es donde debemos ir a buscarla.

Relájate, entra en meditación y visualiza un camino, escalera, túnel, puerta (lo que mejor te vaya) que represente la forma de llegar hasta tu corazón (como si fuera un camino real, un sitio físico al cual se puede llegar). Ve hacia allí, entra, observa donde estas.

Sea como sea el lugar en tu corazón que te has imaginado, llama a tu niño interior. Estará jugando por algún sitio. Imagínatelo delante tuyo, ¿como es la escena? ¿que imagen tiene? ¿como eres, tienes 3, 5 o 7 años? ¿que está haciendo? Establece una conversación imaginaria con él. ¿ Que te dice? ¿que sentimientos te comunica? Quizás te vengan imagenes o emociones más que palabras. Es totalmente correcto, simplemente trata de entender que te está diciendo tu niño interior y cual es el mensaje a comprender.

Escucha a tu niño y trata de ver como se siente, ¿está triste? ¿está contento? ¿está confuso? Tal y como el se sienta, probablemente te sentirás tu en algún nivel que quizás ahora no puedas llegar a identificar. Trabaja con tu niño para liberar esas emociones que no han salido a la luz y verás como tu vida cambia para mejor. Haz la meditación tantas veces como sea necesario, y los cambios serán asombrosos.

Mi ejemplo personal

Ayer realicé esta meditación y cuando me imaginaba a mi mismo buscando a mi niño interior apareció en mi mente la imagen de una habitación llena de juegos y toda llena de luz dorada. Me vi a mi mismo con la imagen de cuando tenía cuatro o cinco años y estaba jugando y riendo. Empecé a hablar con mi niño y le pregunté como estaba y como se sentía.

Me dijo que habia encontrado por fin la forma de expresar su forma de ver el mundo a través mio en mi "realidad exterior" pues (ahora que tengo un niño pequeño y soy padre) pasaba mucho tiempo jugando y haciendo tonterías, disfrutando del jugar por jugar y del reír por reír.

Sin saberlo, al actuar como actúa mi hijo cuando estoy con el, había dado salida a los sentimientos de mi niño interior, que simplemente quería hacer eso, jugar y reír. En la meditación, mi niño "me abrazo" y me dijo, "todo está bien, estoy feliz".

Os tengo que decir que hace unos meses, antes de que naciera mi hijo, en esta misma meditación el mensaje fue "me siento solo, no comprendo nada de lo que me pasa". Y eso me hizo plantearme muchas cosas respecto a como estaba bloqueando la ilusión de vivir por vivir, de estar por estar, y de ser por ser, sin preocuparme de nada más.

Ahora siempre que puedo, hago una visita a mi niño interior, pues es una parte importante de lo que yo soy, y su felicidad es parte indispensable de la mía, pues es parte de mi.

Y tu, ¿has conectado ya con tu niño interior?

Fuente:
David Topi
http://davidtopi.com/

martes, 8 de diciembre de 2009

Utiliza estas 7 palabras mágicas y no olvides que te amo...


1.- Muévete
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo.
Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida.
Cambia tu perspectiva.
Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtic@ y nutran tus sueños más locos.
No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.
2.- Toca
Toca las partes que amas de tu cuerpo.
Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad.
Besa a la gente en la mejilla.
Acaricia a tu gato o a tu perro un poco más.
Saborea las sensaciones de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas, el musgo, las cortezas, las rocas y el agua.
Mientras más lo hagas, más a gusto te sentirás con el placer de tocar.
3.- Escucha
Siéntate en silencio y observa cuanto hay ahí para ser escuchado.
Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo.
Escucha hasta la última nota de cada canción.
Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye.
Oye el susurro de las hojas, la llamada de las ranas, de los pájaros, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea.
Escucha con tu corazón.
Y siempre escucha aquello que nunca es hablado.
4.- Siente
Siente el dolor.
Experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte.
Permítete reír hasta que te duela.
Siente el amor desde lo más profundo de tu corazón.
Ríndete a la sensualidad de la vida.
Enfádate y expresa tu furia, si se da el caso, pero hazlo a solas.
Si no sientes de verdad, no estás viv@.
5.- Confía
Tu sabes lo que necesitas saber.
Detén tus dudas.
Esa cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá de mejor modo.
Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición.
Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y solo tú sabes lo que es mejor para ti.
Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer.
Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí.
Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.
6.- Reúnete
Reúnete con los hombres y mujeres que amas.
Toma el té acompañad@, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros.
Celebra que tu cabello, tu piel. tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez, son completamente parecidas.
Cocina y come en compañía.
7.- Recibe
Por una vez, deja de dar y dar a todos menos a ti mism@.
Acepta los cumplidos con gracia.
La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados.
Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia.
Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Zoom cognitivo

Seguramente sabes lo que significa hacer zoom con un equipo de video, cámara fotográfica, o programa de computadora: es ampliar una parte de una escena o imagen. Es algo que ha inspirado a artistas plásticos, dibujantes y cineastas.

El efecto zoom aplicado por estos especialistas generalmente es una secuencia de imágenes que se inicia desde un punto o elemento y continúa avanzando a un nuevo punto ya dentro del anterior, y así sucesivamente.

Por ejemplo: desde una vista satelital, desde las nubes, ya distinguiéndose calles y edificios, luego vehículos y techados, alcanzándose a distinguir personas, luego enfocándose una persona, la mano derecha de esa persona, la superficie de la piel del dorso de la mano, los poros e irregularidades de la misma, entrando en el cuerpo celular de una célula de la piel, los cromosomas, la doble espiral o cadena de adn, hasta ver las moléculas, los átomos, y, por último, las partículas subatómicas. La ruta inversa también caracteriza a este efecto, yendo desde lo microscópico a lo macroscópico.

Este efecto, si bien es propio de una perspectiva concreta visual, puede utilizarse desde la imaginación.

Hacer zoom desde la imaginación simplemente consiste en tomar un cuadro mental (una escena o imagen mental) y proceder imaginando la secuencia como en el ejemplo previo, desde lo macroscópico a lo microscópico o a la inversa, desde el contexto de las partículas a la visión de nuestro planeta desde el espacio.

Te sugerimos practicar el efecto zoom con la imaginación en ambos sentidos, desde lo macro a lo micro y viceversa. Siempre con distintas imágenes de partida y sin repetirse. Esta práctica te servirá para desarrollar la concentración intencional al aplicar habilidades mentales en general. Aprovecha los tiempos intermedios entre otras actividades y practica este ejercicio de imaginación durante no menos de una semana. Te resultará de mucho provecho el efecto sobre la capacidad de concentración y la retentiva general.

Tomado de: Mentat

jueves, 19 de noviembre de 2009

La botella


Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por su buena ventura, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techos, el hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra dónde acomodarse, para huir del calor y del sol desértico. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada, él se arrastró hacia allí, tomó de la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía! Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, notó que a su lado había una botella vieja, la miró, la limpió de todo el polvo que la rodeaba, y pudo leer un recado que decía:

"Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y en realidad, ahí estaba el agua. La botella estaba llena de agua! De repente, él se vio en un dilema, si bebiese aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que él quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada! ¿Qué debería hacer?

¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje?¿Debería perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables, escritas no sé cuánto tiempo atrás?

Con grandes dudas, el hombre derramó toda el agua en la bomba, enseguida agarró la manivela y comenzó a bombear y la bomba empezó a rechinar sin parar, ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia, agua fresca, cristalina. Él llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante! Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta la boca, tomó la pequeña nota y aumentó la frase:

"Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente"

Hay varias lecciones preciosas que podemos extraer de esta historia. Cuántas veces tenemos miedo de iniciar un nuevo proyecto pues éste demandará de una enorme inversión de tiempo, recursos, preparación y conocimiento. ¡Cuántos se han quedado parados satisfaciéndose con los resultados mediocres, cuando podrían conquistar victorias significativas!

Muchas veces tenemos oportunidades bellísimas que se nos presentan en la vida, y que pueden ayudarnos a ser mejores personas o pueden abrirnos puertas nuevas, que nos conducen a un mundo mejor. Pero siempre tememos, nunca nos entregamos ni confiamos demasiado, y es por éso, que ante caminos nuevos, nuestras dudas y nuestras inseguridades nos paralizan y tomamos lo justo y necesario sin arriesgarnos ni un poquito más, por miedo o temor.

Si tenemos en cuenta aquella frase "La vida es un desafío" ¿Por qué no nos arriesgamos? ¿Por qué no creemos? Alguien dijo alguna vez que "El tren pasa algunas veces por nuestra vida cargado de cosas bellas, que está en nosotros arriesgarnos y subir o dejarlo pasar".

¿Y si no vuelve? ¿Y si esa oportunidad que hoy dejamos pasar no se repite?

Entonces tomemos la botella y no dudemos, derramemos el agua en la bomba y obtendremos un manantial de agua fresca y cristalina en la que nos veremos reflejados y triunfadores. Y al fin comprenderemos que "Todo es posible si nos arriesgamos, si no dudamos, todo es posible".